sábado, 21 de febrero de 2015

Iconos necesarios


"La biblioteca hizo que la gente viera el cambio y lo creyera. Los habitantes de Santo Domingo Savio pasaron de sentir vergüenza a sentir orgullo". (Giancarlo Mazzanti sobre la Biblioteca España de Medellín)


"La arquitectura icónica es hoy casi anatema, está denostada. ¿Cuándo es defendible el espectáculo?
Hay momentos en los que la arquitectura tiene que verse y otros en los que debe desaparecer. Su valor no puede estar en sí misma, sino en lo que es capaz de propiciar. Un objeto aclamado por los expertos no es suficiente. Lo importante es la relación y la apropiación que permite". (Giancarlo Mazzanti en entrevista con Anatxu Zabalbeascoa).

domingo, 15 de febrero de 2015

Quinielas



Reunido el impresionante panel de expertos de , esta es nuestra quiniela para los 5 finalistas del Mies ahora que acaban de hacerse públicos los 40 proyectos preseleccionados. Por orden de preferencia:

1.Remodelación del Rijksmuseum (Cruz y Ortiz).


2.Museo marítimo de Dinamarca (BIG).


3.Centro de alto rendimiento de remo de Vila Nova de Foz Côa (Álvaro Fernandes Andrade)



4.Centro de arte contemporáneo de Córdoba (Nieto y Sobejano)


5.Saw Swee Hock Student Centre de la LSE (O´Donnell+Tuomey).



Si sale el Everyman me como el S,M,X,XL.


domingo, 8 de febrero de 2015

Esperpento

¿Un terremoto? No, Gehry


"¿Cuál es el sueño del arte contemporáneo? O mejor, con qué porvenir sueña nuestra época, qué utopía anticipa, hacia qué despertar se afana? Qué vigilias futuras iluminan los sueños arquitectónicos de hoy? Apenas formulados, estos interrogantes suenan retóricos y hueros, dirigidos como están a una época que, acaso por primera vez en la historia, carece radicalmente de porvenir". (Luis Fernández-Galiano, Treinta y dos elementos, en Arquitectura Viva 169).

Lo mismo estaba don Luis pensando en la última ocurrencia estrenada de Gehry (la sede de la Nueva Escuela de Negocios de la Universidad Tecnológica de Sídney) cuando escribió el noqueante artículo que ya mencionábamos en la anterior entrega. El edificio, inspirado en la típica casa infantil construida en un árbol (“un organismo vivo de aprendizaje con muchas ramas de pensamiento", como lo describe el arquitecto octogenario) recuerda más al gobernador general australiano que estuvo presente en la inauguración a una bolsa de papel espachurrada, aunque no sin ironía, añadía que era la bolsa espachurrada más bella que había visto en su vida. Por cierto que el símil de la bolsa ya lo comentó una periodista del Guardian hace cuatro años hablando del entonces recién presentado proyecto, como aquí recogimos cumplidamente. Y, de nuevo por cierto, también por aquel entonces citábamos a Fernández-Galiano que reclamaba, con tanta ironía como el gobernador, mayor sencillez en la arquitectura y la crítica arquitectónica con este oximorónico comentario: "La estupidez es una forma de sabiduría en tiempos de tribulación". Volviendo a Gehry, diremos que el arquitecto esta vez se tomó a bien el comentario del mandamás y dejó su dedo corazón relajado, centrándose en alabar la condición democrática del edificio con sus aulas ovales que "eliminan las jerarquías" (uy, ¿a qué me suena esto?), por no hablar de la esperpéntica escalera, también como de papel albal arrugado, que habría hecho las delicias de Max Estrella.


En fin, cuando he leído la noticia (otra vez en The Guardian, por cierto, fíjate cómo se le ha quedado la cara a la mujer de la foto de cabecera quizá tras una exposición prolongada a la fachada del edificio; y qué me dices de la risa forzada de Gehry, quién sabe si tratando de asimilar el símil de la bolsa), he tenido como un déjà-vu.  Si algo ha tenido de bueno la crisis, en nuestro país al menos, es que a ningún alcalde o presidente comunitario se le ocurriría ahora financiar un edificio tan espasmódico como este sin arriesgarse a ser lapidado. El reflejo fragmentado y absurdo que nos devuelve la escalera heterotópica de Gehry, que puede remitir tanto a Valle-Inclán como a T.S.Eliot, es una triste metáfora de la época de cambalache que nos ha tocado vivir, en la que, y vuelvo al crepuscular artículo de don Luis, hay que renunciar a todo saber sistemático: "Todo sistema, todo conjunto de reglas, todo esfuerzo global de entendimiento se ha desmoronado; aquellos que siguen aún en pie sólo con dificultad ocultan su carácter de bambalina escenográfica, consuelo de actores que repiten sin convicción un papel aprendido(...). Ningún paradigma o epistema nuevo sustituye a los extintos: el campo del saber ha devenido campo de los saberes, y después de los fragmentos de saberes; el conocimiento ha estallado en añicos". Sólo quedan ruinas: "A través de estos síntomas e indicios, a través de estos que Ginzburg llama atisbos, podemos reconstruir un saber de fragmentos, retazos y aforismos: jirones de conocimiento sobre jirones de realidad; conocimiento fragmentario sobre fragmentos del mundo". Y sin embargo, no queda otra que seguir creando ficciones de sistemas y estructuras, verdadera homeopatía del homotópico: "Construyamos hipersistemas, sistemas redundantes, pródigos en simetrías, simulados sin duda, y por ello más verdaderos que lo verdadero", y a ello se dedica el catedrático de proyectos en dicho artículo (que incluye 126 referencias bibliográficas, ahí queda eso). Un ensayo, como decíamos, demoledor y subversivo, aunque fíjate lo que nos dice Santiago de Molina en Múltiples estrategias de arquitectura: "La estrategia de la subversión siempre es alegre (...). Contiene encerrada una forma de optimismo encubierto porque obliga siempre a mirar el mundo de nuevas".

Pero no es objetivo de este blog dominguero dejarte con un regusto amargo. Te voy a enlazar, de nuevo, al blog maligno de SEMS, que aplica como nadie los espejos deformantes sobre arquitectura y arquitectos, para despertar tu sonrisa. Observa el cartel cinematográfico que han creado partiendo de la película Starship Troopers de Verhoeven, reconvertida en Jaitec Troopers (Jaitec, en el lenguaje atávico de los malévolos creadores de SEMS, no es otra cosa que High-Tech). En primer plano, por supuesto, nuestro héroe heterotópico.

domingo, 1 de febrero de 2015

Subversión


Tengo las neuronas gripadas tras la lectura del último Arquitectura Viva en el que Fernández-Galiano deja su habitual amabilidad mainstream para otro momento y sacando músculo intelectual, que para eso lo tiene, nos lanza un apocalíptico y demoledor texto de lenta digestión sobre la actual condición de la arquitectura (y la pedagogía) en el que pone patas arriba la disciplina despiezándola, reconstruyéndola y volviéndola a deconstruir cual doctor Moreau en su isla. En fin, habrá que trabajarlo más (me da que ni aun así). Pues eso, que en este estado catatónico no esperes una entrada de cierta altura. Te pongo un enlace a la web de los traviesos chicos de SEMS (te vas a reír un buen rato), también subversivos a su manera, y va que chuta. Hala, feliz semana.

domingo, 25 de enero de 2015

Hay un androide en ti




Si los androides de Philip K.Dick soñaban con ovejas eléctricas ¿con qué soñarán los autómatas cañí de Banderas? ¿Con una galaxia sin casta? Me dirás que ya me vale con tanta ciencia-ficción, que me lo haga mirar, pero el caso es que estoy leyendo los Escritos de Toyo Ito y fíjate la cita que me encuentro:
"Para nosotros, habitantes de la ciudad,  como nómadas que sólo podemos reconocer la "casa"  uniendo varias de sus funciones que están esparcidas en medio de la ciudad como si fueran pedazos de un cristal roto, me parece significativo que volvamos a pensar, una vez más, en la cabaña primitiva. Sin embargo, los habitantes urbanos de hoy en día, disponen ya de una sensación  corporal androide.  Porque en medio del bosque que se llama espacio urbano, el torrente de la montaña podría ser no sólo el ir y venir de los automóviles en las autopistas sino también el flujo de las corrientes magnéticas invisibles, y la sombra de los árboles, apropiada para disfrutar el frescor, puede estar dentro del bosque de alumnio donde retumba el sonido del sintetizador. Por consiguiente, aunque sea una cabaña primitiva donde tenemos que refugiarnos, no tiene una composición clara con columnas y vigas como la describía Laugier, sino que me parece que es un abrigo cubierto por un velo suave e invisible"

Y por cierto, el libro está publicado por el Colegio oficial de aparejadores y arquitectos técnicos de.... Murcia (!!). 

domingo, 18 de enero de 2015

A vista de zángano


"La arquitectura es el aire que queda dentro de lo que construimos", decía Fisac citando a Lao-Tse. Un edificio no es sólo su fachada sino los espacios interiores que genera, tal y como nos recuerda Vicente Verdú en su artículo de ayer en El País, donde nos habla del arquitecto manchego al hilo de la reciente publicación de un libro sobre él, Miguel Fisac ¿Arquitecto de Dios o del Diablo? Hablando de espacios, no te pierdas el video que te traigo en el que Foster  (79 años y tan campante) nos presenta su torre Hearst en Nueva York, ahora que va a cumplirse una década desde su finalización, de una manera muy especial: con imágenes grabadas desde un dron. No es lo mismo -señala el arquitecto- ver el espacio que moverse a través de él. El dron, un poco como aquel diablo cojuelo de Vélez de Guevara que levantaba los tejados de las casas de Madrid y permitía ver los secretos y miserias de sus moradores, penetra por los rincones más recónditos del edificio (observa como el objeto volante intimida a una ejecutiva que finaliza una conversación telefónica de sopetón al verlo husmear en su despacho) obteniendo perspectivas nunca antes vistas. La torre se levanta sobre un edificio de seis plantas construido por John Urban en 1928 que alojó la primera sede del imperio mediático de William Randolph Hearst (el polémico magnate que serviría de inspiración a Ciudadano Kane de Orson Welles y que encendió la mecha de la guerra hispano-estadounidense tras la que España perdería Cuba, Filipinas y Puerto Rico). Foster vació este edificio para crear un enorme espacio diáfano, la piazza, como él la llama, que otorga a la remozada sede un sentido de comunidad. La torre, que recibió en su momento la máxima calificación LEED a la eficiencia energética (el 80% del acero que utiliza es reciclado, por ejemplo), incorpora obras de gran formato de importantes artistas. Cuando fue estrenada, a pesar de su modesta escala (46 plantas) en comparación con sus vecinos de Manhattan, fue recibida con honores por la crítica: Paul Goldberger dijo de Foster que era el Mozart de la arquitectura (el propio crítico lo recuerda en el video How much does your building weigh, Mr Foster?) porque su arquitectura es lírica, elegante y natural (effortless). Gracias al drone ("zángano" en inglés) -¿ángel o demonio?- resulta aún más evidente.


sábado, 10 de enero de 2015

Crónicas Murcianas (2)



Marchando más pruebas. Con estas declaro finalmente demostrado que Murcia es marciana.

Prueba 4. Agujero espacio-tiempo en Trapería.




Paseando por la hermosa calle de la Trapería, dentro del casco más histórico de la ciudad, te encuentras con una fachada que claramente no pertenece allí. Juzga tú por las fotos, parecería que, a través de un agujero espacio-tiempo se hubiera plantado allí desde la Viena de la Secesión. Ese granate (color por cierto de la bandera de la Comunidad murciana), esos árboles estilizados trepando por la fachada formando una suerte de bosque o huerta alucinógena, esas formas austeras contrastando con la desbordante fachada del soberbio Casino... Más tarde guglearé un poco (me lo pone fácil el hecho de que el misterioso edificio se encuentre justo al lado del icónico Casino) y me encontraré, lo que son las cosas, con que es obra de Fernando de Retes, el del alienígena Parque Científico de Murcia que mencionábamos en la anterior entrega. Mientras, trastocado (más incluso de lo habitual) por la visión, recuerdo el tema del bosque de ficción que mencionábamos no hace mucho al hablar de la exposición de Chipperfield en la Neue Nationalgalerie de Berlín (precisamente leo hoy en la prensa que Kraftwerk, los talludos adalides de la fusión del hombre y la máquina que cantaron a los robots, a la radioactividad o a los ordenadores, han dado allí un concierto. Mies y Kraftwek: sobriedad germánica, mundos artificiales, pureza formal...).


Prueba 5. Un edificio replicante.



Ya lo conocía, pero la contemplación, en la plaza del Cardenal Belluga, del congelado choque de trenes arquitectónico entre la catedral de un barroco exacerbado y la fachada trasera del ayuntamiento a cargo de Moneo es siempre un shock fenomenológico de primera clase. Recuerdo el desconcierto al contemplar el recién estrenado edificio como muy similar al de los simios ante el monolito negro en 2001: Una odisea del espacio. El arquitecto navarro debió enfrentarse al reto mayor de su carrera al diseñar un edificio que tenía que encararse con la que es una de las fachadas más teatrales e impactantes de toda España. En la entrevista que realizó para el DVD de Arquia, Moneo decía sentirse atrapado por la plaza, pero lejos de arredrarse y realizar otra de sus réplicas silenciosas (como hizo en la ampliación del Banco de España en Madrid), quiso dar la réplica a la fachada barroca con su propio lenguaje, a degüello. Y así, al paroxismo voluptuoso del castellonense Jaime Bort (parece como si la fachada se moviera en transido éxtasis) opone su racionalismo cartesiano y austero en una fachada pautada (el propio arquitecto habla de una fachada musical) por columnas y huecos, los unos y los ceros del lenguaje de los ordenadores, el código de barras de la modernidad.

Prueba 6. El OVNI mimético.




Imposible zafarse de la torre de la catedral. Big Brother is watching you...

Revisitando a Soane y ensayando Salamanca  
Violentados los sentidos tras los Encuentros en la tercera fase en la plaza del cardenal Belluga, conviene ahora visitar algo menos impactante. De hecho adonde te conduzco ahora se produce un curioso fenómeno (casi un Expediente X): miras y no ves. Cuántas veces habré mirado desde la fachada principal del ayuntamiento al otro lado del río Segura, donde se encuentra como posado este extraño OVNI camaleónico, sin verlo. Lleva ahí desde 1989 y ha sido estos días cuando lo he descubierto. ¿Quiere eso decir que su arquitectura es insulsa? ¿Que yo soy un lerdo? ¿Que con tanta arquitectura espectáculo se nos ha quedado el ojo vago? Conocí de su existencia en la exposición que el ICO en Madrid está dedicando a su arquitecto, Juan Navarro-Baldeweg, flamante Premio nacional de arquitectura 2014 (Anatxu Zabalbeascoa le dedicó un valiente artículo en el que, tras alabar sus méritos, acababa apuntando sutilmente que ya toca dar este tipo de premios a arquitectos jóvenes) y con toda la intención fui a ver este edificio, un antiguo molino hidráulico reconvertido en museo. Debo admitir que no logro cogerle el punto al arquitecto cántabro (aunque me encanta su Biblioteca Hertziana en Roma), pero que conste que lo intento. Releo el artículo que Eduardo Prieto le dedica en el último Arquitectura Viva y descubro muchas claves: "Hay artistas que se definen por el estilo; otros por la sensibilidad. Los primeros imponen su lenguaje al mundo; los segundos se dejan llevar por su fascinación por el mundo. Unos 'crean de la nada'; otros se contentan con indagar en la riqueza inagotable de lo que ya existe. Aquellos buscan; estos encuentran". Te transcribo también esta cita terminal de Santiago de Molina: "La figura de un arquitecto con vocación de invisibilidad resulta todavía ejemplar. El mérito de hacer obras de un nivel extraordinario y permanecer oculto es la comprobación empírica de un especial tipo de éxito. Como un topo, el arquitecto no es más que un cordial subordinado a algo mayor. Ni siquiera el arquitecto según Anshelm es inventor, porque “la arquitectura no se puede inventar”. Está ahí. Sin más". 

domingo, 4 de enero de 2015

Crónicas murcianas



¿Murcia marciana?
¿Quién podría imaginarse que Murcia, esa recia capital de calles prietas, avenidas de solera y cuajada urdimbre urbanística conocida por su célebre huerta loada en la zarzuela La Parranda, himno oficioso de la Comunidad (quién no conoce lo de "Murcia, qué hermosa eres, tu huerta no tiene igual"), podría contener trazas alienígenas? El topónimo Murcia tiene un origen oscuro: mirto para unos (por darse en la zona esta planta), Murtius (nombre propio latino) para otros, mursiya ("fuerte" en árabe) para los menos, lo cierto es que no hay acuerdo (Menéndez Pidal llegó a decir que dicho topónimo fue "azote de filólogos”). ¿Oye, y si tiene que ver con Marte? Pues en lo arquitectónico como digo algo hay. A las pruebas me remito.

Prueba 1. La casa extraterrestre.

La primera en la frente. Basta con ver la foto para que me empieces a dar la razón. No me digas que semejante vivienda (La casa de la Mota del Río) en mitad de la huerta no tiene un evidente componente extraterrestre. Es del colectivo Huerta Bizarra, impulsores de una reinvención de la huerta murciana con un contundente ideario que tiene como primer objetivo "Generar un espacio de diseño y ensayo de nuevas oportunidades para el encuentro entre el paisaje huertano y un ciudadano activo, desinhibido y moderno". Ahí queda eso. Y por cierto, esta casa es uno de los 35 proyectos españoles (sin contar los 7 construídos por españoles en el extranjero, entre ellos el Rijksmuseum de Cruz y Ortiz que tiene muchas papeletas para llevarse el gato al agua) seleccionados para el Mies. ¿Sabías que por países, el nuestro es el que ostenta el mayor número de proyectos elegidos para el más prestigioso premio arquitectónico europeo a importante distancia del segundo? A pesar de todo, la arquitectura española sigue marcando músculo.

Prueba 2. El ciberhortus conclusus.

 
Cielos, me ha parecido ver un androide!

El Parque Científico de Murcia, de Retes Arquitectos, en el magnífico campus universitario de El Espinardo, podría perfectamente servir de localización para la película The Martian que Ridley Scott (el director de Alien, Blade Runner o la reciente Exodus) va a rodar este año. Los diseños de Fernando de Retes, que trabaja desde su casa-estudio de la huerta de Aljucer (otro huertano hipster), muestran una especial preocupación por la sostenibilidad y la ecología. El Parque Científico está conformado por una serie de edificios cubiertos por una malla de chapa en torno a un claustro que quiere inducir a la Reflexión (así, con  "r" mayúscula), como lo expresa su arquitecto: "Parecerá raro, incluso trasnochado, en tiempos del ciberespacio, hablar de un espacio cerrado, que se imagina recogido silencioso, amable. Pero casualmente “Claustro” está asociado a Reflexión, y desde luego es muy Universitario. Es también punto de encuentro. Reflexión, Transmisión de Conocimiento y Encuentro son la razón de ser del Parque Científico. Por lo tanto presentamos un espacio claustral abierto al paisaje. Para ello se ha cerrado el conjunto de los tres edificios con la mínima masa posible en un gesto potente, confiando a la geometría y a la repetición el carácter neutral preciso para la Reflexión".  El singular edificio fue finalista de la XII BEAU (al igual que otro proyecto suyo, el Centro de arte contemporáneo La Conservera también en Murcia). Más alienígena imposible. (Tienes excelentes fotos aquí).

Prueba 3. Brutalismo elegante.


Toma oxímoron. El brutalismo casi siempre ha estado asociado a futuros distópicos y casi nunca a la elegancia. La torre Hispania lo consigue. Esta grávida pero esbelta edificación de hormigón, que hace raya en pleno centro de Murcia, siempre me llamó la atención. Pero cuando descubrí que fue levantada en 1969 me quedé pasmado. Por diseño y presencia podría pasar perfectamente por una construcción reciente: mientras que otras torres sin duda más modernas que la rodean en la plaza de la Fuensanta o en la Gran Vía del escultor Francisco Salzillo han envejecido prematuramente, por la Hispania nadie diría que han pasado más de cuatro décadas. El árido hormigón, material que, como ya hemos comentado no hace mucho hablando sobre las polémicas torres londinenses de Goldfinger, no ha sido precisamente popular, deviene distinguido en manos de su arquitecto, Antonio Escario, oriundo de Albacete y que ha centrado su vida profesional como arquitecto (y profesor de Proyectos) en Valencia con edificios de contundente verticalidad quizá  inspirados por la extrema horizontalidad preñada de abrumadores cielos metafísicos de su Mancha natal. Fabulaciones narrativas aparte, decir que suyos son también el edificio conocido como La  Pagoda (la otra, bueno, ya la única) en Valencia, el hotel Bali de Benidorm, el más alto de Europa con sus 186 metros (y el edificio más alto de España hasta que se construyeron las torres del Real Madrid) o la soberbia sede de la OAMI en Alicante. Escario, que hubiera sido piloto como su padre de no ser por un defecto ocular (¿de nuevo la necesidad de trepar al cielo?), sigue vivo y coleando, no hace mucho se definía como un "arquitecto de acción".


Por hoy ya vas servido. ¿Te voy convenciendo de ese componente alienígena presente en la ciudad de Murcia? ¡¿Que aún no?! Bueno, aún me quedan algunos cartuchos (y de calado) en la recámara. Espera y verás.

viernes, 26 de diciembre de 2014

Luftwerk


Qué sería de la Navidad sin sus luces...Luftwerk han iluminado de una manera muy especial la casa Farnsworth de Mies. No te pierdas el video.

domingo, 21 de diciembre de 2014

Belenes


Pues volvió la Navidad. Hoy te traemos varios belenes y los arquitectos que bien podrían tenerlos en sus casas...
Chipperfield

Zaha Hadid

Niemeyer


Herzog & De Meuron

Moneo


Jürgen Mayer


Delugan Meissl

Tadao Ando
Eisenman

Pallasmaa
Shigeru Ban

Foster


Piano
Koolhaas (sí, es un belén)


                                                           Kéré

Gehry
Buckminster Fuller (sí, también es un belén)



domingo, 14 de diciembre de 2014

Ventanas indiscretas


"En la obra de Modiano se repite una y otra vez la imagen de esas ventanas iluminadas en la noche de las que no podemos apartar la mirada. “Nos decimos que detrás de ellas alguien a quien hemos olvidado espera nuestro regreso desde hace años, o bien que ya no hay nadie. Salvo una lámpara que se ha quedado encendida en el piso vacío”.' (Gustavo Martín Garzo. La muchacha indecible en El País).

"La cabaña, que al mismo tiempo evoca el origen de la arquitectura y niega sus intereses y valores, posee otra característica compartida con los pequeños objetos arquitectónicos de autor: el enigma de su morador. La pequeña cabaña aislada acoge a un individuo-centro y niega la vida en comunidad. Su ocupante ha optado por la soledad y el aislamiento, aún temporalmente. La cabaña habitada nos interroga con los signos de la presencia de su ocupante: la chimenea humeante, la luz en la ventana, la bicicleta junto a la puerta,... Como la prudente Gretel en el cuento de los hermanos Grimm, o en la ópera de Humperdinck, la cabaña nos atrae y nos excluye. Recelamos de la reacción de su ocupante a nuestra intromisión. Las cabañas de Heidegger, de Hamsun, de Lawrence, o las de Mahler, de apariencia rústica y despersonalizada, poseen el misterio de un pequeño velero en alta mar. Avistado en la lejanía, su escasa envergadura en la mitad del océano, suscita una pregunta que no tiene sentido ante un gran transatlántico ¿Quién navega en él? (Fernando Agrasar, Lugares que fueran... en Cabañas para pensar).

"Como construcción material, un edificio no es un objetivo o un fin en sí mismo. Modifica y condiciona nuestra experiencia de la realidad: un edificio enmarca y estructura, une y separa, facilita y prohíbe.(...) Como consecuencia de esta acción implícita, el encuentro corporal con una estructura arquitectónica, su espacio y su luz, constituye un aspecto inseparable de la experiencia. Las imágenes arquitectónicas son invitaciones y promesas: el suelo es una invitación a levantarse, estabilizarse y actuar; la puerta nos invita a entrar y pasar a su través; la ventana, a mirar fuera; la escalera, a subir y bajar. (...) La esencia poética de la arquitectura no puede presentarse con más intensidad que cuando oímos caer con fuerza la lluvia sobre un tejado que nos protege o cuando vemos una luz, en la ventana de nuestra casa, que nos da la bienvenida en la oscuridad de una fría noche de inverno". Juhani Pallasmaa, La imagen corpórea).

lunes, 8 de diciembre de 2014

Más madera



Un Guggenheim de madera
 Pues vamos a seguir con la madera. En Helsinki acaban de dar a conocer los cinco finalistas del Guggenheim que se planea construir en la capital báltica. Todos ellos con un punto en común: el uso de dicho material. Aunque aún es difícil hacerse a la idea dado que los proyectos están algo verdes, por ahora me decanto por el que ves en la foto. No se sabe de qué estudio es, el dato se mantiene en secreto, pero me da que puede ser de Jürgen Mayer (el que nos la dio con queso en Sevilla). Aquí tienes más fotos y una descripción del edificio, una amalgama de torres que se compara a un cofre del tesoro o a un faro. El jurado pone pegas a la cantidad de ascensores que van a hacer falta para llevar a los visitantes a las distintas salas.
Chipperfield, como Hansel, perdido en su bosque de ficción
Sigo. ¿Sabías que Chipperfield va a dar una vuelta a la Neue Nationalgalerie que levantó Mies en 1968 en Berlín? (Dios los cría y ellos se juntan). Justo antes de la restauración el sobrio arquitecto muy presente en España ha montado una instalación en el museo consistente en poner literalmente un bosque (144 troncos de abeto) en el interior de la diáfana construcción. La exposición se llama "Sticks and Stones" (Palos y piedras) en referencia a un dicho inglés que reza así: "Sticks and stones may break my bones / But names will never hurt me" que viene a querer decir que hay que pasar más de lo que digan de tí (una interesante lección en una semana en la que ha habido no pocos palos por aquí, por cierto). De paso también hace referencia al intenso proceso de andamiaje que espera al museo durante al parecer varios años de detallada restauración (no en vano fue el propio Mies el que dijo aquello de que "Dios está en los detalles"), a la presencia del bosque en el folklore germano (quién no recuerda Hansel y Gretel) y por si fuera poco pretende además reivindicar la forma de la columna, secuestrada por la arquitectura nazi y convertida en símbolo autoritario. Recientemente en The Guardian el arquitecto al que la curva se le antoja demasiado ruidosa alababa el pathos alemán: "La guerra y el hecho de que Alemania tuvo que reconstruirse a sí misma espiritualmente tanto como físicamente implica que es una sociedad mucho más reflexiva que la inglesa. La nuestra es una cultura basada en el éxito. Si algo tiene éxito tiene éxito. Mientras que en Berlín hay mucho debate
Koolhaas ecocool
sobre el significado de las cosas". Recordemos de paso lo muy valorado que Chipperfield está en Alemania, donde su austera arquitectura ha encontrado más reconocimiento que en su propio país. Dejamos a Chipperfield con otra interesante cita de dicho artículo acerca del tradicional desamor británico hacia Europa: "Me parece un punto de vista sobre el mundo nada generoso. Sospecho que esta tendencia hacia lo pequeño en lugar de hacia lo grande es protectora, traza líneas y me resulta retrógrada".  Ahí queda eso. Sigo. Lo de los árboles transplantados contra natura dentro de edificios donde la estructura de acero marca aún más el contraste no es de todas formas invento del arquitecto inglés. Rem Koolhaas lo ha hecho también (y de manera permanente) en su Kunsthal de Rotterdam, tanto dentro, en forma de columna, como fuera ejerciendo de barandilla. Queda curioso, pero no deja de ser una especie de cuerpo extraño cuyo único uso es quitar hierro (nunca mejor dicho) a tanto acero. Aunque también fosilizados, los árboles incorporados a una casa japonesa por el arquitecto Hironaka Ogawa por el contrario tienen un sentido mucho más profundo para la familia que la habita. Cuando se decidió ampliar la casa familiar utilizando una parcela anexa  los dueños quisieron mantener los árboles en los que su hija había jugado tantas veces y que habían estado presentes en sus vidas por más de 35 años. Fueron cortados, deshidratados y alojados en el interior de la nueva casa construida para la
No sin mi árbol
hija, ya crecida, y su esposo. ¿Te imaginas apoltronado en el salón junto a los árboles familiares escuchando sin ir más lejos el tema Twilight de Vangelis? Fijo acabas levitando un metro. ¿Cómo? ¿Que qué dice esa sensual voz (en japonés por cierto) con una cadencia como de haiku? Me temo que esto es ya un poco irse por las ramas, pero venga va, todo sea por la  transversalidad: "El día cae en el atardecer. Es la magia del tiempo. A la misma hora mañana habrá otra magia. Es cuando los colores se tornan sabores, y los sabores se tornan colores. Y es cuando las sombras se diluyen en un azul profundo...". Si puedo seguir ya con temas arquitectónicos decir que puestos a preservar árboles hubiera tomado nota de la casa Levene de Eduardo Arroyo (el arquitecto, no el pintor). Y aprovechando que seguimos en Japón, en este punto también podríamos hablar de Toyo Ito y su, digamos, fijación arbórea, pero ya nos estamos alargando mucho. La última foto es para el respetuoso muro de Bernard Rudofsky, el autor de Arquitectura sin arquitectos, en la casa Nivola de Nueva York: