jueves, 5 de enero de 2012

Nieto y Sobejano, localismo y modernidad



  

El museo interactivo de Lugo de Nieto y Sobejano es, en mi opinión de no-arquitecto (que diría Ingels), uno de las más interesantes muestras arquitectónicas de 2011: un museo que explota el subsuelo y crea bastiones cilíndricos de acero corten que recuerdan las fortificaciones romanas de la ciudad y dialogan con los huecos también cilíndricos que horadan su suelo creando bellos efectos visuales como vemos en la primera foto (de Fernando Alda). En Graz (Austria) el estudio madrileño ha vuelto ha crear enormes lucernarios cilíndricos en la ampliación del museo Joanneum (segunda foto), donde renunciaron a establecer una réplica del potente roofscape de la ciudad y se centraron de nuevo en el subsuelo. Pero con la remodelación que han hecho, también en Graz, de los grandes almacenes Kastner & Öhler (tercera foto) se han quitado la posible espina: aquí sí que han ido a por todas en la creación de una rotunda cubierta en forma de sierra dentada que recuerda a su auditorio de Zaragoza (última foto) y tiene muy cerca el museo de arte de Peter Cook (del que hablábamos hace poco), esa masa amorfa y alienígena con la que contrasta gracias a su radical geometría. El estudio madrileño explica su proyecto para Kastner & Öhler en AV, donde reivindican una vuelta a las cubiertas significativas una vez que el movimiento moderno las anuló poniendo de moda con Le Corbusier a la cabeza los techos planos y anodinos (que ellos también han utilizado en Mérida, San Sebastián o Córdoba). Son capaces por tanto de hacer una reinterpretación moderna (en el sentido original de la palabra) de lo local.

La reivindicación de Nieto y Sobejano coincide con un reciente artículo en el Wall Street Journal (Top Architects Go Local) donde se menciona el "regionalismo crítico" de Kenneth Frampton, quien defiende un nuevo tipo de casas más auténticas que tienen en cuenta el lugar donde se emplazan y son "una reacción a las dos últimas décadas de "uniformidad compulsiva" ya sea en forma de McMansiones o la proliferación de modernas "cajas blancas"'. El entorno y la historia condiciona y estimula al arquitecto, y cuando no lo hay lo inventa, como señala Iñaki Begiristain, profesor de la UPV, en su tesis sobre tres edificios de Gehry en Los Angeles para los que el arquitecto canadiense crea una ficción que sirva de referente, como los falsos recuerdos insertados a los replicantes de Blade Runner (la comparación es del propio Begiristain).

Una de las referencias a lo local más originales que he visto está en la casa Hutznhaisl de AFF architekten, que el último número de AV (Casas lejanas) presenta en portada: en su rabiosamente moderno exterior resulta una anodina caja de hormigón (casi un búnker) en mitad de un bosque de Sajonia, pero en sus muros interiores, en forma de huella impresa en el hormigón de antiguas puertas y ventanas, guarda la fantasmagórica memoria fosilizada de una cabaña que existía en el mismo emplazamiento (fotos). 

sábado, 31 de diciembre de 2011

Cómo trazar una línea


"Toma la pluma en tu mano
ahora, imagina la rectitud
piensa en las múltiples conexiones posibles
imagina ubicaciones entre puntos separados y las conexiones entre medias
tómate tu tiempo 
encuentra la calma en la tinta y muévete hacia adelante
pero lentamente
visualiza el final al empezar
dibuja, respira
representa, en forma lineal, un camino de descubrimiento
marca las convicciones de tus ideales
y utiliza la menor distancia necesaria entre lo presente y lo posible
no te tuerzas ni osciles

fija tus ojos en una realización distante
mientras giras pausadamente la pluma en tu mano
suavemente
sin miedo
sin consideración por la historia
o los precedentes
o las expectativas
o la pérdida
simplemente inventa una nueva línea
una separación más elocuente entre aquello que vino antes y lo que puede venir de nuevo
tensa el pulso
siente la suave rugosidad de la hoja
y mueve la pluma hacia un punto de descanso
con tranquilidad
descubre la distancia entre donde estás y donde estarás
y dibuja esa diferencia
y conecta los puntos entre 
quién fuiste
y en quien te convertirás
o
....
simplemente usa un ordenador".

(How to draw a line, Jody Brown en su blog Coffee with an Architect.)

Pongamos pasión en todo aquello que hagamos.

Y ahora observa cómo traza líneas un arquitecto -Álvaro Siza- a ritmo de When I´m 64 de los Beatles.

(Imagen: boceto de la Torre 2 del World Trade Center en Nueva York, de Norman Foster).









jueves, 22 de diciembre de 2011

Virtual como la vida misma


Cédric Delsaux es un fotógrafo francés que en su último libro (The Dark Lens) nos sorprende situando a personajes y naves de Star Wars en escenarios reales. Como el propio artista señala en un artículo para el NYT :"Mi primera intención no fue crear una serie sobre La guerra de las galaxias, sino fotografiar lugares que componen nuestra modernidad: aparcamientos, zonas de la periferia, lugares olvidados, tanto bonitos como feos y tanto corrientes como descabellados. Sin embargo faltaba algo, mis imágenes eran planas, un déjà vu. Entonces se me ocurrió la idea de añadir estos personajes de ciencia-ficción". La autora del artículo, Dana Jennings, da en el clavo al señalar que lo real y lo virtual cada vez se parecen más: "parece (casi) natural ver a un androide sonda ocupándose de sus cosas en una carretera nevada y desierta de Chernóbil o un ejército de androides preparado en las afueras de la reluciente Dubai, que surge ella misma del desierto como un sueño hollywoodiense". George Lucas nada menos prologa el libro.

En la foto Darth Vader luce palmito galáctico ante Les Espaces d´Abraxas en Marne-la-Vallée, el imponente bloque postmoderno, gris y sin embargo verde, de Ricardo Bofill que realza el poder imperial del icónico líder del lado oscuro (y guarda un inquietante parecido con la Estrella de la Muerte). Observa cómo en el tejado dos soldados imperiales vigilan la escena. Date una vuelta por la web de Delsaux aquí.

"La fantasía es más poderosa que la realidad porque responde más adecuadamente a las infinitas demandas del espíritu" (Avivah Gottlieb Zornberg).

lunes, 19 de diciembre de 2011

El Lloyd´s, como San Pablo.


Hablando de iconos urbanos: el Patrimonio británico acaba de poner al Lloyd´s de Rogers nada menos que en el Grade I, la calificación máxima para edificios protegidos. Existen tres grados de protección: el I, el II* y el II. Sólo el 2,5% de los edificios protegidos tienen el Grade I, y sólo el 0,2% son edificios construidos tras 1945. Todo un éxito para el edificio que el Príncipe Carlos tachara de refinería de petróleo en pleno centro de Londres. Más.

viernes, 16 de diciembre de 2011

Recuerdos del verde



Memories of Green es un tema de Vangelis compuesto en 1980 para el álbum nada comercial (casi maldito) See You Later que incorporaba una preocupación medioambiental en varios de sus cortes. El verde del título tiene que ver precisamente con el color ecológico por excelencia, y el tema es una dulce melodía de empaque clásico, alejada de los bombásticos anthems del compositor griego y que suena envejecida, como escuchada con nostalgia en un lejano futuro representado por los típicos sonidos sintéticos que cruzan el tema en forma de tenues interferencias (y que se realizaron con un juego electrónico de marcianitos típico de la época). El tema fue recuperado poco después para la banda sonora de Blade Runner y es que esta original mezcla musical bien podría ser la extrapolación musical del propio concepto de la película: un mundo futuro, tecnológicamente avanzado, pero que se resiste nostálgicamente a abandonar usos y formas del pasado. El título también podría parecer pensado ex profeso para la película, pues en la misma el color verde sólo hace su aparición en el final edulcorado e impuesto de la versión de 1982 (imágenes tomadas por cierto de descartes de El resplandor de Kubrick), mientras que en la Director´s Cut del 92, al igual que en la reciente Final Cut, ya con el final querido por Ridley Scott, predominan siempre los tonos claustrofóbicamente oscuros propios de la ciudad de Los Angeles en 2019 tal y como la ideó el genio de Scott: una urbe acabada, lúgubre y sucia, habitada por seres disfuncionales que solo desean huír al Off-World. La perfecta distopía que desde Metropolis ha sido lugar común de la ciencia ficción (¿quieres escuchar el tema?).

Pues bien, ya podemos decir, a cinco años de 2019, que esa visión apocalíptica de la ciudad no ha lugar. O al menos, eso es lo que dice Edward Glaeser, profesor de Harvard y experto en urbanismo, en su libro Triumph of the City (El triunfo de la ciudad), que subtitula con abrumador optimismo Cómo nuestro mayor invento nos hace más ricos, más listos, más verdes, más sanos y más felices ¿¿La ciudad verde?? Pues sí: precisamente Lo gris es verde es el título de la reseña que del libro hace Luis Fernández-Galiano en AV. Como dice Glaeser según leo en la mencionada reseña: "Sería mucho mejor para el planeta que su población urbana viviese en ciudades densas construídas alrededor del ascensor, en lugar de hacerlo en áreas diseminadas construídas en torno al automóvil". La ciudad permite un importante ahorro en infraestructuras a la vez que unas sinergias que favorecen a sus moradores, incluso a los más pobres. Muy bien, pero que conste que Glaeser vive en un casa en el extrarradio, como apunta, y varias veces, en su libro. Lo señala Zabalbeascoa, más crítica con Triumph of the City que Fernández-Galiano, y al que dedica nada menos que cinco entradas de su blog.

La ciudad nos atrae y repele por igual, pero siempre nos subyuga, cuanto más densa mejor y si tiene edificios icónicos ya ni te cuento. Nos va el gris, el verde lo dejamos para los puentes. La publicidad o, de nuevo, el cine son buena muestra. Al final, la desproporcionada torre Califa de Dubai (828 m.) tendrá sentido porque Tom Cruise se pasea por la fachada (dicen que sin doble) para la última secuela de Misión Imposible. Sean Connery y Catherine Zeta-Jones hicieron también sus pinitos en las torres Petronas de Pelli cuando eran aún las más altas del mundo en aquella olvidable peli cuyo nombre no me apetece buscar. Bond, James Bond, se deslizaba en tirolina desde la fachada del Guggenheim contribuyendo a la leyenda del infausto efecto Bilbao. Y en The International, peli arquitectónica donde las haya, el otro Guggenheim quedaba destrozado tras un tiroteo salvaje. Álex de la Iglesia ha incluido en su cine las torres Kio (como guarida del diablo nada menos) o el edificio Carrión de la Gran Vía (el de Schweppes). Hitchcock también gustaba de poner en sus películas iconos norteamericanos, ¿y qué decir de Woody Allen y su fijación con Manhattan? Y no sólo Nueva York, el último Londres lucía fantástico en Match Point. No puedo decir lo mismo de cómo reflejó Barcelona en Vicky Cristina Barcelona, llena de tópicos de turista. Y así podríamos seguir hasta el infinito.

(La foto que encabeza la entrada es la Nakagin Capsule Tower de Tokio, torre construida por Kisho Kurokawa en 1972 a base de cápsulas prefabricadas pensadas como habitáculo para un solo morador).

lunes, 12 de diciembre de 2011

De Valencia al cielo


Santiago Calatrava ha sido nombrado asesor del Vaticano, en concreto consultor del Consejo Pontificio de la Cultura. Toma castaña. Tanta alusión a la paloma blanca en su obra, que al final el Papa ha entendido que lo del valenciano es metarquitectura con mensaje biblico. Y casi obra milagros: sus edificios, artefactos más bien, se mueven, mutan, rotan, algunos hasta se escoñan (es el precio de la experimentación, amigo), lo suyo es puro deus ex machina (nunca mejor dicho). Lo de la caridad y la pobreza lo lleva un poco peor, sus edificios, incluso en simple fase de proyecto cuestan un riñón y parte del otro, como todos sabemos. Nadie es perfecto. Y quién sabe, quizás se reconvierta y haga algo gratis et amore para su Santidad. Y muy bien por el Vaticano, se le ve muy al tanto de las últimas tendencias arquitectónicas, lo de más por menos y tal. Dios los cría...

domingo, 4 de diciembre de 2011

El mensaje del arquitecto travieso


"La mayoría de la gente es débil y miedosa. Hace falta valor para inventar algo. Ser optimista es una decisión. Resulta demasiado fácil culpar a las circunstancias y creerse incapaz de sobrevivir en un mundo que se desmorona. Cuando las cosas se hunden hay que buscar la esquinita del naufragio desde la que se puede hacer algo propositivo. El problema principal del optimismo es que es difícil de justificar mientras que nuestra sociedad entiende el pesimismo y la negatividad sin necesidad de justificación". (Peter Cook en una entrevista en El País que no deberías perderte. Foto: Museo de Arte en Graz, Austria, de Cook y Colin Fournier, premio Stirling 2004).

jueves, 1 de diciembre de 2011

Sardinas y mejillones


Sé que me repito, pero es que no puedo con esto. Rita Barberá, alcaldesa de Valencia, se va a gastar 24 millones de euros en ampliar el palacio de Congresos de su ciudad. La obra será acometida por el estudio de Norman Foster (en la imagen, infografía del proyecto), el mismo que levantó a finales de los 90 el primer palacio, popularmente conocido como la sardina. Y yo me pregunto ¿No se habrá enterado doña Rita de que la ciudad dispone de un fastuoso auditorio (apodado en este caso el mejillón) de Calatrava que salió por 60 millones y se utiliza de pascuas a ramos para competiciones tenísticas y poco más? ¿No se ha enterado tampoco de que tenemos a la prima (de Zumosol) más atacada que la nave de StarTrek? ¿Tampoco de que la Comunidad de la que su ciudad es flamante capital es una de las 6 que no cumplen con el objetivo de déficit (y por tanto arrastran a las demás al abismo griego)? ¿Se habrá olvidado también la alcaldesa de que dicha Comunidad entregó precisamente a Calatrava 15 millones de euros por el proyecto de unas desorbitadas torres, a construirse también en su ciudad, que nunca saldrían del blueprint? (Y claro, como sabe doña Rita, lo que se da, no se quita) ¿Y tampoco sabe que el presidente electo Mariano Rajoy, de su mismo partido, repite cual obsesivo mantra que su único objetivo es recortar gastos de todas partes como mandan los mercados, nuevo coco inventado por el sistema para que traguemos y callemos? ¿No es consciente de los esfuerzos que su partido está haciendo para que cuando llegue la temida escisión de Europa en dos velocidades, España, junto a Italia, Mariano y Mario (llamemos al tándem Mari(an)o, contrapunto de dúo Merkozy), se quede en el núcleo duro? La alcaldesa se defiende diciendo que la ampliación se autofinanciará gracias al turismo de negocios que atraerá el potenciado palacio y hace unas optimistas cuentas de la lechera. Pues que tenga cuidado, el Campus de la Justicia madrileño también se iba a autofinanciar con la venta de inmuebles sin cuento, y fíjate cómo se quedó el pobre. Hecho unos zorros. Barberá, over the moon tras los resultados electorales, quiere que Valencia sea la Dubai mediterránea, y al fin y al cabo las lujosas ciudades del golfo no son sino fallidas fallas arquitectónicas que, ay, también acabarán sus días pasto de las llamas financieras.

No hay droga más dura que el ladrillo y sus derivados.

domingo, 27 de noviembre de 2011

Arquitectura sonora (y crustácea)


"Es labor de los arquitectos el conseguir espacios sonoramente armónicos, la proporción, el ritmo, las matemáticas al fin han sido la clave para edificar las más hermosas construcciones desde los tiempos de las pirámides". Lo dice Eleuterio Población Knappe, recientemente fallecido, según lo recoge Patricia Gosálvez en su interesante artículo La música de una fachada moderna. Ya hemos hablado aquí de la relación entre música y arquitectura al hilo de Xenakis o Ruiz-Larrea. Población, un apasionado de las matemáticas y la música, es autor del edificio Beatriz en la calle de Ortega y Gasset de Madrid (en la foto), construido en 1976 y al que da nombre Beatriz Galindo, consejera de Isabel la Católica, que estuvo enterrada en un convento que ocupó el solar donde hoy se levanta el edificio. Más curiosidades: en una esquina del mismo (delante del VIPS) se encargó a Oteiza una escultura que iba a representar una especie de amenazador crustáceo, y es que el escultor navarro, fascinado con el edificio, asociaba su arquitectura a los órganos de visión de los artrópodos. Finalmente no vio la luz. Pero, volviendo a la música ¿A qué sonaría la fachada del Beatriz, tan armónica y precisa, tan repetitiva y elegante, tan contenida e hipnótica? A mí me suena al Crystal Lake de Klaus Schulze.

viernes, 18 de noviembre de 2011

Marcos incomparables


La foto, publicada en El País del viernes, impresiona. Tras las germánicas damas (Angela Merkel y Helle Thorning-Schmidt, primera ministra de Dinamarca), austeras y marciales, emerge el imponente edificio de la Cancillería en Berlín, diseño del arquitecto alemán Axel Schultes. Fue tildado de monumental lavadora por su primer inquilino (Gerhard Schröder), mayormente por su otra fachada, que incluye un enorme vano circular al más puro estilo Kahn. Visto desde este ángulo, el edificio tiene un aire amenazante, y parece un extraño cruce entre un carguero espacial de Star Trek y el scaenae frons de un teatro romano delante del cual la dama de acero inoxidable podría interpretar una tragedia que bien podría titularse El rapto de Europa, (y subtitularse Que la deuda te acompañe). Y es que al final, y valga la paradoja, estamos en deuda (cultural, fílosófica, política) con Grecia. La electrizante perfección del diseño de Schultes hace de impagable marco de las no menos perfectas líderes que resaltan con sus sobrios abrigos negros sobre el blanco Meier del edificio. Durante un tiempo (poco) lució en la entrada una escultura de Chillida (Berlín) que simbolizaba la reunificación y que a pesar de sus 90 toneladas y 6 metros de altura resultaba tan engullida por la fachada que al final la quitaron de enmedio.Y además, ¿qué pega una atormentada y retorcida amalgama de hierros herrumbrosos, tan caótica, tan meridional, delante de proporciones tan puras y perfectas?

sábado, 12 de noviembre de 2011

"Aprecio la arquitectura que no es obvia"



Rafael Moneo estuvo el viernes pasado en una conversación-ficción (como el propio arquitecto la definió) conducida por el periodista Antonio San Juan en la Fundación Juan March. Una hora larga antes del inicio, cuando llegué, ya había unas 30 personas esperando a las puertas del auditorio, finalmente tuvieron que habilitarse dos salas más desde las que se pudo ver la conversación por circuito cerrado de televisión dada la gran expectación que sigue concitando el único Pritzker español.

Datos novedosos sobre su carrera no hubo muchos dado que la entrevista estaba más planteada desde un punto de vista humano que arquitectónico. No sabía, de todas formas, que había participado (muy indirectamente) en el proyecto de Torres Blancas con Oíza, arquitecto con el que colaboró un par de años mientras era estudiante. Moneo habla del proyecto como un cruce entre ideas de Wright y Le Corbusier y define al arquitecto vasco como atormentado y exigente, frente al mucho más relajado Utzon, con quien también colaboró durante un año tras acabar la carrera en su obra estrella, la Ópera de Sydney. Su cercano matrimonio, que perdura 50 años después, le hizo dejar el proyecto y volverse a España. Habló de pasada de últimos proyectos, como el complejo Aragonia en Zaragoza (en la foto) que incluye un hotel, un centro comercial y varias torres de viviendas, y recaló brevemente, con imágenes, en proyectos emblemáticos como Mérida, Atocha, el Kursaal donostiarra, el Prado o Murcia. Su idelogía arquitectónica de todos conocida hizo lógicamente aparición también en la charla: su defensa de la durabilidad frente a la arquitectura de usar y tirar o de la condición anónima y autónoma de los edificios frente a la arquitectura de autor. Igualmente se declaró influido por Wright, Aalto, Rossi, Eisenman, Siza o Koolhaas, aunque este último más por sus ideas que por su obra.

De todas formas lo más sorprendente de la charla para mí fue sin duda la desarmante timidez e inseguridad del insigne arquitecto. Nada más empezar manifestó su susto e incomodidad ante tanta gente (¿y qué esperaba?) que se reflejó en un discurso a veces poco fluido y dubitativo. La entrevista a su vez quizá hubiera necesitado algo más de scaffolding, o sea, más preparación previa y seguimiento más intenso por parte del interlocutor matizando y echando cables al entrevistado. San Juan es un gran periodista (cómo añoramos CNN+) pero quizá no sea experto en arquitectura. Luis Fernández-Galiano, presente en la charla en primera fila, y con una pregunta (grabada en vídeo) planteada al arquitecto ya casi al final, habría, en mi opinión, guiado mejor a nuestro renuente arquitecto y habría extraído de él una entrevista más enjundiosa.

La traca final -como la llamó Moneo- se produjo cuando se le pidieron tres propuestas para mejorar el mundo. Es la única pregunta de la entrevista que conocía de antemano. Su respuesta fue de una sencillez, de nuevo, desarmante: ser buenas personas, portarnos mejor con los demás y cuidar la educación; respetar las cosas materiales, incluyendo edificios y ciudades, siendo conscientes del valor intrínseco de las cosas, y la entrega al trabajo de cada día, recuperando en la medida de lo posible el gusto por lo que hacemos. Parece el decálogo de un tutor de 1º de ESO.

La gran lección que nos dio Moneo el viernes fue la de la fragilidad, la humildad, la ética personal y la duda, rasgos hoy desconocidos en un mundo en el que todo debe ser rápido, impecable e implacable. Y así nos va.

domingo, 6 de noviembre de 2011

Pieles de marca



"Dotaremos a nuestro estadio de una piel envolvente que sea un hito arquitectónico mundial. Tiene que convertirse en único, el mejor del mundo, la obra cumbre del siglo XXI". Así se las gasta Florentino Pérez, presidente del Real Madrid refiréndose, por supuesto, al estadio Santiago Bernabéu. 200 millones va a costar el proyecto que aparte del lifting incluye la construcción de un hotel y un espacio de ocio en el costado que mira a la Castellana, hoy en día ocupado por un parcela infrautilizada. Aunque la obra dará trabajo a 3.000 personas (2.300 mientras duren las obras, el resto serán empleados para los nuevos equipamientos), la factura escuece con la que está cayendo. Se me ocurren mejores destinatarios de esos millones, particularmente ahora, aunque como no son míos (ni me cuesta ni un duro el proyecto) me tengo que callar. Por cierto, el Camp Nou también iba a tener un lavado de cara a cargo de Foster, pero la cosa no pasó de wishful thinking.

Roca, la empresa española de sanitarios, estrenó hace poco una tienda-galería en Londres diseñada nada menos que por Zaha Hadid, que la ha dotado de una piel alienígena con protuberancias neumáticas como si hubiera sido tratada con una dosis salvaje de bótox (en Madrid también abrió recientemente otra flagship store a cargo del Estudio Lamela), la noticia obtuvo el deseado ruido mediático y números uno del diseño y la crítica arquitectónica mundial (como Sudjic) se hicieron eco de la inauguración. Pocos días después, mientras seguíamos obnubilados con las formas jaw-dropping de Hadid, leía en la prensa, unas pocas líneas escondidas en la sección económica, que Roca había presentado un ERE temporal que afecta a 1.193 trabajadores de sus tres centros de producción en España. Me pregunto qué tal dormirán los ejecutivos que tienen que tomar las decisiones sobre cómo y dónde aplicar recortes y cómo y dónde gastar dinero. Ah, el márketing.

Marta, mi contraria, dice que para pieles, las de Abercrombie & Fitch. Durante los meses que la marca estadounidense de ropa pija ha estado reformando el Palacio Aguas de Sevilla en la plaza del Marqués de Salamanca en Madrid, las fachadas del edificio aparecían cubiertas con monumentales carteles publicitarios en los que varios jóvenes lucían unos apolíneos torsos con abdominales imposibles. Desde el punto de vista arquitectónico, se ha optado en esta intervención por un respetuoso peeling que ha dejado la piel de la elegante casa-palacio en perfecto estado.

Vivimos momentos contradictorios. Ante tal despliegue de glamour unos dirán que la cosa chirría en una situación tan difícil como la que estamos viviendo, pero otros dirán que precisamente ahora estos proyectos dan vida (y puestos de trabajo) y sirven de inyección de ánimo. Tú mismo.

miércoles, 2 de noviembre de 2011

Arquitectura desleixada


Álvaro Siza decía en una reciente entrevista que el tiempo es el mejor arquitecto. Un compatriota suyo, Gastão de Brito e Silva en su blog Ruin´Arte deja constancia con sus soberbias fotos del a menudo demoledor rastro que el tiempo deja en los edificios. Merece la pena detenerse en las sobrecogedoras imágenes, llenas de melancólica belleza, de esa arquitectura desleixada (abandonada).

lunes, 31 de octubre de 2011

Halloween



Vaya susto que me he llevado cuando he visto las imágenes del futuro complejo inmobiliario de lujo (La Querola) que Jean Nouvel va a levantar en Ordino (Andorra). No me digas que no da mal fario: siete volúmenes negros que parecen ataúdes apilados apenas abiertos al exterior, como queriendo proteger a sus vampíricos inquilinos de la luz solar. Pero es que además, las 65 vivendas tendrán acceso directo desde el aparcamiento ya que no habrá zonas comunitarias, y es que hay días (y noches) que uno no está para nadie. Como parte del proyecto se diseñará una fuente y un anfiteatro para celebraciones. Qué miedo. Todos sabemos que el Pritzker francés dice inspirarse en Blade Runner, pero aquí más parece que ha tomado como referente Gotham City o una de terror. Pues eso, feliz Halloween.

sábado, 29 de octubre de 2011

No, no es Photoshop


Las casas japonesas rozan a menudo el frikismo arquitectónico. Este pequeño bloque de siete apartamentos enYoukaichi del estudio Eastern Design Office es el último ejemplo. Pero es también demostración del poder de la arquitectura. En una parcela imposible, descartada hasta para hacer un aparcamiento, los arquitectos instalan una especie de barco urbano cuya perfilada proa enfila a ninguna parte, como ellos mismos definen el proyecto. Su nombre, On The Corner. ¿Por qué no Cutting-Edge?  Más.

domingo, 23 de octubre de 2011

Foster según Fernández-Galiano



El martes pasado asistí a la conferencia que sobre Norman Foster dio Luis Fernández-Galiano en la Fundación Juan March en Madrid. Llegué media hora antes (aparqué milagrosamente en la puerta) pero para mi sorpresa apenas quedaban ya sitios en las dos últimas filas del amplio auditorio de la institución. La arquitectura, o al menos el arquitecto en cuestión y el ponente, ambos estrellas en sus respectivos campos (creación y crítica), siguen generando expectación.
Más sorpresas. Esperaba una típica conferencia estática, quizá porque es lo habitual en este formato, y me encuentro con una presentación al más puro estilo Steve Jobs: Fernández-Galiano sin parar de moverse en el escenario, un sinfín de imágenes proyectadas y ausencia de notas o textos (muy de agardecer, qué harto estoy de powerpoints). Aprecié también la voluntad de hacer una presentación ambiciosa a pesar de estar dirigida a un público en su mayoría mainstream como yo mismo, simples aficionados. Fernández-Galiano presentó numerosos proyectos, introdujo jugosos datos y anécdotas y, al contrario de otros lánguidos conferenciantes que parecen dejar que los minutos pasen sin pena ni gloria hasta la hora pactada, el catedrático y editor hizo un atlético combate contra el tiempo para insertar la mayor cantidad de información posible. Anoté varios datos que desconocía y me parecieron realmente interesantes, a ver si a tí te suenan:
El mago de los lápices. Fue la obsesión de Foster por el dibujo la que le llevó a la arquitectura (su primer trabajo en un despacho de arquitectura fue como contable y se llevaba planos y proyectos para copiarlos en su tiempo libre).
Genios incipientes. Kubrick rodó escenas de La naranja mecánica en uno de los primeros apartamentos diseñados por Foster cuando estaba en el Team 4.
Juntos y revueltos. Una de sus primeras oficinas (ya desaparecidas) para una fábrica escandinava en los muelles londinenses incluía una novedosa disposición que permitía la mezcla entre administrativos y operarios, tradicionalmente separados, concepto que repetiría en las oficinas Willis Faber al poner al mismo nivel trabajo y ocio (algo hoy en día más habitual), o en el pabellón que diseñó para la universidad de East Anglia donde puso enseñanza y arte mezclados bajo el mismo techo. Este concepto mestizo y a la vez profundamente innovador de hacer edificios "partiendo de cero" caracterizaba su arquitectura aquellos años en los que su carrera sin embargo aún no acababa de despegar.
Hueso y piel. Su gran oportunidad llegó con el famoso Hong Kong and Shanghai Bank, su mejor edificio según Galiano, en el que se observa la influencia del Pompidou al sacar el hueso (la estructura) del edificio al exterior. Sorprende la valentía de los clientes, que encomiendan un rascacielos a un arquitecto que lo máximo que habia levantado hasta la fecha eran 3 plantas.
Revolución en el aeropuerto. Con Stansted, Foster revoluciona el diseño de los aeropuertos, colocando abajo las máquinas y arriba una cubierta ligera que permitía el paso de la luz, justo al contrario de lo que se solía hacer.
Amor en Barcelona. Foster conoció a nuestra Elena Ochoa en Barcelona, en la entrega de un premio a la torre de Collserola (en la foto). Allí celebró junto a ella su 60 cumpleaños.
La memoria histórica. Quizá el proyecto más delicado del lord arquitecto haya sido la rehabilitación del Reichstag. Es de sobra conocida su cúpula transparente, mandando un mensaje de transparencia y vigilancia democrática de la labor de los políticos (la cúpula se sitúa justo encima del hemiciclo parlamentario y es visible desde la misma). Foster pidió permiso al parlamento para mantener los graffitis soviéticos que había en el edificio, que incluían no pocos insultos contra los alemanes. No consiguió sin embargo cambiar el diseño del águila federal presente en la asamblea (la "gallina gorda"), pretendía hacerla más estilizada y militar, algo que traía malos recuerdos a los alemanes.

Quedan dos conferencias más del ciclo de cuatro impartido por Fernández-Galiano: Herzog y de Meuron y SANAA. Si tienes la suerte de disponer de tiempo, no te las pierdas.

miércoles, 19 de octubre de 2011

Perlas cultivadas



"Las líneas rectas delatan una autoridad no cuestionada, impuesta. Una escuela por la que se circula bien y se aprende a observar otros ángulos ofrece otra manera de mirar y educar". Ahí queda eso. Lo dice Zaha Hadid en una entrevista conducida por Anatxu Zabalbeascoa en El País del pasado sábado refiriéndose al instituto Evelyn Grace que acaba de recibir el premio Stirling. Esto de los arquitectos y las líneas rectas es que tiene guasa. Chipperfield, en una entrevista que ya comentamos aquí, soltó otra perla sobre el particular: "intento siempre reducir la arquitectura a su punto más silencioso y la geometría de un cubo es lo que más se aproxima. La geometría de las curvas es un poco más ruidosa". O sea , que lo que para la diva angloiraquí es poco menos que fascistoide, para el británico es puro zen. Y la curva, ruidosa para uno, es para la otra sinónimo de fluidez y"la manera orgánica que mejora el proyecto democrático y de vanguardia que los modernos tenían de la arquitectura". Toma castaña. Aquí lo que está claro es que cada uno acerca el ascua a su sardina y hace de la necesidad (o preferencia, o seña de identidad, o extravagancia personal que me distingue del resto) virtud en forma de obtusa teoría metafísica. Me quedo con la sinceridad y naturalidad de Niemeyer cuando afirmaba, en su famosa cita, aquello de: "No es el ángulo recto lo que me atrae. Ni la línea recta, dura, inflexible, creada por el hombre. Lo que me atrae es la curva libre y sensual. La curva que se encuentra en las montañas de mi país, en el curso sinuoso de sus ríos, en las nubes del cielo, en el cuerpo de la mujer preferida".

Más perlas. Zabalbeascoa ataca a la línea de flotación, como hay que hacer, y en el caso de Hadid es su inclinación por el glamour y la arquitectura espectáculo. El leve mosqueo de la genial dama se palpa en la entrevista cuando responde a una pregunta de la periodista en esa dirección: "¿Glamour? Creo que casi todos mis trabajos son sociales. Esta galería, los museos, todos contribuyen a la ciudad. Lo mismo sucede con el MAXXI de Roma. La gente lo usa". Pues claro. Es como A-cero. Ellos también hacen arquitectura social, el pequeño detalle de que muchas de sus casas salten de los 9 millones de euros no cambia el hecho fundamental de que sus viviendas contribuyen a la ciudad. Vamos, que Torres es el Prouvé de los futbolistas.

La entrevista (y la foto de la arquitecta entronizada en una silla Panton tan curva como sus diseños) no tienen desperdicio. Aquí.

sábado, 15 de octubre de 2011

Cicatrices



"Creo que los filósofos, poetas y todos aquellos que pasan gran parte de su vida pensando en cosas esenciales, en lo más profundo de su estado mental, tienen lo que yo llamaría una cicatriz. Es algo profundo de su interior o de su pasado que les mueve a pensar en la vida de un modo diferente. Esta cicatriz les da la voluntad de luchar y la fuerza para expresarse. Ahora estoy pensando en el arquitecto Daniel Libeskind, que es judío y vive con la cicatriz de ser judío; creo que esa es la imaginería que orienta su creatividad". (Tadao Ando. Conversaciones con Michael Auping. Foto: el recién inaugurado Museo de la Historia Militar en Dresde de Daniel Libeskind).

lunes, 10 de octubre de 2011

Elefantes blancos




White elephant es una expresión inglesa que define un trasto inútil y encima caro de mantener del que al final nos deshacemos como podemos. Últimamente me la he encontrado en dos artículos sobre arquitectura, el primero, en The Guardian referido a nuestro centro Niemeyer de Avilés. Como todos sabemos, al centro diseñado por el arquitecto carioca y que nos ha costado 44 millones le han echado el cierre preventivo por un exceso de gastos en sus cuentas. El inesperado tijeretazo -que provocó la protesta de miles de asturianos- a lo mejor también tiene algo que ver con la política. Álvarez Cascos, el nuevo presidente del Principado, quizá haya querido hacer alarde de sus atributos de nuevo macho alfa del norte peninsular cortando por lo sano un proyecto pergeñado por el PSOE y con demasiado progre de por medio (Kevin Spacey, Serrat, Saura, Woody Allen...). Qué mal pensado soy. En todo caso, a buenas horas mangas verdes.

El segundo elefante blanco me lo he encontrado en The Telegraph, y en el mismísimo titular además (White Elephant or Golden Banana?), esta vez haciendo referencia al Firstsite, el centro cultural que Rafael Viñoly acaba de inaugurar en Colchester (Essex). Obviamente su autor lo pone a caldo, criticando su poca utilidad, la importante desviación en su presupuesto (su precio final: 32 millones) y ciertos problemas surgidos durante su construcción para a continuación tildarlo de plátano dorado por su extraña forma que parece ser curvilínea y retorcida (en las fotos no me hago mucha idea) y de icónico con entrecomillado, lo que añade al término un toque claramente despectivo. Pero alto un momento: todo cambia si leemos la crítica que hace unos días publicaba Anatxu Zabalbeascoa en su blog, mucho más documentada, objetiva e interesante que el artículo del diario británico. Para la colaboradora de El País el centro cultural es más una cueva, una concha o una cáscara que se retrae para dejar espacio y evitar el ubícuo cubo que nuestro querido Moneo (o Ando, o tantos otros) habrían colocado. Léelo aquí.

miércoles, 5 de octubre de 2011

La arquitectura sin arquitectos



¿Sabías que...

-existen unas viviendas tradicionales en la región de Ladakh en la India capaces de contrarrestar con su diseño una diferencia de temperatura de 60º entre el día y la noche?
-las casas hechas de tierra, como las viviendas Dogon de Mali, sólo necesitan para su construcción el 1% de la energía necesaria para la edificación de una obra equivalente de hormigón o ladrillo?
-los trulli eran casas de quita y pon para eludir impuestos? Construídas con piedras apiladas sin ninguna clase de mortero, cuando los lugareños (italianos) sabían que los recaudadores de impuestos de vivienda iban a venir, desmontaban las construcciones nuevas y los funcionarios no les subían las tasas. Marchado el incauto recaudador, volvían a levantarlas. Aún se conservan ejemplos en la región de Apulia (en la foto). A ver si puedes hacer lo mismo con tu casa cuando se acerque el IBI.
-las Shaking Towers de Irán resisten sin mayor problema los terremotos o que en Indonesia las viviendas tradicionales soportaron mejor las sacudidas sísmicas de 2004 que los edificios modernos?
-el nombre de la tribu Tamberma de Burkina Faso significa "los verdaderos arquitectos de la tierra"?
-las cabañas de los Didas, en Costa de Marfil, tienen forma de embudo para aprovechar el agua de la lluvia?
-los moudhifs de Irak, amplias casas colectivas de gran belleza, se construían con caña y llegaban a sobrepasar los 3 metros de altura?
-las viviendas bajo tierra de Henan, en China, logran mantener una temperatura media de 19º todo el año de manera totalmente natural?
-la unidad de viviendas Hakka en China, en forma de ruedo circular, podía llegar a albergar a 800 personas? Construídas con un objetivo defensivo e influídas por el confucionismo, tenían una filosofía profundamente igualitaria: todas las familias disponían del mismo espacio distribuído en vertical a lo largo de las cuatro alturas del edificio. ¿Pensaba en ella Foster cuando diseñó su dónut para Apple?
-también la arquitectura tradicional y autoconstruída tiene sus iconos? la Casa del jefe de Nias (Indonesia), acabada en 1878 toda ella en madera, hace gala de un puntiagudo tejado que llega a una altura de 24 metros y tiene una función simbólica y representativa.
-Bernard Rudofsky escribió en 1964 un libro llamado Arquitectura sin arquitectos?

De todo esto y mucho más te enterarás en la exposición Aprender de las culturas vernáculas / Learning From Vernacular organizada en la Arquería de Nuevos Ministerios de Madrid por el Vitra Design Museum, la Escuela Politécnica Federal de Lausana (que tiene su sede en el famoso edificio ondulado de SANAA) y el Ministerio de Fomento. Ha sido concebida por Pierre Frey, historiador de arte y profesor de la EPFL. Hasta el 13 de noviembre. Web.

Y feliz semana de la Arquitectura.

lunes, 3 de octubre de 2011

Polémica en el Stirling



Como si del Festival de Cine de San Sebastián se tratara, la elección del ganador del premio Stirling de este año ha sido muy discutida. Lady Zaha se ha vuelto a hacer con el galardón por segundo año consecutivo por su Academia Evelyn Grace para enfado de no pocos críticos, alguno de los cuales ha llegado a decir que el premio se recibió con un generalizado gruñido de desaprobación. No están los tiempos para edificios icónicos -siguen apuntando otros- que buscan más dar mayor lustre -si cabe- al ego del starchitect de turno que satisfacer las necesidades reales de los futuros usuarios. Un antiguo presidente del RIBA ha llegado a decir que el Stirling se ha convertido en "un premio de arquitectos para arquitectos". A su vez, el carácter único del colegio, lejos de ser ya un cumplido, se ha convertido en diana de otras críticas, que verían mucho más útil un diseño que pudiera ser reproducido. En un momento en el que críticos y expertos vuelven sus ojos a la prefabricación, la sostenibilidad y la economía de producción como los nuevos lemas de la arquitectura (el propio RIBA seleccionó como inusual finalista una rehabilitación, la del teatro de la Royal Shakespeare Company en Stratford como señalamos en julio), al final el premio británico parece desmarcarse de una demanda incuestionable que también ha alcanzado el mismo corazón de Inglaterra: ¿Se perdieron los miembros del jurado las noticias sobre Londres en agosto?

jueves, 29 de septiembre de 2011

Blanca mañana



Ayer pude volver a ver (un rato al menos), El hombre tranquilo por la tele. Hacía muchos años que no la veía y me volvió a enganchar como nunca. Hay pocas películas que me hayan tocado tanto como esta obra maestra de John Ford en la que John Wayne interpreta a un boxeador retirado de oscuro pasado que vuelve a su Irlanda natal desde Estados Unidos con intención de restañar sus heridas y comprar la casa donde nació (White-o-Mornin´, Blanca mañana), hogar que había idealizado desde su infancia como emigrante en un duro suburbio americano. La casa, típicamente irlandesa, blanca y con el techo de paja, representa la pureza, la felicidad, la inocencia perdida. En ella se topará además con Maureen O´Hara, con la que iniciará una tortuosa pero divertidísima historia de amor. En la foto, una réplica de la casa en el condado irlandés de Mayo, cerca de donde se rodó el film, convertida, cómo no, en museo homenaje a la película.

No sé quién dijo que la arquitectura era como la magdalena de Proust. A menudo los recuerdos de la infancia van envueltos en arquitecturas que identificamos como paraísos perdidos que ya nunca recuperaremos. La casa de mis abuelos en Zaragoza tenía un pasillo interminable que aislaba el despacho de mi abuelo, músico, un lugar lleno de secretos vetado a los niños donde componía, tocaba el piano o daba clases. Qué feliz era aquellos días de verano correteando por aquel pasillo sin fin o aventurándome a entrar en aquel misterioso despacho.

"Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla", dice Machado. En busca del tiempo (y la arquitectura) perdidos.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Parecidos razonables: Ordos/Lisboa






El nuevo museo del Arte y la Ciudad de Ordos en Mongolia (China), del estudio local MAD, es noticia. Sus formas onduladas, muy gehrianas (en el interior recuerda más a Hadid) quieren contrastar al parecer con el masterplan de la ciudad, de nueva creación, que Ai Weiwei, el artista en permanente conflicto con el gobierno chino, diseñó en formas rectilíneas. AV señala que sus formas están inspiradas en Bucky Fuller. A su vez, el blog Arquitectura+Historia lo compara con The Ark de Erskine. Nosotros aportamos nuestro granito de arena y lo comparamos al Pabellón Atlántico en Lisboa de SOM junto a Regino Cruz. Las dos primeras fotos corresponden al museo chino, las otras dos al pabellón lisboeta.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Bellezas



Si me preguntaran si esta casa es bella, diría, sin pensármelo dos veces, que no. Si a continuación me explicaran que esta casa se diseñó para ofrecer una vivienda digna al mayor número posible de sin techo, que se podía fabricar en poco más de un mes y levantar en siete horas, que introducía propuestas tan futuristas como un núcleo húmedo que albergaba los sanitarios y la cocina y se situaba dentro de un bloque cilíndrico en el centro de la sala principal, que ofrecía 52 generosos metros cuadrados para sus ocupantes, o que fue ideada por el mítico abate Pierre y un ingeniero visionario de nombre Jean Prouvé y financiada por una famosa empresa de jabones (Persil) y donaciones particulares obtenidas tras un incendiario discurso radiofónico del abad ("la insurrección de la bondad"), seguramente volvería a pensarme la respuesta. Y es que la belleza, tan subjetiva ella, es mucho más que skin-deep. Y un edificio, mucho más que una piel atractiva.

Por desgracia, la casa de Les Jours Meilleurs, como se denominó, no fue homologada por las autoridades pertinentes. Corrían los años 50 y esa unión malsana de cocina y baño y la falta de ventilación adecuada pudieron ser las causas de la negativa de los burócratas, y es que para cross-ventilation, nada mejor que vivir debajo de un puente. Quién sabe si los aplicados funcionarios además vieron peligrar el pingüe beneficio que suponía el ladrillo puro y duro. Mon Dieu, demasiada insurrección. Una década más tarde los jóvenes buscaban la playa bajo los adoquines parisinos y pedían que la imaginación subiera al poder. Al final llegaron los días mejores.

Todo esto viene a cuento de la exposición sobre Jean Prouvé que acaba de inaugurarse en Ivorypress. Debo confesar que del ingeniero y artesano francés apenas conocía una anodina gasolinera expuesta en ese parque temático arquitectónico que es el Vitra Design Museum, así que tenía una motivación casi nula para ir a verla. Los comisarios de la muestra (repiten Norman Foster y Luis Fernández-Galiano) y el lujazo asiático (ahora se dice premium) de darme una vuelta por Ivorypress fueron las únicas razones de peso para ir. De nombre La belleza fabricada/ Industrial Beauty, la primera sorpresa de la muestra es eso: el título. Los diseños del francés -tras un primer vistazo- serán muchas cosas, pero bellos... Su casa 6x6, expuesta a escala real, resulta un barracón bastante off-putting, hasta que, como en la casa del abate, te enteras de que estaba pensada para los damnificados de la Segunda Guerra Mundial y se construía igualmente rápido. La belleza está en el interior, nunca mejor dicho... Tras una lectura detallada de los paneles, la primera impresión va cambiando: Prouvé fue un hombre comprometido con su tiempo, un fabricador de ideas que se devanó los sesos para dar soluciones a problemas acuciantes en una época de extrema necesidad. Lo de las tres erres lo tenía ya claro hace 60 años: su propia casa en Nancy reutilizaba materiales desechados.

Decir también como epílogo que militó en la resistencia, que se le considera uno de los primeros creadores del muro cortina, que fue precursor del high-tech con sus investigaciones sobre las posibilidades del metal en la construcción, que presidió el jurado que eligió el centro Pompidou o que colaboró en el diseño del CNIT, el primer edificio singular de La Défense parisina. El compromiso con tu época, la innovación contra corriente,
la sostenibilidad (mucho antes de que se inventara el término), también son bellos.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Les cabanes tchanquées




Cada uno supera el síndrome postvacacional como puede, a mí me funciona ponerme a ver fotos de pasados veranos. Hace unos años estuve en Arcachon, cerca de Burdeos, famoso por su bahía y sus ostras. En las tiendas de souvenirs no dejaba de ver postales de las llamadas cabanes tchanquées (algo así como cabañas zancudas). Lo curioso es que no veía las cabañas por ninguna parte, hasta que finalmente me enteré de que estaban lejos de la ciudad, en el centro de la bahía, posadas al lado de la Isla de los pájaros, a salvo de las fuertes mareas de la zona gracias a sus enormes pilotis de madera. La primera cabaña, construida a finales del XIX como puesto de observación de una granja ostrícola, aguantó hasta que una tormenta acabó con ella allá por los años 40 del pasado siglo. Poco después se levantaron dos más con fines ya puramente recreativos, denominadas número 51 y 53. La primera, con sus contraventanas rojas, aún sigue en pie, la segunda fue reconstruida hace unos años. No me importaría nada pasar un fin de semana robinsoniano en una de ellas.

Es curioso que viviendas tan frágiles y sencillas se hayan convertido en símbolos de Arcachon, rivalizando con otros iconos identitarios de la región como la arquitectura modernista de las mansiones de la ville d’Hiver o la impresionante duna de Pyla (de más de 100 metros de altura). Tanto interés en crear iconos epatantes y exorbitantes cuando quizá lo único que tenemos que hacer es valorar más lo que ya tenemos.