domingo, 4 de enero de 2026

Ininteligibles

 


Acabábamos la anterior entrada con una cita de Josep Lluís Mateo según la cual sin arquitectura el mundo sería ininteligible. Podría rebatirse afirmación tan tajante viendo esta suerte de cetáceo mutante, la Fondation Louis Vuittonque Frank Gehry, a quien hemos perdido hace unos días, inaugurara en París hará poco más de una década. Pues sí, igual también hay arquitecturas que no solo no hacen el mundo más inteligible, sino que acrecientan con furia la confusión de estos nuestros convulsos tiempos. ¿A santo de qué planta una monumental ballena deconstruida en medio del Bois de Boulogne? El californiano de adopción nacido en Canadá llevó posiblemente aquí al paroxismo su pulsión ictiológica (que también puede verse por ejemplo en Barcelona); la ictiología, por cierto, es la ciencia que estudia los peces, término que descubro en el texto que Luis Fernández-Galiano dedicara al arquitecto en 1988 en el primer número de Arquitectura Viva, donde se hizo eco de la famosa exposición que sobre el deconstructivismo comisarió Johnson en el MoMA; el texto, que llevaba por nombre Sismología e Ictiología, hacía igualmente referencia a lo quebrado de sus formas rotas. Este "fabricante de organismos obstinados" como le describía Fernández-Galiano, nos dejó en Bilbao allá por 1997, como todo el mundo sabe, otro tal organismo no menos ininteligible -y también un punto marino- que sin embargo gozó de un éxito inmediato y cambió para siempre la entonces desvencijada ciudad poniéndola en el mapa del éxito urbano global con ecos que no se agotan (hasta en Pluribus, la serie distópica de moda, se le menciona: los supervivientes del virus alienígena se reúnen en Bilbao y se les ofrece una visita al museo, o sea, que incluso los entes más extraterrestres valoran el edificio). Sería interesante repasar cómo explican los grandes críticos semejante éxito. Si volvemos a don Luis, en un artículo de 1999 titulado Terremoto y terapia da un par de agudas ideas en clave finisecular: "La arquitectura inestable provoca pequeñas conmociones, fracturas controlables y catástrofes domesticadas que fingen el riesgo con sus formas fatales y cauterizan la ansiedad con su catarsis cautelosa. (...) Cuando la arquitectura los imita o los evoca, el escalofrío del riesgo se enreda con el placer delicioso del miedo sin peligro, y las obras exorcizan el pánico difuso del tránsito de milenio". Sería así el mismo deleite malsano que nos provoca subir a una montaña rusa o ver una película de terror gore. El crítico, catedrático y editor aragonés ofrece dos pistas más sobre el llamado "efecto Bilbao". Primero, la feliz coincidencia de una "antiarquitectura subversiva", en palabras ahora de Kenneth Frampton, con un momento especialmente complejo del País Vasco. El desarbolado Guggenheim encajó como un guante en el salvaje turbión generado por el desgarro económico de la reconversión industrial, la lacerante herida del terrorismo de ETA y el pertinaz instinto identitario de los políticos vascos, que se agarraron al proyecto americano como clavo ardiendo para alejarse aún más de Madrid. Un proceso "disparatado" como no deja de repetir Fernández-Galiano (se aceptaron condiciones draconianas) que sin embargo dio como resultado "un edificio magistral y emocionante" que nos ha hecho olvidar a todos el penoso proceso de negociación con Thomas Krens, el implacable tiburón de la institución museística neoyorquina; bueno, a todos no: Alejandro Zaera-Polo, en un soberbio artículo en el último Arquitectura Viva (el que hace número 279) donde, partiendo del estropicio de Trump en la Casa Blanca conecta en deslumbrante guisa toda clase de referencias arquitectónicas (con momentos desopilantes), recuerda la letra pequeña del proyecto: "El caso del Guggenheim de Bilbao es particularmente interesante como ejemplo de las neolenguas liberales: un proyecto costosísimo, enteramente financiado por el estado autónomo, que se alía con una institución internacional como estrategia política para desidentitarizar el País Vasco. Diluye las tensiones identitarias a base de una arquitectura-ovni que busca eliminar cualquier traza de cultura local y se esconde detrás de una marca internacional. Un éxito insuperable". Una última clave que aporta Fernández-Galiano para explicar el sismo bilbaíno sería la influencia de los amigos artistas de Gehry (Oldenburg, Serra), el californiano es más un escultor preocupado por las formas que un arquitecto devoto del programa, si Koolhaas dijo aquello de fuck the context, el californiano bien podría haber dicho (mientras hacía la peineta en Oviedo mismamente) fuck the function. Don Luis refleja como una de las más evidentes carencias del museo su insistente (y agotadora) búsqueda de protagonismo, que oscurece, o incluso anula, la obra expuesta. Tienes quince artículos sobre el arquitecto escritos por Fernández-Galiano en Gehry. Artista e icono. 

Podríamos ahora recurrir a otro crítico que en los 90 también habló, aunque de manera más indirecta y abstracta, si no directamente filosófica, del fenómeno Gehry. Se trata del arquitecto y catedrático catalán Ignasi Solà-Morales quien ya en 1992 decía lo siguiente:"[La arquitectura deconstructiva] es una reacción al orden estructuralista, a la agobiante presencia de los arquetipos y a la continuidad como valor primordial en el espacio y en la conciencia histórica. (...) El formalismo un tanto hueco del deconstructivismo experimenta la desolación, el desorden, la ruptura, el imparable deslizamiento, la dislocación de las cosas. Son las metáforas de un vacío que tiene que ver con ausencias y desilusiones políticas, religiosas, personales". La posmodernidad, aunque nos lo vendiera así, no fue nunca una reacción contundente contra la modernidad, sino más bien una coda a menudo estrambótica que acaso sirviera para reforzar las propuestas del Movimiento Moderno. Fue el deconstructivismo el que dinamitó en verdad el orden excelso de Mies y compañía. El componente nihilista tiene también su punto para explicar la violencia convulsa de estos arquitectos-exorcistas. Pero Solà-Morales ofrece, como lo hacía Fernández-Galiano, la cara positiva del movimiento. Las arquitecturas deconstruidas son inhóspitas, ininteligibles y llenas de interrogantes pero generan otro tipo de fenómeno, el "acontecimiento": "Una cultura que en el momento de la fluidez y la descomposición que lleva al caos es capaz de generar momentos energéticos capaces de cribar este caos, de tomar alguno de sus elementos para construir, desde el presente hacia el futuro, un nuevo pliegue en la realidad múltiple. (...) El acontecimiento es también un punto de encuentro, una conjunción en las que líneas de recorrido ilimitado se entrecruzan con otras creando puntos nodales de una intensidad emergente". Ya hablamos de ese "unir los puntos" que defendían Steve Jobs en Stanford y Fernández Mallo en su Teoría general de la basura, que produce, cuando correctamente conectados, "un momento de gozo y de una frágil plenitud (...), la alegría de producir un instante polifónico en el seno del caos de las macrópolis". Frente a "culturas" arquitectónicas "duales" -hoy diríamos binarias, sorprende cómo el crítico catalán hace más de 30 años ya hablaba de conceptos de total actualidad- que oscilan entre la negatividad "nietzscheana-anticapitalista" de Benjamin o Débord (la imposibilidad de la arquitectura para modificar la realidad) y el fundamentalismo moderno de Mies y derivados (el deseo de alcanzar códigos arquitectónicos permanentes y puros) que ha derivado en un minimalismo que podríamos llamar pijo muy criticado por Solà-Morales (en el que mete a Tadao Ando, eso me ha dolido), el catalán defiende el concepto de mutiplicidad: "Desde Foucault sabemos que las cosas no son más que el cruce de sus relaciones y que el conocimiento al que podemos acceder dependerá, en todo caso, de nuestra habilidad para detectar el máximo número de flujos relacionados que se entrecrucen en un evento" dice en 1999. Esa vocación múltiple y "relacional" se refleja en las superficies complejas de los edificios tortuosamente deconstruidos: "¿Es acaso posible confundir la opacidad o la transparencia del minimalismo con la ambigüedad, diferenciada y promiscua de una arquitectura que multiplica sus efectos de superficie como consecuencia de una percepción más relacional que afirmativa, más oscilante que definitiva, más llena de marcas que de formas?". En un artículo de 1997, Arquitectura líquida, que se adelanta en tres años al Liquid Modernity de Bauman, Solà-Morales habla de la necesidad de una arquitectura "atenta y configuradora no de la estabilidad sino del cambio y, por tanto, habiéndoselas con la fluidez cambiante que ofrece toda realidad". Volvemos a la multiplicidad de una arquitectura planteada como un sistema de acontecimientos que abandone la preocupación vitruviana por la permanencia y la durabilidad en pos de "lo instantáneo, ocasional, imprevisible y fugaz". Aunque no lo mencione, la obra de Gehry se inscribiría en esta dinámica, el propio arquitecto californiano habla de ello en una cita sin fechar que le atribuye Vladimir Belogolovsky en Conversations with architects: "Arquitectura líquida. Es como el jazz, improvisas, trabajas en equipo, tocas con otros, haces algo, hacen algo. Y creo que es una forma de intentar comprender la ciudad, y lo que podría pasar en la ciudad". El catalán sí que hace referencia directa a Gehry en 1991 cuando le pone como ejemplo de una arquitectura "in-tempestiva", en el sentido de atemporal: "También hay una arquitectura intempestiva. Es la que nace a la intemperie de cualquier sistema de principios, de tradiciones o de códigos lingüísticos. Es la que, por este motivo, presenta una radical de-solación, falta de suelo, presentándose desde la singularidad de un acontecimiento". Junto a Gehry señala otros dos altos representantes de esta arquitectura sin raíces, Siza y Ando. En esta misma línea, en el que quizá sea uno de sus artículos más interesantes, habla del terrain vague, concepto ideado por él para designar esos fragmentos urbanos, "islas interiores" que por azar han quedado olvidados por promotores y ayuntamientos pero ofrecen un gran potencial evocador. Resultan a veces amenazadores e inseguros, pero al mismo tiempo nos atraen por lo que suponen de "expectativa de lo otro, lo alternativo, lo utópico, lo porvenir". En una frase genial, el catalán resume la idea: "Lo característico del individuo de nuestro tiempo es la angustia ante aquello que le salva de la angustia; la necesidad de asimilar la negatividad cuya eliminación parece que, socialmente, constituye el objetivo de la actividad política" (adelantándose también a Byung-Chul Han). Volvemos a la necesidad de la montaña rusa, de la peli de terror. Valoramos lo racional, el orden, la norma, pero necesitamos (puntualmente) de lo irracional, del desmadre, del caos, en una palabra, de lo ininteligible, en una suerte de conversación surreal parecida a la que podemos ver ahora en El Prado entre las figuras realistas, racionales, cabales de los pintores clásicos y las esculturas inquietantes, absurdas, goyescas de Juan Muñoz, autor que dijera: "Creo que a los grandes artistas del Barroco se les pedía lo mismo que a los artistas modernos: construir un lugar ficticio. Hacer el mundo más grande de lo que es". El arte, volviendo al crítico catalán, pugna por mantener esos territorios vagos como la ecología lucha por preservar los espacios naturales, y así los vemos a menudo retratados por fotógrafos o siendo parte esencial de no pocas películas o novelas que buscan, como Muñoz, ampliar por caminos inquietantes nuestra percepción del mundo. ¿Cómo construir en estos terrenos? Una arquitectura convencional mataría su impronta libertaria, pero una arquitectura como la de Gehry la potencia. El Guggenheim bilbaíno, con su catarsis cautelosa que decía Fernández-Galiano en otro de sus célebres oxímoron aliterados, sería por tanto una continuación (o incluso una exacerbación) del terrain vague en el que se instala, la llamada Campa de los Ingleses, por medios arquitectónicos. Recomendamos para acabar tan denso párrafo la lectura de Los artículos de Any, una recopilación de diez conferencias de Solà-Morales extraídas de los congresos Any, ideados por Eisenman, Isozaki y el propio Solà-Morales a lo largo de la década de los 90 donde se reunieron arquitectos y pensadores en diferentes ciudades con el fin de pulsar el estado de la arquitectura al final del milenio. Las temáticas se agruparon en torno a los pronombres indefinidos compuestos por el término inglés any (Anyone, Anywhere, Anyway...). Por cierto que el diálogo imaginario, fértil y complementario que hemos establecido entre Fernández-Galiano y Solà-Morales, incisivo y directo, presto a bajar al barro y repartir estopa que lo flipas uno, abstracto y filosófico el otro, siempre navegando por alturas etéreas, terminó abruptamente en Ámsterdam -donde precisamente ambos se encontraban para la entrega del premio Mies de 2001 al Kursaal donostiarra de Moneo, el aragonés como miembro del jurado, el catalán como organizador- cuando Solà-Morales sufrió un fulminante infarto a la prematura edad de 59 años que nos privó de un crítico formidable. 

Hablando de Moneo, otro de nuestros grandes críticos a la par que arquitecto sobradamente conocido, estoy leyendo estos días Diez horas con Rafael Moneo que me ha recordado el curioso hecho de que el navarro recibiera su Pritzker en 1996 (no mucho antes de la inauguración del Guggenheim) en Los Ángeles (patria chica de Gehry). En pleno bombardeo mediático -todos recordamos cómo en aquellos años no se hablaba de otra obra que la del museo bilbaíno- nos preguntábamos si en su discurso de aceptación del premio un arquitecto tan cabal, razonable y respetuoso con el contexto no habría deslizado alguna puya contra la tormenta de titanio bilbaína o su osado autor. Juzga tú mismo: "La palabra belleza ya no forma parte del vocabulario arquitectónico. Los arquitectos parecen estar absortos en la idea de que la arquitectura es simplemente el reflejo de una cultura en un momento determinado, así que muchos arquitectos de hoy buscan expresar movimiento en lugar de estabilidad, lo efímero en lugar de lo perpetuo, lo fragmentado en lugar del conjunto y lo ficticio en lugar de lo real". Y hay más: "En la actualidad, la arquitectura no tiene una vinculación tan directa con la necesidad como en el pasado. (...) La necesidad era la gran aliada de la arquitectura para conjugar la adecuación del edificio con el cumplimiento de un programa y el empleo de unas técnicas de construcción. (...) Hoy esas técnicas se han convertido en gestos triviales, a menudo apoyados por una industria remota y sofisticada. (...) Vivir en una sociedad donde prevalecen los derechos individuales ha tenido una enorme influencia en la arquitectura. La arquitectura parece ser la última forma de expresar la libertad individual, lo que ha aproximado tanto la arquitectura al simple capricho que parece haber perdido la especificidad de la que hacía gala hasta ahora". Colofón: "Si insisto en que la arquitectura aún podría y debería incluir en su programa los conceptos de belleza y necesidad, es porque quiero dejar claro mi profundo deseo de que tenga una larga vida por delante". Pues blanco y en botella. 

En la misma entrevista que te acabo de mencionar se le pregunta por el discurso de aceptación de su plaza como académico de la RABASF, que tituló nada menos "Sobre el concepto de arbitrariedad en arquitectura". La conversación pronto cambia de derroteros y nos deja con la miel en los labios: ¿con semejante tema, no aprovechará Moneo de nuevo, y ahora ya en un texto más extenso y trabajado, para aplicar un severo correctivo a la arquitectura caprichosa de los deconstructivistas? Parecía probable. Busco, encuentro y leo con fruición el discurso (ayudado, justo es reconocerlo, por generosas porciones del turrón de nocilla de Vicens). Gehry hace aparición. Pero me llevo la gran sorpresa. O no he entendido bien el discurso del Pritzker o el de la RABASF (o ambos) o es otro Moneo el que escribe este último texto. Pronunciado en 2005, nueve años después del Pritzker, el navarro parece haber mudado de opinión, o al menos la ha matizado significativamente. Las formas azarosas ya no parecen ser el banal antojo de volubles starchitects sino algo que siempre ha existido en la arquitectura, y ha sido labor de los arquitectos desde la antigüedad y hasta hace bien poco ocultar esa trivialidad ("desliz" o "pecado original" en sus palabras) disfrazándola de norma sesuda y racional. Y así llegamos a Le Corbusier y Mies (pero también, para mi sorpresa, Gaudí), quienes "hicieron de de la consistencia formal, de la oposición a lo arbitrario, el fundamento a su trabajo". El cambio de actitud hacia la arbitrariedad llegará unas décadas después cuando Hejduk, por ejemplo, propone a sus estudiantes de la Cooper Union que diseñaran una casa tomando como referencia un cuadro de Juan Gris. Ya no se oculta la arbitrariedad sino que se exalta. Los deconstructivistas por tanto -alucinante que Moneo sugiera esto-, serían poco menos que héroes libertarios que habrían liberado a la arquitectura de sus hipócritas corsés. La función debe pasar a un segundo plano porque el arquitecto puede adaptar cualquier forma a la función requerida: toda forma "puede ser arquitecturizada" (el "todo es arquitectura" de Hollein). Y apostilla: "Hejduk nos recordaba, una vez más, que el origen de la arquitectura está en la invención formal, lo que equivale a decir que pensar en una arquitectura como resultado automático del empleo de unos sistemas de construcción o de expresión individual es, simplemente, una fantasía". Gehry continúa en esa senda pero, como recordaba Solà-Morales, si Hejduk (y el primer Eisenman) se dedicaban solo a teorizar, acaso incapaces de llevar sus ideas a la práctica (o por un desconfianza en la disciplina arquitectónica), el gran logro de Gehry sería llevar esas formas dislocadas a la realidad en un esfuerzo titánico y tecnológico sin precedentes, esfuerzos que como todos sabemos incluyeron adaptar programas de diseño de aviones a la construcción arquitectónica. Volvemos a Moneo, quien ve en el californiano un "inventor de las formas", un verdadero prestidigitador formal que lleva la arbitrariedad como bandera: "Gehry nos dice que ha llegado al convencimiento de la disponibilidad de las formas y que es el descubrimiento del territorio en que aquella disponibilidad es más eficiente, la tarea del arquitecto". En conclusión final, Moneo nos advierte del agotamiento de esta visión en un momento -recordemos que el discurso se lee en 2005, lo mismo valdría para nuestra actualidad- en el que "construir significa hoy intervenir en el medio, en el paisaje que vivimos, tanto más que levantar un edificio (...). La arquitectura queda así disuelta en el medio (...). Y así ocurre que poco sentido tiene el hablar de arbitrariedad formal como origen de la arquitectura" (aleluya, podría también haber mencionado de paso alguna de las penosas caricaturas a las que ha dado lugar esa pulsión por la arbitrariedad). Y sin embargo, el navarro recuerda que si construir es dar forma a los materiales, el arquitecto se verá siempre obligado a tratar con la forma, por lo que (última frase del discurso con pequeño guiño, al fin, racional), "puede que entonces, a pesar de nuestra resistencia a ello, el fantasma de la arbitrariedad aparezca de nuevo".

Despedimos ya a Gehry, capitán Ahab de la arquitectura, afirmando que, pese a sus engendros últimos (toda corriente arquitectónica en sus estertores finales los ha producido), nadie puede negar su enorme tenacidad o la potencia abracadabrante de su obra reflejo de unos tiempos muy determinados. Será Fernández-Galiano, hablando en 1997 del Guggenheim, quien dará fin a nuestra entrada: "A orillas de una ría horizontal y mate, las aguas levantadas e insumisas de esta criatura náutica y marina fingen albergar el arte de este siglo tras sus escamas de titanio; pero son las convulsiones del mundo las que laten bajo el fulgor sombrío de su piel alabeada". 





martes, 16 de diciembre de 2025

Inteligibles

 


5. Hoy terminamos nuestras apuestas para los premios Mies 2026 con la última categoría que proponemos, seguramente la más crucial en estos momentos, la vivienda. Como todos sabemos la falta de viviendas dignas y asequibles tiene alarmantes consecuencias sociales, ideológicas y políticas:

-GREENH@USE 140 Viviendas sociales en el 22@BCN. Peris y Toral son ya un referente en este tema a escala global. El año pasado ganaron el premio internacional del RIBA por su bloque de viviendas en Cornellà (el presidente del Instituto británico no escatimó elogios: "Este proyecto visionario permite ideas innovadoras y futuras sobre lo que constituye una familia y debería considerarse un modelo para ofrecer viviendas sostenibles y de calidad a escala mundial. Es un claro ejemplo de cómo los arquitectos pueden crear soluciones nuevas e implementables para el desafío común de crear viviendas para todos") y en 2022 fueron con este mismo proyecto finalistas precisamente de los premios Mies. Con su atrio bioclimático, habitual en sus trabajos, que además actúa como "condensador social" en un bloque que acoge a población vulnerable y personas mayores fomentando la "solidaridad intergeneracional", demuestran una vez más que la sostenibilidad también tiene que ver con lo social. Al contrario que en Cornellà aquí no utilizan una estructura de madera sino de un hormigón especialmente tratado que reduce notablemente las emisiones de CO2, recordemos que este bloque aloja casi el doble de viviendas que aquél. Debería estar entre los finalistas de nuevo. (peris+toral.arquitectes, L3J Tècnics Associats). 

-Torre Brunfaut. Otro brillante ejemplo, belga en este caso, que bien podríamos haber incluido en el apartado de rehabilitaciones. Partiendo de un edificio de 1965 de estructura de acero, se añaden cinco plantas más con armazón de madera lo que permite ampliar la superficie útil del edificio sin ocupar más terreno. Se mejoran las viviendas, ampliando su tamaño y dotando de patios al 65% de ellas. Por si fuera poco, se le da una atractiva piel espejada a una de sus fachadas, terminación que tiene un buen comportamiento aislante y le da un punto icónico (se trata ya de una señora torre de 21 plantas). Dura competidora del edificio de Peris y Toral, ha salido más cara (1.910 €/m² frente a los 1.335 del bloque barcelonés, que aloja 43 viviendas más). Tienes más fotos e información aquí. (Atelier 229 - Dethier Architecture)

-VEIL. Este proyecto es más modesto que los anteriores pero también nos resulta muy interesante. Se trata de otro levante que dicen por el norte, esto es, la extensión en vertical de un edificio. Se añaden aquí tres plantas a una polykatoikia ateniense, el típico bloque de viviendas de la ciudad que fue alabado por el mismísimo Kenneth Frampton, para quien es una manifestación moderna única de un desarrollo urbano que se lleva a cabo de manera espontánea, sin planificación alguna. Ignorados durante mucho tiempo, últimamente se les está dando mayor atención como rasgo diferenciador de la "modernidad anónima" de Atenas (si tienes curiosidad, consulta este interesante artículo sobre el tema). El levante que nos ocupa debió enfrentar destacados retos, quizá el más importante el convencer al cliente de que la reducción de metros cuadrados habitables merecía la pena para crear viviendas que "ganaran generosidad a través de la luz, la apertura y la claridad espacial". Se dota a la ampliación en su exterior de una celosía de aluminio que además de ser muy útil en el tórrido clima ateniense crea "un sentido de desmaterialización" muy atractivo. Desde el punto de vista estructural los arquitectos también enfrentaron un desafío considerable al verse obligados a insertar una estructura de hormigón dentro de la existente pero independiente de ella y con sus propios cimientos. (Arid)

-Ajnfart. Nos vamos a Polonia, donde nos encontramos con este notable complejo que respeta dos edificios históricos mimetizándose con ellos al utilizar también clínker (producto que se obtiene al calcinar arcilla y caliza) en sus fachadas pero marcando distancias gracias sus formas decididamente cúbicas. El conjunto se abre a la ciudad con enormes vanos, los ajnfart del nombre polaco del proyecto, palabra que procede del alemán Einfahrt, "entrada". (SLAS architekci)

-Urbanización Regensburg. ¿Cómo construir 400 apartamentos sociales al lado del tristemente célebre Recinto de los Congresos del Partido Nazi (Reichsparteitagsgelände), el vasto complejo diseñado por Albert Speer para mítines masivos en Núremberg? Muy cerca existía de hecho otra urbanización de viviendas sociales proyectada también por Speer. Complicado. Hablan los autores: "El reto consistía en integrar espacialmente esta estructura uniforme y antiurbana, pero contrastarla ideológicamente con la mayor urbanidad posible. Por lo tanto, a pesar de las limitaciones financieras, aprovechamos las oportunidades de diferenciación.". A tal fin, los nuevos bloques, 35 nada menos, tienen formas diferenciadas, aunque están unidos por parámetros similares, y hacen gala de vivos colores que nos ayudan, aunque sea momentáneamente, a olvidar el horror. Observa también cómo MVRDV utilizan los colores vivos y las distintas volumetrías en este macroproyecto de 47.000 m2 de oficinas en Róterdam que se convertirá en el complejo de oficinas nuevo más grande de Holanda. Moneo no necesitó de los colorines, aunque sí de los juegos volumétricos, para dulcificar la enorme L'Illa Diagonal en Barcelona que tiene el triple de m2 y el doble de longitud de fachada (300 metros) que los Schieblocks de MVRDV. Volviendo a Regensburg, los arquitectos alemanes hablan de un "presupuesto ajustado", pero el coste por metro cuadrado se va a 2.350 €/m², casi el doble que el GREENH@USE de Peris y Toral. (Behles & Jochimsen Architects, Topos Landscape Architects)

-Másterplan para Carslberg Byen. Mejor lo habríamos ubicado en la categoría para desarrollos urbanísticos, pero con tu permiso lo metemos aquí. Como habrás adivinado, se trata de un másterplan  para las antiguas fábricas de la cervecera danesa en Copenhague. Obnubilado me tienen sus autores, elegidos de entre 218 candidatos de 35 países, con su poderío narrativo: "Buscamos, analizamos y debatimos pacientemente, y sorprendentemente encontramos la respuesta en un plano de singular belleza de los sótanos y pasillos subterráneos de Carlsberg. Este plano contenía las elegantes tensiones de la Acrópolis y los mapas de Nolli de Roma de 1748. Así, el plano del sótano se convirtió en el futuro plano de Carlsberg. Plazas, calles y jerarquías entre edificios emergieron ante nuestros ojos como si estuviéramos en un cuarto oscuro, induciendo a la creación de imágenes. Aparecieron hermosos espacios tensos y líneas extrañamente intrincadas entre los edificios. Como en la obra de Lars von Trier ambientada en Dogville, se nos presentaron las futuras calles y las líneas de fachada de Carlsberg". (entasis)

-Lisi Garden House es un bloque de viviendas en Georgia, país que tiene 8 proyectos candidatos nada menos, los mismos que Holanda o Suecia. Muy social no es (2.173 €/m², sigue siendo con todo más barato que Regensburg), pero el diseño, inspirado en el Highrise of Homes del arquitecto estadounidense James Wines (¿inspiración también para el bloque de Aires Mateus en París? ¿Y para La Serre de MVRDV también en la capital francesa?), nos parece fabuloso, un apilamiento de "casas jardín" que ofrecen magníficas vistas, profusión de vidrio en las fachadas y generosas terrazas dentro de un másterplan en Tbilisi en el que UN Studio y Ricardo Bofill están también participando con sus proyectos. Por si tienes curiosidad, aquí tienes el edificio actualmente en construcción del Taller catalán, igualmente deseoso de ofrecer excelentes vistas y abundante contacto con el exterior: "El diseño del edificio se inspira en el bloque soviético, pero luego lo explota, agregando complejidad y apertura al dislocar el bloque y mover los apartamentos para obtener un mejor acceso a la luz natural, la ventilación, etc". (Architects of Invention, estudio con oficinas en Tbilisi y Londres, hace honor a su nombre, fíjate lo que propusieron para Birmingham)

-Volante. En Hilversum (Holanda) tenemos este bloque de viviendas en un desarrollo urbanístico que incluye cuatro otros edificios. Con un presupuesto ajustado (no ofrece precio por m2) y un diseño muy racionalista, lo destacamos por sus cuidados detalles constructivos ("excepciones estratégicamente integradas") que animan un bloque que de otra forma sería anodino. Incluye 108 apartamentos, 30 de ellos viviendas asistidas para inquilinos mayores y otros 22 diseñadas para jóvenes con discapacidades. (Monadnock)


En un principio habíamos pensado establecer una sexta categoría para vivienda aislada, pero con la que está cayendo nos parecía poco procedente. Sin embargo, tampoco consideramos apropiado cancelar una tipología que ha servido a tantos arquitectos como fértil campo de experimentación y ha enriquecido la disciplina con sobresalientes ejemplos a lo largo de su historia, así que tomamos la salomónica decisión de incluirla como subgénero dentro de la vivienda y punto: 

-Teloneio Kardamyli es una casa de ensueño construida como aduana en 1791 en la península de Mani, el "dedo" central del Peloponeso heleno. Especialmente protegida, los arquitectos tardaron cuatro años en superar los sucesivos trámites burocráticos para su rehabilitación. (ETSI Architects)

-Villa Majamaja. Nos vamos al otro extremo de Europa, Finlandia, donde esta villa de vacaciones radicalmente ecológica está planteada como off-grid, esto es, fuera de la red de infraestructuras, así de bien define el concepto la IA: "vivienda totalmente autónoma que no depende de los servicios públicos tradicionales (electricidad, agua, alcantarillado), logrando autosuficiencia mediante sistemas como paneles solares (energía), recolección de agua de lluvia, tratamiento de aguas grises y gestión de residuos, ofreciendo independencia total y operando como un ecosistema cerrado y resiliente, ideal para zonas remotas o para quienes buscan autonomía total". Los autores, con despacho en París, recalcan que es ideal como "espacio para el eco-learning" (y para visitar la obra de Aalto añadimos nosotros). Se puede reservar ya en su web. (Littow architectes)

-Casa con los Portales. Esta rehabilitación de una bella casa en Bulgaria "disecciona" la antigua estructura de madera de la construcción y la muestra sin complejos en una "exhibición honesta del esqueleto histórico que pretende crear portales espacio-temporales" (de ahí el nombre de la casa) que nos lleven a otras épocas en un emocionante viaje en el tiempo. (Estudio Nada) 

-Como bonus track que se decía en tiempos terminamos con el Architects´studio, que no es una casa, pero casi. Se trata del pequeño estudio casero de los conocidos arquitectos irlandeses O'Donnell y Tuomey. Un lugar delicioso de poco más de 100 m2 en los recovecos de una casa Georgiana en Dublín. (O'Donnell + Tuomey)

Pues hasta aquí hemos llegado. Como te habrás dado cuenta, al mezclar churras (tipologías) con merinas (aspectos medioambientales o formales), santo y seña de la casa, nuestra selección queda coja. La torre Brunfaut, por ejemplo, podría aparecer en tres de nuestras categorías (vivienda, rehabilitación, sostenibilidad) mientras que hay otros proyectos que sin ser viviendas y no destacando por ninguno de los otros aspectos que hemos tomado como referencia para hacer la selección quedan fuera de nuestra lista, cuando precisamente destacan por su perfecto equilibrio, así por ejemplo el VHIR de BAAS, recién premiado en la XVII Bienal de Arquitectura y Urbanismo. Te lo digo para que no te tomes esto muy en serio (si es que lo habías hecho). 

El bloque de viviendas que te traigo hoy no es, otra vez, ninguno de los nominados para los Mies. Se trata de un importante complejo concluido en 2015 que salta al plano urbanístico al colmatar dos extensas manzanas en la ciudad francesa de Bayona. Su autor, Josep Lluís Mateo, que tiene ahora mismo una exposición sobre su obra en el COAC -Obra Oberta-, es experto en bloques residenciales, los ha levantado en España, Alemania, Holanda o Francia. El que te traemos hoy es el complejo más grande que ha construido, de nombre Bayonne, Entrée de Ville. Son 70.000 m2 nada menos, el doble del proyecto de Regensburg. Todas las fotos pertenecen a la manzana más lucida, Marinadour, que presenta fachadas completamente diversas según miren al Adour, el plácido río que cruza la ciudad, o al denso tráfico urbano. Si en las primeras predominan las líneas horizontales, siguiendo la "geometría del agua", en las segundas la cornisa se inclina espectacularmente, aportando según el arquitecto una cualidad dinámica y resonando con el flujo de tráfico del boulevard du BAB, curioso nombre que hace referencia al acrónimo de las tres ciudades -Bayonne, Anglet y Biarritz- que en los 70 se unieron para formar una agglomération urbana. Las viviendas a este lado se revisten de terrazas acristaladas que pueden remitir a los jardins d´hiver de Lacaton y Vassal, mientras que los enormes huecos que perforan el conjunto pueden recordar a Holl o MVRDV. Te enlazo a la web del estudio, recomendándote encarecidamente que veas los dos breves videos sobre el proyecto (el segundo, de Adrià Goula sobre la obra en construcción, es pura poesía). Terminamos con una cita de Mateo extraída de la exposición mencionada: "El món sense arquitectura seria inintel·ligible". Amén.

 












domingo, 7 de diciembre de 2025

Culpables de imaginar

 


Tercera entrega de nuestra selección de nominados para los premios europeos Mies 2026. Vamos a ver las categorías que nos hemos seguido sacando de la manga (la organización solo clasifica los nominados por países):

3. Tras el ayuno viene la celebración. En esta nueva categoría queremos celebrar las formas libres, las tabulas rasas en las que los arquitectos han puesto todo su empeño en ser creativos. Fíjate en la foto de hoy. Su arquitecto buscó en esta ampliación una cierta mímesis con un entorno sensible pero no pudo evitar colocar varias de sus características columnas, que se las ve en medio de las añejas preexistencias tan perdidas como cefalópodo en garaje. Y abrió los muros con furor moderno haciendo que el exterior penetre, exultante, en el edificio. Seguro que has reconocido su firma, o te has quedado cerca. Pero a lo que íbamos, es discutible, sin duda, dedicar una categoría exclusivamente a cuestión acaso tan banal. Nosotros mismos hablábamos no hace mucho de la fatiga de las formas, mas como humanos somos contradictorios: débil es la carne. Si los casos que paso a proponerte a continuación son fútil narcisismo o impronta legítima es algo que tendrás que juzgar tú mismo:

-Mercado de Saint-Diziers: Potente mercado cubierto que a la vez abraza el exterior gracias a unas soberbias arquerías. En su descarada contemporaneidad no reniega de la tradición. Los autores, que han querido revitalizar una localidad gala que ha perdido un 30% de su población en las últimas décadas, hablan de "rusticidad elegante". (Studiolada)

-Sede central de Bonfiglioli: Soberbio este diseño, italiano como no podía ser de otra manera (en concreto de un estudio milanés, a menudo nos preguntamos si hay alguien en Milán que no sea arquitecto), para una compañía que ofrece una variada gama de productos de alta tecnología en sectores como la automoción. Sus angulosas formas responden a un cuidadoso estudio del soleamiento, al igual que las pieles que cubren el edificio, así, en su zona más expuesta al potente sol italiano el edificio se protege con una fachada de un aluminio especialmente diseñado para la ocasión y que remite a los engranajes fabricados por la empresa. (Peter Pichler Architecture)

-Estación central de Nápoles, del mítico estudio catalán Miralles Tagliabue. Se sitúa en el rígido Centro Direzionale, distrito urbano diseñado por Kenzō Tange en la década de 1980, reventando su fría asepsia geométrica como una "burbuja volcánica" que emergiera del subsuelo. (Miralles Tagliabue - EMBT)

-Planta de tratamiento de aguas residuales de Arklow: Habiendo resonado con fuerza en muchos medios arquitectónicos, esta planta irlandesa rezuma serena elegancia por los cuatro costados. Su característica piel está elaborada por Swisspearl, la empresa helvética experta en materiales para fachadas con una extensa oferta de colores. El elegido para la planta, de una sobria y relajante tonalidad, combina a la perfección con su entorno. Nadie diría que tras dichas fachadas se esconde una depuradora. A la planta de Vacarisses de Batlle i Roig le ha salido una temible competidora. De lejos podría parecer una pieza de Land Art. (Clancy Moore)

-Monumento conmemorativo del campo de minas de Lovas. El lugar conmemora la llamada "Cosecha de sangre". En 1991, durante la guerra de independencia de Croacia, 51 habitantes del pueblo de Lovas fueron obligados por las tropas yugoeslavas a atravesar un campo de minas. El monumento, de 220 metros de longitud, evoca tanto una cicatriz que horada la hoy plácida pradera como una agónica cruz, símbolo de perdón y de las raíces cristianas de la ciudad. Especial cuidado se puso en el tratamiento del cemento que conforma el monumento para evitar que se notaran los cortes entre las distintas piezas, además fue cuidadosamente pulido para conseguir un efecto de uniformidad que no distrajera al visitante. Los nombres de los caídos y varios paneles informativos son los únicos elementos que reclaman atención. De noche está iluminado con especial delicadeza. (Atmosfera)

-Museo de la Isla de la Ciencia. Otro singular proyecto que conocíamos en el que, de nuevo también, la arquitectura deviene paisaje. En lugar de "ocupar" la isla de Nemunas, en Kaunas, los arquitectos subsumen el museo dedicado a las ciencias medioambientales bajo tierra y permiten que la cubierta sea una extensión del parque que lo rodea. Solo un disco, que emerge de dicha cubierta dejando allí su huella circular, marca la elegante construcción y "rinde homenaje a la ciencia: el disco inclinado refleja un “nuevo sol para Kaunas”, mostrando que la ciencia nunca duerme en su búsqueda de respuestas". La metáfora solar me recuerda al malogrado centro de congresos que Mansilla y Tuñón diseñaran para la Cuatro Torres Business Area de Madrid, su lema: "Madrid, donde no se pone el sol" (pues nunca llegó a salir). El museo de la Isla de la Ciencia, diseñado por un equipo hispanolituano, recibió el primer premio COAM 2025. (SMAR Architecture Studio, Architects bureau G. Natkevicius and partners). 

-Museo de Arte Moderno de Varsovia. Cuando ya nadie se acuerda del blanco y la ortogonalidad modernas este museo parece querer revivir dicho espíritu con un hormigonado edificio que hace frente sin complejos a la pomposa torre recuerdo de Stalin que, con sus 237 metros, ha sido hasta hace poco el edificio más alto de Polonia, y el más odiado: "En medio de la reconstrucción de posguerra y la memoria política, el museo debía establecer una identidad cultural contemporánea junto al imponente Palacio de la Cultura de Stalin. La estrategia de Thomas Phifer se basa en la moderación: la claridad sobre el espectáculo, el peso sobre la decoración y la indiferencia ante las vicisitudes de la moda". La modernidad como analgésico. (APA Wojciechowski Architekci, Thomas Phifer and Partners)

-Vivienda Clúster. Casa Panal. Su arquitecto, alemán y probable fan de su compatriota, la traviesa y dulce Maya (es un boomer), ha querido experimentar con el hexágono en sección, de ahí lo de Casa Panal. Bromitas tontas aparte, que con el tema de la vivienda no está el horno para bollos, alega el autor que con ese diseño se maximiza el espacio, se reducen costes y se crean conexiones comunitarias más estrechas. Eso sí, olvídate de colgar cuadros. Podríamos emparentarlo con la también muy hexagonal (aquí en planta) embajada española de Brasilia de Rafael Leoz, que según contaba la esposa del primer embajador que la disfrutó en un reciente encuentro en la Fundación Pons en torno a Brasilia, resultaba algo chocante en un principio: lo de "vivir entre cuatro paredes" quedaba obsoleto, ahora eran seis (Rafael Leoz -que no De La-Hoz como entendí en un primer momento-, admirado por Mies o Le Corbusier, siempre fue un bicho raro al que los grandes del momento como Oiza o Fisac nunca comprendieron por su carácter introvertido, en las antípodas del arquitecto-genio; más aquí). Volviendo al Panal alemán, no sé si me acostumbraría a vivir ahí pero desde luego que me gustaría probar. (Peter Haimerl Architektur)


4. Intervenciones urbanas o paisajísticas que mejoran nuestras ciudades o el entorno natural. Cinco hemos seleccionado aquí:

-Itinerario paisajístico en torno al Estuario Norte del río Odiel: Te cito la descripción telegráfica de sus autores porque mejor no se puede explicar: "-Bajo coste y alto impacto: Ruta multimodal sostenible por sólo 28€/m². - Rehabilitación de espacios degradados y sostenibilidad: Aprovechamiento de antiguas vías ferroviarias e integración con las Marismas del Odiel. - Escalabilidad y replicabilidad: Carácter multidisciplinar, replicable en espacios degradados". Por no hablar de lo atractivo del resultado, Land Art de nuevo. Debería estar entre los Top 7. (Estudio Acta)

-1818URCAR. Rehabilitación del espacio público de la Avenida Carvalho Araújo. Exquisita intervención en un céntrico espacio urbano de Vila Real en la región lusa de Trás-os-Montes. (Belém Lima Arquitectos)

-Río Somes, la renaturalización de las riberas de un río altamente industrializado en el pasado que discurre por la ciudad rumana de Cluj-Napoca. Está realizado por un estudio español. (PRÁCTICA)

-1 Km de cambio urbano. La arquería bajo un puente ferroviario de 1849 en Praga, el Viaducto Negrelli, durante mucho tiempo poco más que un vertedero, se coloniza con espacios asequibles para negocios y actividades artísticas. (CCEA MOBA)

-Karens Minde Aksen. Un renovado parque en Copenhague que combina la gestión de aguas pluviales mediante el llamado "Río de Ladrillo" con un cuidado diseño arquitectónico. (Schønherr A/S)

Solo nos quedaría ya una categoría más, seguramente la más importante. Será para una próxima ocasión, nos despedimos hasta entonces. 






viernes, 28 de noviembre de 2025

Más madera

 

Seguimos con nuestra selección de obras destacadas de entre los 410 candidatos a los premios europeos de arquitectura Mies van der Rohe 2026. Si recuerdas, en la anterior entrada habíamos hecho una criba de las intervenciones más interesantes en el campo de la rehabilitación. Continuamos hoy con otras categorías como te dije igualmente subjetivas: 

2. Obras destacables por su énfasis en la ecología, sostenibilidad y métodos vernáculos y artesanales:

-Centro cultural multiusos Le Foirail: un edificio ampliable, transformable y reciclable en la Francia rural realizado con madera de bosques cercanos. Les ha quedado algo seco pero nos ha gustado el planteamiento beligerante de sus autores: "Hoy en día, para un arquitecto resulta difícil adoptar la postura de un constructor. Para nosotros, la nueva construcción es un acto excepcional, casi definitivo, y favorecemos la transformación siempre que sea posible. Nuestra postura podría resumirse en: «La construcción puede esperar». Ya no podemos extraer materiales de la tierra indefinidamente; ya no puede sostenerse. Por lo tanto, este proyecto se concibió utilizando recursos locales —la madera proviene de tan solo unos kilómetros de distancia—, pero sobre todo como una estructura reversible, imaginada como un gigantesco sistema modular donde cada elemento puede separarse, desmontarse y trasladarse. No es ni utópico ni teórico imaginar que el edificio se desmonte por completo algún día y se reconstruya en otro lugar". (Betillon & Freyermuth*, Crypto Architectes) 

-Colegio Semilla: Este colegio francés pretende ser una "herramienta pedagógica" también para arquitectos gracias a que incorpora una construcción en la que se ha experimentado con hormigón reciclado, madera y tierra apisonada obtenida en un radio máximo de 45 kms. Para su estructura principal recicla los escombros de una antigua universidad que se alzaba en la zona y hasta utiliza, de ahí quizá su nombre, huesos de albaricoques para cohesionar las cubiertas (o eso he entendido, compruébalo por si acaso, para eso tienes el enlace). (a+samueldelmas architectes urbanistes)

-Centro de salud de Charleval: Similares principios aquí, donde además se utilizan métodos constructivos vernáculos: "La tierra excavada, evocando la historia de las bodegas locales convertidas en canteras, se reutilizó para construir bloques de tapial mediante un prototipo de máquina a medida. La materia prima resultante define el lenguaje arquitectónico del edificio, evocando la técnica local del tapis, y se convierte en un manifiesto en sí misma. Este enfoque refleja una economía multidimensional: mínimos cortes y desperdicios, menor consumo de materiales y menor huella de carbono". (Atelier COMBAS)

-Casa Gabriel: Un apartamento en Palma que quiere ser un "palimpsesto construido" en el que las nuevas adiciones se superponen sobre lo existente: "Más es más". Los materiales se presentan en su forma más cruda, sin embellecimientos, no hay piel, todo es puro hueso. (TEd'A Arquitectes).  

-El Arca Verde en el Jardín Botánico de Meise. Un paraboloide hiperbólico en madera, imitando el esqueleto de un cactus y reduciendo el gasto energético en un 50%. Todo un logro sostenible de espectacular diseño. (Nu Architectuuratelier, Archipelago)

-Escuela de Bunești. Desde 2008 esta escuela de arquitectura con residencia para estudiantes en una zona rural de Rumanía trabaja para crear una comunidad académica basada en valores clásicos con un énfasis especial en métodos alternativos y vernáculos. Con nueve pabellones construidos, por ella han pasado 1.360 estudiantes, cincuenta profesores y 30 artesanos: "Con cada pabellón dedicado a un material natural y una técnica específicos, nos embarcamos en un Grand Tour imaginario. La llamada Casa de los Jinetes es una traducción al estilo Blockbau [construcción tradicional con bloques de hormigón] de una iglesia armenia de mampostería de piedra del siglo XIII; la Residencia de Estudiantes es una planta abierta en la que experimentamos con paredes y techos de adobe, suelos de opus lapilli grecorromano y tejado de tejas de madera; el refectorio propone una bóveda catenaria mesopotámica sobre un muro dúctil bizantino, para el que utilizamos exclusivamente ladrillos artesanales y mortero de cal hidráulica; también inventamos una estructura de madera en voladizo y un tempietto de hormigón de cáñamo. Los pabellones auxiliares (cocina de verano y duchas) exploran los cimientos de roble quemado vitruvianos y la carpintería tectónica, tanto europea como oriental. Finalmente, convertimos las piezas que ensamblamos (restos materiales, fuentes literarias y testimonios orales) en una realidad construida, basada en las proporciones renacentistas y la espacialidad clásica". (f i l o t o p i a)

-Nuestra Señora de los Dolores es una original capilla checa que combina sistemas de construcción medievales (siete vigas de quince metros talladas a mano) con otros rabiosamente actuales, como su innovadora estructura laminar de madera producida mediante mecanizado CNC (Computer Numerical Control), un sistema que utiliza máquinas controladas por ordenador para automatizar la fabricación de componentes de construcción a partir de diseños digitales, lo que permite la creación de estructuras altamente precisas, complejas y personalizadas. La capilla, erigida gracias a donaciones, es fácil que se convierta en un icono de la región. (RCNKSK)

-La escuela de artes y oficios en Horsens, inspirada en las escuelas profesionales del pasado, quiere volver a interesar a los jóvenes daneses en estas disciplinas y lo hace dando ejemplo, sirviendo "como un catálogo vivo de buenas soluciones, tanto en artesanía como en arquitectura y materialidad". Parece ser una prioridad en Dinamarca, Dorte Mandrup acaba de entregar un centro similar en Herning, a 80 kilómetros escasos de Horsens. (Cubo Arkitekter, Danø Arkitektur, Schønherr A/S)

-Centro para la salud. Pues hablando de Mandrup, aquí tenemos de nuevo a la arquitecta danesa con un magnífico centro que "demuestra el potencial transformador de la arquitectura, utilizando un diseño reflexivo para restaurar la dignidad, promover la actividad, apoyar la rehabilitación y mejorar la calidad de vida de las personas afectadas por enfermedades relacionadas con el estilo de vida". Todo ello con un cuidado diseño en el que la madera tiene gran protagonismo: "El programa requiere una amplia gama de espacios de tratamiento, y un principio clave del diseño es la inclusión de lo que los usuarios denominan "tercer tiempo libre" para reuniones informales, amistades y la comunidad. El diseño se centra en un amplio atrio —la Sala del Corazón— que conecta todas las funciones (...). En su núcleo, una gran escalera sirve tanto como lugar de descanso como de encuentro. La circulación se concibe como terapia de movimiento: las escaleras y los pasillos fomentan la actividad y el contacto visual en todo el espacio, mientras que el ascensor se separa para facilitar el uso de las escaleras. Los nichos a lo largo de las fachadas ofrecen momentos de privacidad y conversación". Dan ganas de ir. Debería estar entre los Top 7. (Dorte Mandrup A/S)

-El edificio TRÆ, también en Dinamarca, es otra elección lógica en este apartado. Se trata, según la descripción que ofrece la Fundación Mies, del primer y más alto rascacielos de madera reciclada del mundo. Y encima les ha quedado muy resultón. Su nombre hace referencia a un trío de términos aliterantes: tree, timber y three (árbol, madera y tres). La estructura de este complejo de tres torres está hecha totalmente de madera con losas de piso de CLT (Cross Laminated Timber, madera contralaminada) utilizando hormigón bajo en CO2 solo en el núcleo del edificio. Las fachadas están realizadas con restos industriales que resuenan con el duro entorno (el puerto de Aarhus), pero dispuestas de tal manera que recuerdan a la corteza del abedul en tono y textura. Los objetivos del edificio están claros: "TRÆ nació con un objetivo radical: demostrar que se podía construir un edificio alto con residuos y madera sin comprometer la seguridad, la economía ni la calidad. Queríamos demostrar que los edificios circulares a gran escala pueden ser bellos, edificables y rentables". Prueba conseguida. (Lendager)

-Katajanokan Laturi. En este centro multiusos finés la madera es de nuevo utilizada con profusión. Destaca por un diseño muy cuidado, especialmente en el espectacular vestíbulo. (Anttinen Oiva Architects)

-La casa inacabada. En Tiblisi (Georgia) nos encontramos esta reconstrucción de una casa de los años 20 en la que se reutilizan estructura y materiales del propio edificio (ladrillos, bloques de cemento hechos a mano, techos de chapa ondulada y madera) junto a otros de origen local, como bloques de vidrio de la era soviética, ladrillos recuperados y madera reciclada, a la vez que se incorporan añadidos que rinden homenaje a las casas baniani típicas de la ciudad. (Alexander Brodsky, David Brodsky)

-Cederhusen. Está claro que los escandinavos lideran el uso arquitectónico de la madera. Este complejo sueco de cuatro señoras torres, la más alta de trece pisos y un total de 245 apartamentos, está construido con 8.798 m2 de CLT del país y es, según la descripción de la Fundación Mies, uno de los proyectos de vivienda de madera maciza más grandes del mundo. No solo hay razones ecológicas para ello, dos de las torres debían construirse sobre túneles para tráfico de trenes, por lo que se prefirió utilizar una estructura de madera, más ligera que la de hormigón (no deben conocer la torre BBVA de Oiza). (General Architecture)

-Wisdome Stockholm. Seguimos en Suecia. En esta ampliación del museo de Tecnología de Estocolmo la tecnología más puntera se alía con la artesanía. El espectacular techo del edificio, que cobija una cúpula de visualización, fue diseñado paramétricamente, utiliza paneles de LVL (Laminated Veneer Lumber, madera de ingeniería fabricada encolando chapas de madera en la misma dirección de la fibra, lo que resulta en un material muy fuerte y uniforme ideal para usos estructurales) y fue montado por carpinteros en un minucioso proceso que duró cinco meses. El resultado, Calatrava en madera. (Elding Oscarson)

-World of Volvo. La marca sueca de automóviles (desde 2010 parte del grupo chino Geely, todo sea dicho), levanta un espectacular showroom en Göteborg de 22.000 m2 para más de 1000 visitantes y utiliza la madera para dar forma a un soberbio diseño del estudio local Henning Larsen -no es frecuente ver entre los nominados nombres tan conocidos- que hace honor al allemansrätten, el "derecho de acceso público a la naturaleza" en Suecia, que permite a todas las personas transitar libremente por el campo, los bosques y los lagos, siempre y cuando sean respetuosos con el entorno. La madera del complejo es local y también hay glulam (madera laminada encolada, del inglés glued laminated timber) procedente de Austria. Un poco lejos de Suecia, si se me permite la puya. (Henning Larsen)

-Refugio de aves y mamíferos y depósito de agua en Luxemburgo. ¿Cómo esconder un depósito de agua de 50 metros de altura en medio de un bosque protegido? Haciéndolo parecer un árbol más. El depósito se envuelve en una piel porosa de láminas de madera de alerce que acoge nidos de aves y murciélagos convirtiéndose en un pequeño ecosistema. Un proyecto del estudio español Temperaturas extremas -Amman, Cánovas y Maruri- que fue portada de Arquitectura Viva. Nosotros también hemos hablado de ellos. (Temperaturas Extremas Arquitectos SLP (amann-canovas-maruri)

-Čoarvemátta. Volvemos a Escandinavia con otro proyecto espectacular que tiene a la madera como protagonista. Con la coautoría de Snøhetta nada menos se levanta este centro cultural y educativo dedicado al pueblo Sami, única etnia indígena reconocida en Europa. Aislado en mitad de la tundra noruega, el reto era aquí erigir un centro de ambicioso programa sin que resultara un pegote por lo que volúmenes que se inclinan gentilmente dan la réplica amable a horizontalidad tan recalcitrante. El nombre de la institución, Čoarvemátta, proviene de las palabras sami para cuerno y raíz, en referencia a la parte más interna y fuerte de la cornamenta del reno, la corona, que simboliza la unión de los elementos. La cultura Sami gira en torno a dicho animal y el centro aloja entre otros equipamientos una escuela de pastoreo de renos. El edificio es autosuficiente en un 90% en materia de energía para calefacción y refrigeración gracias a 40 geopozos perforados a unos 250 metros en el suelo. Los escandinavos nos demuestran lo que es la sostenibilidad de verdad: "En toda la obra, se conservó la tierra que fue necesario retirar. La capa superficial se almacenó por separado y posteriormente se devolvió a todas las superficies que rodean el edificio, garantizando así la integridad de los bancos de semillas". (70°N arkitektur, Joar Nango, Snøhetta)

Viviendas sociales H59. En Islandia no andan a la zaga en el tema de hoy. Este edificio, que reutiliza materiales (madera para revestimiento, parquet reciclado de un pabellón deportivo, baldosas de piedra recortadas, puertas y ventanas recuperadas) ahorra un 53% más de energía que un edificio "nuevo" de características similares. Se utiliza la técnica ancestral japonesa Shou Sugi Ban para preservar y embellecer la madera carbonizando su superficie externa con fuego. (s.ap arkitektar)

Y hasta aquí hemos llegado. El edificio de las fotos no es ninguno de los nominados, sino una muestra española de arquitectura en madera. Diseño de Brezo Martos y Daniel Otero, se trata de una residencia de estudiantes en el campus sur de la Universidad Politécnica de Madrid que tiene su origen en la primera edición del concurso internacional Reinventing Cities de 2019, organizado por la red de ciudades C40. Más información sobre el estado de las obras aquí. La residencia forma parte de un ambicioso proyecto con variados equipamientos.



Continuará...

sábado, 22 de noviembre de 2025

Unir los puntos

 


Steve Jobs, en su famoso discurso de Stanford, ideal para uso docente, hablaba de lo importante que es ser capaz de unir "puntos" diversos, como en esos antiguos pasatiempos infantiles en los que al conectar una serie de puntos numerados salía como por ensalmo una inesperada figura. Experiencias aparentemente inconexas pueden conducir, apropiadamente enlazadas, a resultados brillantes. Ponía un ejemplo sacado de su decepcionante paso por la universidad, en la que tuvo que estudiar asignaturas que en principio le parecían inútiles como por ejemplo caligrafía. Y sin embargo, los conocimientos adquiridos ahí le servirían tiempo después para crear las diferentes tipografías del primer ordenador Macintosh, uno de los detalles que marcarían la diferencia con los aburridos productos de la competencia y le llevarían al éxito global. Algo parecido hacía Agustín Fernández Mallo en Teoría general de la basura, un libro fascinante donde llevaba la pulsión de conectar nodos inconexos a un paroxismo que culminaba en el "estado mezcla", resultado de un reciclaje salvaje que rozaba el surrealismo. Hablábamos de ello, con notable pasmo, aquí

A nosotros nos va mucho, seguramente demasiado, lo de unir variopintos puntos en este tu blog, pero a veces naufragamos con estrépito, a qué negarlo (la felicidad acaso se obtenga a través de la aceptación). Llevo algún tiempo tratando de componer una entrada sobre un icono totémico valga la redundancia pero estoy totalmente atorado. No avanzo ni para un lado ni para el otro. Además, el susodicho inmueble, ya nonagenario -poco último por demás-, ha sido explicado y fotografiado desde tantos enfoques que nada podemos aportar. La puntilla llegó cuando la semana pasada he visto en el Espacio Arquia la película ganadora del festival BARQ de este año, "E.1027 – Eileen Gray and the House by the Sea", donde aparece el autor del edificio de mis desvelos -Le Corbusier- pintando varios frescos sin permiso en la E.1027, la casa de la arquitecta irlandesa, tal y como Dios le trajo al mundo, en famosa performance de la que se aseguró quedara constancia fotográfica. En el debate posterior a la película, que nos gustó casi tanto como la magnífica Los colores del tiempo, que gira también en torno a una casa y una mujer, un asistente comentó que Rowan Moore, crítico de The Guardian, había comparado dicho momento nudista con un can que marcara su territorio orinando (aquí tienes el artículo). Leonor Martín, arquitecta que dirigía el coloquio, iba más allá, hablando de impulso falocéntrico. Ángela Juarranz, también arquitecta, apostillaba que aún le parecía peor el hecho de que tras la publicación de las fotos de los murales, que dieron fama instantánea a la casa de Gray, Le Corbusier ocultara que la autora de dicha casa, que tanto le obsesionó (quizá porque se vio superado por una completa desconocida), era la irlandesa, hasta tal punto que durante años se creyó que la E.1027 era obra del arquitecto de la Villa Savoye. Podríamos unir a Gray con Farnsworth, ambas víctimas propiciatorias de los machos alfa de la modernidad. En una reciente rehabilitación de la casa, que había quedado abandonada, los murales fueron también restaurados (¿no habría sido el momento de expurgarlos?). En fin, que tras esto, que nos ha venido muy bien como excusa para no tener que alegar el Mucho arroz... del dicho, tiramos la toalla definitivamente. Me ha ayudado a "superar" el impasse un interesante artículo de Irene Lozano en El País, donde dice que, igual que el Homo sapiens se esforzaba en tallar hachas de sílex, toda transformación de materia prima en herramienta -o realidad en ideas- ha llevado consigo "fricción, incomodidad, incluso irritación cuando no salen las cosas". Sigue Lozano, escritora y periodista, afirmando que hoy en cambio el trabajo intelectual "se ha vuelto mullido, porque los modelos de lenguaje eliminan la fricción de escribir" para señalar que según expertos la mitad del contenido en inglés que circula en internet está hecho por IA. Tal contenido, que ya tiene nombre propio (slop, algo así como bazofia) "nos inunda, imprimiendo al lenguaje una textura fundente, melosa y narcótica. (...) tengo la sensación de ser una niña de nueve años, con todos sus dientes, a la que quisieran atiborrar de papilla". Lozano defiende la fricción como necesaria para el verdadero trabajo intelectual: "La realidad es dura como el pedernal y la pensadora -incluso la más experimentada- debe tener oficio para darle forma al mundo. Esa es la manera de trabajar las ideas: golpe a golpe". En esa defensa de la fricción vuelve a recordarnos a Byung-Chul Han, paladín de lo oscuro, lo rugoso, lo contrario como entornos que nos permiten enfrentar la realidad, a menudo conflictiva, tal y como es, sin anestesias ni subterfugios. Ya Platón decía que lo bello era difícil. De todas formas parece obvio que no se trata de despreciar a la IA, sino de usarla correctamente. Es probable que Santiago de Molina, un poeta de la arquitectura, o Hernández Correa, un narrador nato, por citar ejemplos de la blogosfera arquitectónica, no la necesiten, pero yo soy, como cantara Antonio Molina, minero, y por ello encuentro útil usar de vez en cuando dinamita en vez de pico y barrena para desbrozar información y encontrar jugosas pistas que posteriormente habrá que trabajar y dar forma manualmente. De nosotros depende usar la IA como una evolución exponencial del añejo rincón del vago o utilizarla como un acelerador de la curva de aprendizaje que no solo no elimina la fricción intelectual, sino que puede acentuarla al meterte en jardines difíciles de sortear. Además ChatGPT ofrece la posibilidad de curiosos diálogos, cuando no debates encendidos, en los que de paso puede entreverse el plumero de la tal IA. Una vez le pregunté cuál era el mejor crítico de arquitectura en español y me salió con un nombre que, aunque conocido entre los aficionados al mundillo, me dejó de piedra. Alegaba que era un gran divulgador gracias a un par de libros publicados que habían gozado de buena acogida popular, tenía un excelente dominio de las redes sociales y conectaba con el público con un estilo muy fresco. Tras un ligero rifirrafe en el que alegué que habría que también tener en cuenta otros aspectos como experiencia académica, volumen e importancia de publicaciones, relevancia en el mundo cultural, etc., me dio el nombre que yo estaba buscando (el cliente siempre acaba teniendo razón). Esa respuesta primera puede darnos pistas del pie con el que cojea la IA: arrimando el ascua a su sardina, favorece al crítico que se desenvuelve mejor en los medios digitales frente al más tradicional e infravalora la autoridad académica, una tendencia muy actual (aunque nada nueva) al tiempo que peligrosa en un momento en el que los populismos cabalgan triunfantes vendiendo un mensaje de respuestas simplonas pero contundentes a problemas complejos que requieren de mucha más fricción intelectual (sesgos que de todas formas también podría tener un creador de contenidos humano). 

Al tiempo que bregaba con mi entrada fallida me he dedicado como entretenimiento a dar una vuelta a los 410 proyectos seleccionados para los premios Mies de este año, en enero se hará una primera criba de 40, en febrero se seleccionarán los 7 mejores y sabremos el ganador en abril. Por aportar algo en esta errática entrada, y hacer honor a nuestro objetivo de ser últimos, he hecho una selección personal basada en una clasificación también muy subjetiva: 

1. Empezamos, por hilar con la entrada anterior, con rehabilitaciones:

-Hangar Y, la reconversión de un histórico hangar de 1879 en centro cultural (DATA Architectes).
-La rehabilitación del instituto Anne Frank, un centro diseñado por Nouvel en los 80 que mejora su eficiencia energética en un 37%: "Más que una renovación, representa una reflexión sobre cómo relacionarnos con el patrimonio del siglo XX, no como un legado estático, sino como una forma de pensamiento viva, experimental y en evolución". (MARS Architectes)
-Intervención en el monasterio de Santa María de Sijena de 1188 -¿volverán a él los frescos de la discordia?- (Pemán y Franco, Sebastián arquitectos).  
-Rehabilitación del Vapor Cortès-Prodis, unos antiguos almacenes, para convertirlos en equipamientos variados: "Un edificio que vivirá mitad interior y mitad pasaje donde la condición natural del clima también será parte de esta nueva apertura de la institución hacia el exterior". (HArquitectes). 
-Corte Renèe, la revitalización de una pequeña villa olvidada: "Hablamos a menudo de regeneración urbana, pero no menos importante es la regeneración de espacios rurales, que permite reutilizar la gran cantidad de edificaciones rústicas en desuso que se encuentran “esperando” en nuestros territorios, evitando el consumo insostenible de suelo". (Bricolo Falsarella associati)
-Rehabilitación de una antigua imprenta de los años 60. El patrimonio también puede ser industrial y moderno: "La delgada estructura de hormigón, antaño utilizada para disipar el calor de las imprentas, requirió una lógica inversa: se introdujeron aislamiento interior y nuevos acristalamientos, conservando el hormigón visto y los prismas originales del tejado para el paso de la luz natural. (...) El proyecto demuestra cómo el patrimonio modernista de posguerra puede reactivarse con una intervención mínima y un renovado valor social". (OFIS Arhitekti)
-Abby Kortrijk, conocida intervención en una abadía del siglo XVI introduciendo un nuevo y osado volumen cuya contundente modernidad contrasta sin incordiar. (Barozzi Veiga) 
-ZIN in No(o)rd, o cómo rejuvenecer dos torres de estilo internacional deslizando entre medias una nueva como quien no quiere la cosa y no estrellarse en el intento. (51N4E, Jaspers-Eyers Architects, l’AUC)
-Rehabilitación de Peterbos 9, Lacaton y Vassal vuelven a hacerlo. (51N4E, Lacaton & Vassal architectes)
-Museo de coches clásicos en una antigua fábrica de gas octogonal dentro de la que se crea una imponente estructura de acero que marida a la perfección con el edificio y permite la exhibición y el desplazamiento de los automóviles, incluyendo un elevador de 5,4 metros de ancho. (ALTITUDES)
-Reconstrucción de la villa Pilkope, edificio construido en 1978 por el arquitecto lituano Jurgis A. Zaviša que verdaderamente merecía poner al día. (LG projektai)
-Rehabilitación del ayuntamiento de Kaunas, un soberbio edificio de 1542 al que se dan nuevos usos culturales, "la intervención más impactante convierte el ático en desuso en una sala de exposiciones con clima controlado dentro de un pabellón de vidrio y acero que revela la histórica estructura de madera". (Processoffice). 
-Parque en la colina del Levantamiento de Varsovia, un escombrera de restos de edificios destruidos en la Segunda Guerra Mundial que ahora se dignifica con un recorrido que sirva de crudo recordatorio, "reflexionando sobre la reconstrucción, la reutilización y la resiliencia de la naturaleza, imagina un escenario esperanzador para los paisajes después de la catástrofe.(...) La geología y ecología antropogénicas del montículo sirvieron de base para una narrativa del Antropoceno, promoviendo la apreciación de la estética del reciclaje. El sitio se recupera simbólica, ecológica y materialmente". Lo veo en la final. (archigrest y Toposcape)
-CIC (Centro de innovación Coppenrath), un antiguo edificio protegido es restaurado y colonizado con módulos de madera que contrastan con las plásticas vigas de hormigón. Aloja el centro de investigación alemán en IA (DFKI). (KRESINGS). 
-El hotel Lince Santa Clara, rehabilitación de un antiguo monasterio luso para convertirlo en soberbio hotel. Queremos ir. (Atelier Carvalho Araújo). 
-Rehabilitación del Bairro do Cerco. Aunque a escala más modesta que las intervenciones de Lacaton & Vassal, traemos esta rehabilitación de una barriada portuense de 34 edificios y 892 viviendas sociales levantadas por el Estado Novo en 1963 que se centra en pequeñas pero importantes mejoras del confort de las viviendas y su imagen como parte de un proceso sostenido en el tiempo que se inició con intervenciones a finales de los 90 y tendrá una próxima continuación para modernizar los espacios comunes y el exterior de las viviendas. (José Gigante Arquitecto, Lda. y Virgínio Moutinho Arquitectos). 
-Rehabilitación del edificio "A Nacional". Transforma las oficinas de una empresa aseguradora en viviendas. El soberbio edificio, culminado en 1925, es de Marques da Silva, quien nos trae gratos recuerdos, y, he de admitirlo so pena de que me tildes de rancio, nos obnubila (quizá nuestro mayor problema como creadores de contenidos sea que en arquitectura nos gusta prácticamente todo, así no se puede). (Menos é Mais Arquitectos Associados, Lda., autores del maravilloso centro Arquipélago, finalista de los Mies y RIBA International 2016). 
-Rehabilitación de la Torre y Bastión de los Carniceros. Respetuosa actuación que pone en valor la imponente construcción rumana y la abre al disfrute de visitantes. (ABRUPTARHITECTURA)
-Vestíbulo multifuncional en un balneario imperial. Impresionante intervención checa en un edificio de 1895 para instalar en sus entrañas, como si fuera el alien de la película, un robot Transformer capaz de contorsionarse de maneras insospechadas. "Finalizado en 1895, el Balneario Imperial ha sido revitalizado como un referente público de cultura y tecnología. En su atrio central, antaño testigo del movimiento de la maquinaria de turba, una nueva estructura autónoma y robótica flota ahora sobre seis patas de acero. Ensamblada a través del techo como un barco en una botella, forma una sala multifuncional reversible cuyo carácter acústico, espacial y visual se adapta a la música, el teatro, el cine y la danza, restaurando no solo un monumento, sino también el espíritu cívico de Karlovy Vary", la ciudad que Goethe dicen visitó 13 vecesSe merece llegar a la final. (Petr Hájek ARCHITEKTI)
-Reconstrucción del edificio en Ankru 8, o cómo reconvertir una anodina fábrica soviética en un bloque de viviendas con un montón de sex-appeal. (molumba)
-Fenix. La locura de MAD no podía faltar con su intervención en un antiguo almacén de Róterdam emplazado en un muelle desde el que embarcaron para emigrar no pocos holandeses. Reconvertido en un museo dedicado a la migración, el estudio chino sitúa sobre la cubierta una retorcida peineta (la escalera Tornado) que puede hacer referencia al remolino cultural y personal que supone convertirse en (in)migrante. ¿Lo visitará Wilders? Por eso mismo lo metería en la shortlist. (MAD Architects). 
-Museo Paleis Het Loo. Contrastando vivamente con la demencia de MAD, los siempre mesurados KAAN hacen una incursión sobria y gélida en un palacio neerlandés del siglo XVI. (KAAN Architecten). 
-Ruinas del castillo de Stjärnorp."Intervenciones mínimas, legibles y reversibles que aseguran la ruina sin falsificación" en una línea similar a la la que veíamos en la rumana Torre de los Carniceros. A Ruskin le encantaría. 
-Hotel Villa Petrusse. Otro bello edificio decimonónico reconvertido en exigente hotel. (Jim Clemes Associates, Jean Schmit Engineering). 
-Kunstsilo. Esta reconversión de un silo noruego en museo es otro must de la lista que ha sido muy comentado, no solo aquí (ha sido realizada por estudios españoles) sino por medios de fuera, fíjate lo que decía Oliver Wainwright de él (le citaría pero luego me precensuran). Nosotros también le dimos una vuelta. (Mestres Wåge, Mendoza Partida, BAX studio)
-InGrid - Polo industrial Schneider Electric. Compleja debió ser la rehabilitación de este icónico complejo industrial serbio sin valor arquitectónico pero de enorme peso en la memoria colectiva -"un gigante industrial santificado"- y símbolo de la ciudad de Novi-Sad, la segunda del país balcánico: "Mantener la continuidad de los valores fue una de nuestras tareas más importantes. El concepto de transformación pretendía ser no solo un acto formal de reutilización de la estructura física existente, sino un acto simbólico que representara la integridad de los valores socioeconómicos históricos que la antigua fábrica de Novkabel conservaba en la memoria de los ciudadanos. Por ello, decidimos convertir la primera nave del complejo en un monumento, a pesar de que las naves de producción del complejo de Novkabel tienen un valor arquitectónico insignificante". (ZABRISKIE doo)

Pues hasta aquí la primera de nuestras categorías. Hay cinco más. Parece obvio que debemos mejorar nuestra capacidad de síntesis. Será en todo caso para una próxima ocasión, dejamos ya pico y barrena. Por cierto, la foto de arriba no es de uno de los 410 proyectos del Mies sino de un bloque de viviendas al lado del Mercadona de mi barrio. Me sugirió el tema de los puntos, fíjate tú (como ves, cuando hay muchos que unir la cosa se complica sobremanera). A veces no hay que buscar la inspiración muy lejos. 

lunes, 10 de noviembre de 2025

La vida de los edificios

 


Bjarke Ingels, líder del estudio BIG, ha sido durante 2025 guest editor (director invitado) de la icónica revista Domus sucediendo a otros starchitects de la talla de Foster (2024), Nouvel (2022) o Chipperfield (2020). Con la última revista del año que ahora acaba de salir, el danés que recién terminó el GOe donostiarra ha comisariado en total diez números para la revista italiana. En su manifiesto inicial, en el que ponía las bases de su curación editorial, comentaba que su interés era centrarse en la materia desde distintos -y, típico en él, contrapuestos- puntos de vista, con un refrescante punto final: "En una época donde la polarización amenaza con silenciar el debate crítico mediante el aislamiento o la cancelación, el manifiesto materialista puede servir de base para un diálogo verdaderamente diverso. Nuestra odisea material dará cabida a la colisión de visiones del mundo opuestas, por lo que en las páginas de Domus encontrarán juntos al tradicionalista y al vanguardista, a artesanos y tecnófilos, lo ornamental y lo austero, lo expresivo y lo tectónico, lo global y lo local, lo pragmático y lo utópico. Ideas contradictorias, unidas por la materia". En el número de octubre, Ingels se centraba en el reciclaje arquitectónico, dejándonos una brillante frase de nuevo digna de citar (es a su vez una cita de William Gibson, el escritor de ciencia ficción que creó los términos cyberspace o cyberpunk e inspiró películas como Blade Runner): "El futuro ya está aquí, solo que lo estamos utilizando para otra cosa". La foto que ilustra su editorial en la web de la revista es del famoso Taller de Bofill, ejemplo magno de reciclaje de una antigua fábrica de hormigón para reconvertirla en estudio y vivienda y comenta que él mismo vive en un antiguo ferry en Copenhague, su sala de estar por ejemplo ocupa el espacio donde antaño aparcaban cuatro hileras de automóviles. Aporta variopintos ejemplos de reciclaje arquitectónico (Lacaton y Vassal y su conocido mantra -"Nunca demoler, eliminar o sustituir, siempre añadir, transformar y reutilizar”- no podían faltar , como tampoco Herzog & de Meuron de los que destaca la Tate Modern), no pocos de dichos ejemplos los sitúa en España, donde tiene Ingels importantes lazos, recordemos que hizo el Erasmus en Barcelona (donde tiene hoy estudio), experiencia que le marcó profundamente, y su pareja es española: Habla de HArquitectes, Moneo en Atocha o incluso la Mezquita de Córdoba, epítome de la reutilización arquitectónica: "La Mezquita de Córdoba es un testimonio de la naturaleza fragmentaria de sucesivas reutilizaciones adaptativas. En medio del bosque de columnas moriscas se alza una catedral católica, ambas unidas como una quimera de estilo, cultura y religión". No me resisto a ponerte una última cita: "El edificio preexistente, por muy deteriorado o descuidado que esté, posee la pátina de vidas pasadas combinada con la generosidad que le confiere su presencia. En un contexto de economía de medios, los espacios que no es necesario construir son gratuitos y, por lo tanto, pueden ser más altos, anchos y espaciosos que los de una construcción nueva estándar". Lee el resto del editorial aquí

Las fotos de hoy son de Madrid, de un edificio que va a ser, esperamos, reciclado por BIG precisamente para convertirlo en hotel de lujo en General Perón 27, cerca del Bernabéu. Según la empresa propietaria (Ibervalles Socimi), el hotel estaría dirigido en parte a una clientela que se alojara en él tras acudir a algún espectáculo en el carismático recinto madridista, recién reconvertido a su vez, no sin polémica, casi más en escenario para eventos artísticos que en un estadio deportivo propiamente dicho. Y digo que esperamos sea reciclado porque en alguna prestigiosa web he leído, con pasmo -después del maravilloso editorial de Ingels sería llamativo cuando menos-, la palabra demolición. He acudido, mosqueado, a la web oficial del estudio danés y no aparece mención alguna al proyecto salvo una breve alusión en el apartado de Noticias que no da información al respecto. En algunos artículos en periódicos económicos o del sector turístico encuentro más información sobre el hotel (que si rooftop, que si restaurante de postín, que si zona wellness y demás amenities de rigor), pero no encuentro más referencias al tema en cuestión, que tiene ciertamente poco glamour en comparación. En una se incluyen declaraciones, un punto -o dos- sonrojantes de un miembro español del estudio BIG en la presentación del proyecto: "Es un proyecto icónico que va a contribuir al crecimiento de Madrid y dinamizar la zona de Azca. Somos la mejor ciudad para vivir y debemos ser la mejor ciudad para visitar. Gracias Ibervalles por contribuir a la evolución del sector del turismo y del lujo". Compárese con esta cita de Metalocus sobre el mismo tema: "Se trata de un conjunto compacto que refleja una concentración vertical en un núcleo urbano consolidado. Al mismo tiempo, plantea interrogantes sobre la privatización del centro urbano y la pérdida de diversidad funcional, ya que constituye una pieza de densidad selectiva: intensa en forma, materialidad y visibilidad, pero limitada en su capacidad de integración social". Dicha web por cierto habla de rehabilitación, no demolición. Es cierto que los andamios que vimos cubriendo el edificio desmentirían una demolición al uso, pero teniendo en cuenta que el potente inmueble, de 13 plantas, está pegado a otro similar, una salvajada tipo Pruitt-Igoe está descartada por lo que la demolición podría aún hacerse en plan manual. Poco después me entero de que los socios españoles de BIG para este proyecto van a ser Ortiz.Leon arquitectos, que también trabajaron en la capital con Foster en las oficinas de la calle Ombú y con H&dM en la sede de BBVA y busco, y encuentro, más información. En cinco puntos, diáfanos y palmarios, explican el proyecto: Punto 4, titulado Sostenibilidad activa y pasiva: "Desde el punto de vista técnico y medioambiental, General Perón 27 incorpora estrategias activas y pasivas de sostenibilidad. La doble piel de fachada actúa como filtro climático: reduce la radiación solar directa, favorece la ventilación natural y optimiza la eficiencia energética. Los interiores se diseñan con materiales reciclables y de bajo impacto, y la gestión lumínica y térmica se adapta a las condiciones estacionales mediante sistemas inteligentes". Punto 5, de título Estado del proyecto"El edificio se encuentra en fase de demolición. La ejecución está prevista para inicios de 2028 (calendario sujeto a tramitación y obra)". Y punto final. Se me han caído todos y cada uno de los palos del sombrajo. 

El tema del reciclaje arquitectónico vs demolición, al que hemos dedicado unas cuantas entradas (permíteme que te dirija a esta sobre el Hipercor de Méndez Álvaro también en Madrid, ya vaciado y deshauciado y esperando a su verdugo), aburre ya a las mismísimas ovejas. Y lo peor es que la teoría parece estar clarísima, pero seguimos por lo que se ve en las mismas: se nos llena la boca con la consabida sostenibilidad pero no tenemos empacho en meter la piqueta y aquí paz y después gloria. Qué hartura. La semana pasada acudí al Espacio Arquia para ver un documental (The Demolition Drama) seguido de debate precisamente sobre este tema. Las cifras son demoledoras si me permites el chiste sin gracia: Cada minuto se demuele un edificio en Europa, y en términos económicos cuesta menos destruir un edificio antiguo y construir uno nuevo que reciclar una construcción preexistente porque las leyes simplemente no incentivan la rehabilitación. No se tiene en cuenta la energía embebida en los edificios, en sus materiales, en su misma construcción (por no hablar del valor sentimental -la memoria- o histórico que da sentido a sus barrios). La emisión de CO2 producida por este proceso incesante de demolición-construcción supone casi un 40% de toda la que se genera en nuestro planeta, una contaminación que se realiza en secreto y pasa casi inadvertida (a esa cifra podíamos añadir que el sector es responsable del 36% de todos los residuos que se generan en el planeta, frente al 8% que suponen los generados por nuestros hogares). Resulta sorprendente, y muy triste, que haga mucho más ruido el debate sobre la movilidad sostenible y ecológica, la traída y llevada electrificación, cuando la emisión de CO2 producida por automóviles y furgonetas representó en 2022 en torno al 10% del total. Del mismo modo todos somos conscientes de que debemos reciclar y reutilizar al máximo una bolsa de plástico, que no debemos desperdiciar comida o permitir que se prueben compuestos químicos en animales, pero de los edificios pasamos olímpicamente, como sucede en general con la arquitectura: parece invisible. Hasta la cuestión de volar en avión, que supone tan solo un 3,5% de las emisiones totales de CO2, ha generado mucho más debate. Para 2050 habremos demolido una extensión mayor que Atenas, Berlín, Bucarest y París juntas, por no hablar de que se trata de un fenómeno antisocial y especulativo que provoca gentrificación: la expulsión de los ciudadanos menos pudientes de los centros de las ciudades para crear nuevas barriadas solo aptas para una población de mayor poder adquisitivo y para los turistas (Reinier de Graaf dice directamente que esta dinámica supone un ataque a los valores progresistas). Solo un 11% de los edificios europeos han sido rehabilitados alguna vez, al año se renueva solo un ridículo 1% del parque inmobiliario. ¿Podemos crear algún tipo de fórmula mágica que haga comprender al común de los mortales la dimensión de este problema? Jean-Philippe Vassal, no podría ser otro, la tiene, y es sin duda la mejor aportación del documental: "1-1+1=1" (demolemos un edificio antiguo y erigimos en su lugar uno nuevo, pero seguimos teniendo un solo edificio) frente a "1+0,5=1,5" (renovamos, mejoramos, incluso ampliamos un edificio y tenemos un edificio y medio aparte de ahorrarnos la demolición, en su caso el ejemplo es literal, véase su famoso proyecto de Burdeos junto a su socia Anne Lacaton, mencionados como decíamos por Ingels en Domus, en el que se añade al bloque de viviendas original un voladizo por planta que amplía la vivienda gracias a una terraza que puede cerrarse a voluntad y que supone añadir 14 m2 más de media a cada piso). Por si te interesa te enlazo al documental, merece la pena. También te recomiendo una visita a HouseEurope!, la incisiva web de la plataforma europea que intenta sensibilizar sobre este problema. En nuestro país, aunque las inercias y los intereses son también poderosos, sería injusto no reconocer brotes verdes en el campo de la concienciación.

Hemos cogido prestado el título de la entrada de hoy del libro La vida de los edificios de Moneo, una recopilación de tres artículos sobre otros tantos edificios que han merecido la atención del arquitecto navarro. El primero versa sobre la "compleja e inaprensible" Mezquita de Córdoba, también mencionada por Ingels en su editorial como revelador ejemplo de reciclaje arquitectónico. En un primer apunte, decir que podría sorprender que tras siglos de cruentas guerras entre cristianos y musulmanes, los primeros cuando al fin conquistaron la ciudad andaluza no decidieran demoler el magnífico edificio para construir un templo cristiano sino que se hiciera inserto en la propia estructura de la mezquita según el proyecto de Hernán Ruiz el Viejo, respetado maestro de obras de la catedral de Sevilla. De hecho Carlos I, que aprobara el proyecto de la catedral en 1523, era un ferviente admirador de la mezquita y al parecer se arrepentiría pronto de permitir la intervención: "Yo no sabía lo que era esto, pues no hubiera permitido que se llegase a la antigua; porque hacéis lo que puede hacerse en otras partes y habéis deshecho lo que era singular en el mundo" según cita Antonio Ponz en Viaje de España (1792). Moneo sin embargo alaba el trabajo de Hernán Ruiz con sentida admiración: "La inserción de la catedral fue realizada con tal precisión que su presencia en el interior de la mezquita constituye una continua sorpresa para quien ama detenerse ante los problemas que gravitaron sobre el trabajo del arquitecto" y hace hincapié en el hecho de que dicha intervención, ciertamente significativa, no ha destruido la mezquita, sino que gracias a su fuerte integridad estructural, "sigue siendo ella misma". El navarro nos regala sabias reflexiones sobre la rehabilitación de edificios: "Se tiende a pensar que la vida de los edificios concluye con su construcción y que la integridad de un edificio consistiría en mantenerlo exactamente como lo dejaron sus constructores. Esto reduciría dicha vida a la realidad consolidada de un preciso instante. En ocasiones se puede insistir en la conservación estricta de un edificio; sin embargo, eso significa, de algún modo, que el edificio ha muerto, que su vida -tal vez por razones justas e inteligibles- ha sido interrumpida violentamente".  

Nos despedimos con un ejemplo último de edificante rehabilitación (los hay a montones), por alegrar un poco el tono. 3XN va a rehabilitar en Londres la Torre Euston inaugurada en 1970. Según la web del estudio, danés por cierto como BIG, el proyecto comenzó con un análisis riguroso de las condiciones de la edificación, vacante desde 2021, para asegurar una rehabilitación que minimice las emisiones de CO2 y los residuos originados en el proceso, intervención que mantendrá los cimientos y estructura del edificio. El diseño se propone "romper barreras" entre la comunidad local y el nuevo edificio a través de espacios que serán "accesibles e inclusivos" y se basa en la reutilización y el reciclaje de los materiales cuando no sea posible mantenerlos tal cual, tienes más información aquí. Desearíamos un enfoque similar para General Perón 27.