"Estamos tentados a pensar que un edificio es la expresión de una opinión personal dentro del proceso en marcha de la historia, pero hoy yo estoy convencido de que una vez que la construcción ha terminado, una vez que el edificio asume su propia realidad y el papel que se le ha encomendado, todas aquellas preocupaciones que ocuparon la mente de los arquitectos se disuelven y todos sus esfuerzos se acaban. (...) El edificio mismo permanece solo, en completa soledad, no más polémicas alrededor, no más preocupaciones. Adquirió su condición definitiva y permanecerá solo para siempre, dueño de sí mismo. Me gusta ver cómo el edificio asume su propia condición, vive su propia vida. De ahí que yo no crea que la arquitectura sea tan solo la superestructura que introducimos para hablar de edificios, prefiero pensar que la arquitectura es el aire que respiramos cuando los edificios han alcanzado su soledad más radical". (Rafael Moneo, La soledad de los edificios, conferencia pronunciada en 1985 con ocasión de su nombramiento como jefe del departamento de Arquitectura de la Facultad de Diseño de la Universidad de Harvard. Fotos: iglesia de Iesu de R.Moneo).
sábado, 30 de marzo de 2013
La soledad de los edificios
"Estamos tentados a pensar que un edificio es la expresión de una opinión personal dentro del proceso en marcha de la historia, pero hoy yo estoy convencido de que una vez que la construcción ha terminado, una vez que el edificio asume su propia realidad y el papel que se le ha encomendado, todas aquellas preocupaciones que ocuparon la mente de los arquitectos se disuelven y todos sus esfuerzos se acaban. (...) El edificio mismo permanece solo, en completa soledad, no más polémicas alrededor, no más preocupaciones. Adquirió su condición definitiva y permanecerá solo para siempre, dueño de sí mismo. Me gusta ver cómo el edificio asume su propia condición, vive su propia vida. De ahí que yo no crea que la arquitectura sea tan solo la superestructura que introducimos para hablar de edificios, prefiero pensar que la arquitectura es el aire que respiramos cuando los edificios han alcanzado su soledad más radical". (Rafael Moneo, La soledad de los edificios, conferencia pronunciada en 1985 con ocasión de su nombramiento como jefe del departamento de Arquitectura de la Facultad de Diseño de la Universidad de Harvard. Fotos: iglesia de Iesu de R.Moneo).
martes, 19 de marzo de 2013
Pritzker para Toyo Ito
"Toyo Ito es un creador de edificios atemporales, a la vez que ha cartografiado con arrojo nuevas rutas. Su arquitectura proyecta un aire de optimismo, ligereza y júbilo y está llena de un sentido de singularidad a la vez que de un carácter universal. Por estas razones y por su síntesis de estructura, espacio y forma que crea lugares acogedores, por su sensibilidad al paisaje, por insuflar sus diseños con una dimensión espiritual y por la poesía que trasciende todos sus trabajos, se concede a Toyo Ito el premio Pritzker 2013". (Cita de la declaración del jurado, en el que figuran entre otros Aravena, Pallasmaa o Murcutt. Foto: Tanatorio de Meiso no Mori en Gifu, Japón).
viernes, 15 de marzo de 2013
Porosidades y rebanadas
Hace poco que Steven Holl ha estrenado su impresionante complejo de torres Sliced Porosity Block en la ciudad china de Chengdu. En la última foto puedes ver el boceto en que se ha basado el arquitecto estadounidense para sus rebanadas porosas, que él mismo explica así en las páginas de Arquitectura Viva 148: "En 2007, cuando conseguí un encargo para realizar un proyecto urbano de 270.000 metros cuadrados en Chengdu, China, comencé a estudiar cómo dar forma a un nuevo espacio público. La trama edificada no dependería de objetos icónicos, sino más bien de una arquitectura sencilla organizada por un espacio al que configuraría la propia luz del sol. Un conjunto de 'edificios dentro de edificios' se recortarían en esta trama, situándose en una serie de vacíos". Echa un vistazo a las fotos del complejo aquí.
En España no tenemos nada de Holl, pero tenemos algo bastante parecido a una escala más modesta. Se trata de un conjunto de viviendas sociales en Coslada a cargo de Amann, Canovas y Maruri (ACM), los arquitectos que han revolucionado Cartagena (junto a Lejarraga), torres de las que en su momento ya hablamos aquí (sí, al final se ciñeron al rénder). Rebanadas livianas, pasarelas aéreas, estructuras porosas, preocupación por lo común que recuerdan a Holl y nos recuerdan que la arquitectura original, espectacular e incluso icónica sin pretenderlo no tiene por qué ser cara ni para los promotores ni para los usuarios.
viernes, 8 de marzo de 2013
Arquitecturas nada tímidas
Este solar de Londres será el Bloomberg Place, la futura sede europea de la organización benéfica de Michael Bloomberg, el actual alcalde de Nueva York que al parecer tiene una especial predilección por la capital británica. La construirá Norman Foster, quien ha dicho que el complejo "no es una construcción tímida" y que "causará un gran efecto en Londres", según el NYT. Algunos apuntan que será una "masa voluminosa e impenetrable". Juzga tú mismo. Masivo es, desde luego.
La foto que publica el periódico neoyorquino y que abre la entrada es una excelente oportunidad para observar la enorme transformación que está teniendo lugar ahora mismo en la City londinense. El edificio con formas cúbicas del centro es la sede del banco Rothschild de OMA, de la que hablábamos no hace mucho señalando cómo Koolhaas había abierto un vano en la base de la torre que permitía ver la pequeña iglesia de San Esteban Walbrook de Wren (que puede verse justo delante). A la derecha, con forma de armadillo, se eleva el edificio de oficinas Walbrook, también de Foster+Partners. Del mismo estudio es la torre que apenas puede entreverse al fondo de la imagen, el famoso gherkin (pepinillo), tapada por el edificio Leadenhall de Rogers (de mote cheesegrater, el rallador de queso), en plena construcción. A la derecha del Rothschild, también en construcción, hay otra torre que debe ser el Walkie-Talkie de Viñoly (el Pinnacle, otra de las grandes torres proyectadas por aquí está parada y es posible que no llegue a acabarse). La City no parece lugar para arquitecturas tímidas.
viernes, 1 de marzo de 2013
El pisito
Así lucen los rénders de la torre neoyorquina de Herzog y de Meuron en Tribeca cuyos apartamentos por fin ha salido a la venta. No podíamos esperar. Tienes un pisito de dos dormitorios por 2,7 millones de euros, y si te quieres estirar un poco, los áticos de cuatro dormitorios salen a 18,2 millones. ¿Exorbitante? Pero qué me dices, eso es porque no extrapolas. Te voy a dar un ejemplo: el año pasado Bankia perdió 19.056 millones de euros. ¿A que ahora 18 millones te parecen calderilla? Pues claro, piensa en grande y anímate: Bárcenas, sin ir más lejos, podría comprarse dos y aún le sobrarían casi dos millones para irse a esquiar y a la vuelta dedicarte ese campechano saludo que se hace con el dedo corazón (muchos se molestaron, cómo es la gente, y es que no se dieron cuenta de que el agudo prócer tan solo quería demostrarnos su conexión con el pueblo llano). La torre hasta incorpora en su base una escultura de Kapoor, uno sus típicos ovoides-espejo, con lo que le gusta el arte al tesorero emérito. Llegados a este punto te preguntarás quizás por qué comprarse dos áticos. Te cuento. Primero porque a lo mejor te hacen una rebajilla de uno o dos millones de nada (ya se sabe que tacita a tacita...), y luego tiene otras interesantes ventajas: tú por ejemplo puedes vivir con tu familia en uno de los áticos y al ladito puedes traerte a esa amiga o amigo entrañable que tanto necesitamos cuando al churri oficial le da por irse de compras a Londres, que hay que ver lo dura que es la vida conyugal. Y lo que te ahorras en escoltas, chóferes, etc.: con la que está cayendo hay que pensar en estas cosas. Por cierto que la memoria de calidades del ático es realmente regia: tiene una cocina con isla en negro (sale en la foto, es eso que parece un piano de cola), diseñada expresamente por los arquitectos suizos y 14 ventanales de suelo a techo, que deben provocar un vértigo panóptico de cuidado. Eso es precisamente lo que menos nos gusta. Tanta transparencia no puede traer nada bueno.
No te pierdas el vídeo de presentación de la torre aquí.
martes, 26 de febrero de 2013
Haciendo ciudad
"El Kursaal se asociará con mi persona en los libros y lo asociarán con mi persona los estudiosos de la arquitectura pero verdaderamente el Kursaal pertenece a la ciudad. Eso es a lo máximo a lo que puede aspirar un arquitecto, que aquello que hace en lugar de sentirlo como propio entienda que ya no le pertenece sino que pertenece tanto más a ese ámbito amplísimo de la sociedad que es la ciudad". (Rafael Moneo entrevistado por Iñaki Gabilondo. Foto de Jesús Granada)
martes, 19 de febrero de 2013
Fragmentos
"FRAGMENTOS
La arquitectura debe tener siempre como objetivo la totalidad, lo completo, siendo plenamente conscientes de que una transformación total pertenece a la esfera de lo utópico y que sólo fragmentos de una idea completa llegan alguna vez a ejecutarse". (Rem Koolhaas, Bruce Mau, S, M, L, XL)
"El mundo no está terminado. No está acabado de amasar, ni de modelar, ni de pintar. El mundo es un boceto de lo que puede ser el mundo.(...) Somos los encargados de proseguir el boceto del mundo, un mundo que no tiene otro destino que seguir abocetado.(...) Nada tiene su forma definitiva. Nada está anclado en su paisaje para siempre. Nada alcanzará su consistencia última. La realidad tiembla, se ondula, se difumina. La realidad es ese flujo que no pudimos atrapar entre las manos y que, sin embargo, asimos durante unos instantes". (Carlos Marzal, El mundo es un boceto, en Descubrir el Arte 168)
Fotos: exposición Metonimia de Cristina Iglesias en el museo Reina Sofía de Madrid.
jueves, 14 de febrero de 2013
San Valentín arquitectónico
Fíjate las tarjetas de felicitación que se han inventado en Architecture for Humanity para celebrar San Valentín con motivos arquitectónicos. Las hay dedicadas a obras de Kahn, H&dM, Ito... y a las setas sevillanas de Mayer, único representante español (el Parasol ha sido también recientemente seleccionado finalista de los premios Mies van der Rohe). En fin.
Jody Brown, probablemente el arquitecto bloguero más cachondo del mundo, también se ha puesto a ello:
Más aquí.
martes, 12 de febrero de 2013
Oda a Foster
Walk the spiral
up out of the pavement
Into your reflection, into
transparency, into the space
where flat planes are curves
and you are transposed
as you go higher into a thought
of flying, joining the game
of brilliance and scattering
where fragments of poems,
words, names fall like glory
into the lightwells until
St Mary Axe is brimming
(Poema de Jo Shapcott expuesto en el metro londinense).
viernes, 8 de febrero de 2013
El ladrón de historias
"Mediante la reutilización, por otro lado, se hereda inevitablemente una vida anterior. Es una manera de tomar prestadas historias que ya nadie escuchaba. A nosotros nos toca insuflarle vida a las piedras, para que no estén tiradas por ahí, como animal muerto, al menos así nos lo contaba Joseph Beuys en su particular visión del ready-made.(...)
Como ladrón de historias, el arquitecto, con el material entre las manos, se debate entre lo romántico y lo estrictamente ético, en un equilibrio inestable.
Termino, asimismo, robando una cita que Félix Solaguren me envió (...), cita que este último recicló de la introducción del Libro Sexto del célebre tratado de Marco Lucio Vitruvio Polion, Los Diez Libros de Arquitectura, para ilustrar que el hombre se tranquiliza haciendo uso de su propio pasado para construir su futuro. La cita dice así: "Aristipo, discípulo de Sócrates, víctima de un naufragio, fue arrojado a las costas de la isla de Rodas y, al advertir unas figuras geométricas dibujadas en la arena, cuentan que gritó a sus compañeros:'Tengamos confianza, pues observo huellas humanas'". (Arturo Franco, Materias recicladas, en Arquitectura Viva 148. Foto: Medialab-Prado, de Langarita-Navarro).
sábado, 2 de febrero de 2013
El trencadís
El Palau de les Arts de Valencia, de Calatrava, se arruga. Problemas con el trencadís, término que designa la cubierta cerámica, típicamente valenciana, que envuelve el portentoso edificio construido hace siete años a un coste de 478 millones de euros. Según las autoridades supuestamente competentes es un mero efecto óptico, una suerte de espejismo provocado por la calor, pero arquitectos consultados dicen que los abombamientos son reales como la vida misma y acabarán por provocar la caida de fragmentos de la fachada. O sea que a un edificio pensado principalmente como icono visual va y le salen varices. La Marca España (de la que Calatrava es representante, aunque ahora parece que el valenciano se ha desmarcado y está más por Suiza), se atranca. Me entero en El País del jueves, uno de esos días en los que necesitas leer el periódico con desfibrilador. Entre tanto presunto trincón (solo efectos ópticos, dicen las autoridades competentes), en un momento además en el que tanta gente está sobreviviendo a trancas y barrancas, el traspiés del trencadís parece anécdota pachanguera pero esconde una poderosa lección sobre arquitectura que muchos políticos aún no se han aprendido. La solución que se propone para el paquidermo valenciano es quitar toda la piel enferma y dejar la fachada vista con pintura y punto. Vaya, lo mismo que se debería hacer en política. ¿Seremos capaces?
domingo, 27 de enero de 2013
El dónut
"La perfección del diseño que el dónut moderno representa no ha sido tenida en cuenta por el mundo académico. Un círculo perfecto de esponjosa masa inflada que rodea a otro círculo de espacio vacío. Pocos logros en este siglo han igualado este nivel de maridaje entre forma y función. Debería también señalarse que está condenadamente bueno". (Rem Koolhaas, Bruce Mau, S, M, L, XL).
A Koolhaas le atrae el vacío, la caida libre, la vida en centrifugado continuo, el maelstrom (como ya vimos en anterior entrada), en cuyo desagüe Poe, otro al que también le iban los remolinos en particular (dedicó un relato al fenómeno) y el caos en general, veía un arco iris que describía como un puente que conectaba este mundo con el próximo. La torre CCTV con su vano central, no deja de ser un torturado dónut angular, y la sede del Banco Rotschild (en la foto) que acaba de inaugurar en Londres incorpora un vacío en su base que permite ver a través del elevado edificio de 15 plantas la iglesia de San Esteban Walbrook de Christopher Wren que data de 1679 y cuya visión había sido bloqueada por los sucesivos edificios de la banca Rostchild que han ocupado el solar durante más de 200 años. El vacío enmarca la vista de la iglesia y lleva transparencia, sorpresa y grandeza cívica a un pequeño callejón, como señala el crítico del NYT Michael Kimmelman (artículo aquí). Volviendo a citar al holandés, "donde no hay nada, todo es posible, donde está la arquitectura, nada (más) es posible. (...) Quizá el fanatismo de los arquitectos -una miopía que les ha llevado a creer que la arquitectura no es sólo el vehículo para todo lo bueno, sino también la explicación de todo lo que es malo- no es simplemente una deformación profesional sino una respuesta al horror ante lo contrario de la arquitectura, un retroceso instintivo ante el vacío, un miedo a la nada". Frente al horror vacui, el gusto por el vacío. Ayer en su artículo semanal para El País Vicente Verdú se pone apocalíptico como su último libro (Apocalipsis Now), un retrato de nuestra difícil actualidad al hilo del Apocalipsis de San Juan, y apunta que habría que llamar a nuestra época Emptiness Now (el Vacío Ahora).
Volviendo al dónut, otra arquitecta a quien le deben encantar es Zaha Hadid a juzgar por su gusto por las formas neumáticas y curvas. En el reciente discurso de agradecimiento tras recibir el premio al liderazgo creativo en el Congreso Digital Life Design en Múnich ha soltado que los alemanes deberían despendolarse un poco en cuestión de diseño: "No quiero decir en absoluto que los alemanes sean estirados, pero durante mucho tiempo en Europa pensaron que sólo había una clase de orden y una clase de lógica que dominaría todo". Que se lo digan a Rajoy.
Hay una lección que aprender de Koolhaas: frente al inmovilismo, su disposición a surfear el maelstrom, ese dónut tan chungo, sacando además algo provechoso de la dura experiencia de asomarse al abismo. El protagonista de Descenso al maelstrom, el relato de Poe, se salva atándose a un barril y lanzándose al vacío desde el barco que caía por el interior del remolino mientras su hermano, paralizado por el miedo, se quedaba y se hundía sin remedio.
sábado, 19 de enero de 2013
Contigo aprendí
Contigo aprendí que existen nuevas y mejores emociones, dice el bolero. Muchos descubrimos gracias a Arquitectura Viva que la arquitectura podía ser emocionante. Muchos accedimos a esta disciplina a través de ella tras superar el respeto reverencial que imponía su adusta portada y un contenido completamente ajeno a nuestra formación para encontrar con sorpresa textos que entendíamos y que estaban escritos con primor filológico. Muchos aprendimos con sus soberbias fotografías a mirar y a ver. Arquitectura Viva cumple 25 años y lo hace dando más por menos ahora que pintan bastos para la cultura: se hace mensual (y bilingüe en inglés), lo que nos permitirá disponer de este lujo asequible cada menos tiempo. Happy birthday and keep up the good work.
miércoles, 16 de enero de 2013
La casa sin ventanas
"Lo que está en la casa sin ventanas es lo verdadero.(...) (Lo verdadero no tiene ventanas; lo verdadero no mira en ningún sitio hacia fuera, al universo)". (Walter Benjamin, Libro de los pasajes).
"Lo que importa de verdad sucede siempre entre cuatro paredes.(...) La vida, cuando merece llamarse así, ocurre por lo general dentro de nuestra casa. Que no es un inmueble, ni una guarida, ni un bien hipotecario, siendo todo eso y mucho más. Las casas son el arca en que hemos depositado nuestro censo de pequeñas heroicidades y miserias, de diminutas gestas y mezquindades. Están edificadas con nuestras palabras, con nuestros humores, con nuestra alegría y nuestra contrariedad. Lo que recubre sus muros son las voces de nuestros hijos pequeños, cuando corren aullando por las habitaciones y los pasillos, su llanto de contento, su risa de falsa tristeza teatral. Durante sus visitas, nuestros amigos han espolvoreado con su conversación el oro de la inteligencia. En esta casa está depositada nuestra alma". (Carlos Marzal, La casa del alma en Descubrir el Arte nº167).
(Fotos: Casa R del estudio Bevk Perovic)
viernes, 11 de enero de 2013
Cuestión de tamaño (y ruido)
El libro S, M, L, XL de Rem Koolhaas y Bruce Mau, publicado en 1995, tiene 1.344 páginas y pesa casi 3 kilos. Prometo que no lo sabía cuando lo encargué a mis padres como regalo navideño. Así que el recorrido que mis progenitores, de edad ya considerable, tuvieron que hacer desde la librería Naos hasta su casa en la otra punta de Madrid en metro acarreando el mamotreto devino periplo épico que ya forma parte de la mitología familiar. No olvidarán el nombre de Rem Koolhaas.
El libro es flipante. Había oído que era un libro de arquitectura poco ortodoxo, pero no esperaba tanto. Sabía de su espectacular diseño tipográfico, en el que Bruce Mau dejó su impronta (el diseñador canadiense sigue trabajando con arquitectos: acaba de colaborar en la creación de los espacios expositivos del museo panameño de Gehry recientemente inaugurado), y me llamaba la atención el título, que hace referencia al orden en que presenta sus proyectos (según su tamaño). Lo que no me esperaba, por ejemplo, son las fotos de porno japonés que descubrí nada más empezar a hojearlo. Igual, escandalizado, te preguntarás qué pinta el porno japonés en un libro de arquitectura: mira, no me seas tan tiquis y abre tu mente pequeñoburguesa a la multidisciplinariedad. Te explico. Mientras nos cuenta un proyecto en Japón, y aprovechando que el Pisuerga pasa por Murcia, Rem nos relata e ilustra cómo se solazan los nipones en plan travelogue iniciático. Tampoco esperaba los relatos (muy borgianos) de arquitectura-ficción que jalonan el texto, como el particularmente surrealista (ya publicado en Delirious New York) de la pisicina flotante diseñada por arquitectos rusos que podía moverse a través del mar gracias al impulso de los arquitectos al nadar al unísono y en la que, tras cuarenta y tres años de nado, que se dice pronto, consiguen llegar a Nueva York. Ahora me explico lo de la piscina de dimensiones olímpicas que exigió en el hotel cordobés donde se alojó cuando se presentaba al concurso del palacio de congresos de la ciudad. No era una patética boutade de estrella de cine pasada de vueltas, era en realidad un guiño, en plan private joke, a sus fans más entregados (digamos ya puestos que ganó precisamente su proyecto que aún está por hacerse, a pesar de que recientemente, visto que la cosa naufragaba, de talla L lo recortó a M). La pega de los relatos ficticios es que cuando nos cuenta los pormenores de sus proyectos reales no sabemos si va en serio o está de broma: ¿Es real o inventado que los dueños de la casa que construyó cerca de París litigaron durante años contra las normativas urbanísticas de la zona (llegando incluso al tribunal supremo francés) alegando que el cristal no contaba como pared? De lo que sí se cachondea Koolhaas con esta casa (lo dice Moneo) es del Movimiento Moderno y Le Corbusier en particular a base de caricaturizar los rasgos típicos de dicho lenguaje arquitectónico. Corría el año 1991 y estaba naciendo una estrella.
Sazona también el libro un esporádico glosario aleatorio en los márgenes (al estilo Douglas Coupland en Generación X, libro también muy peculiar publicado cuatro años antes que el de Rem), que roza a menudo el dadá pero nos deja también poéticas definiciones, como la de las nubes, vistas como cúpulas de mármol creadas a partir del incienso del mar. Una de mis favoritas por ahora es la definición para cumplido: "Si te odia la gente adecuada, es un cumplido". Otra cosa que llama la atención son las estadísticas absurdas, como por ejemplo que el año 1993 Koolhaas pasó 305 noches en hoteles (¿y a mí qué? ¿vendrá de ahí su interés por el porno?).
Volviendo a Moneo, diríamos que Koolhaas es el Anti-Moneo. El holandés agarra el cubo perfecto del navarro y lo desventra desde dentro cual furioso alien dejando una figura desnortada y absurda (como los tiempos que nos han tocado vivir), pero icónica al fin y al cabo (ver la CCTV, que hay que observar mejor de lejos en palabras de Fernández-Galiano, la verdad es que vista de cerca debe parecer angustiosa). Moneo es el silencio, Koolhaas es el escándalo al más puro estilo Raphael. Moneo no crea iconos, pero silenciosamente, casi sin darnos cuenta, hace ciudad. Koolhaas por contra la deshace, la revienta con sus edificios-bomba (también lo veíamos en Oporto) que nos hablan quizá de una megalomanía que debería hacerse mirar (¿acaso no está la arquitectura al servicio de la ciudad y no a la inversa?). En uno de los ensayos (Imaginar la nada) presentes en el libro el holandés habla con nostalgia de los arquitectos que se aventuraban hacia lo desconocido arriesgándolo todo, como aquellos"payasos patéticos pero valientes" que se lanzaban al vacío con frágiles alas en los primeros tiempos de la aviación: unos y otros disfrutaban al menos de la "caída libre de la especulación pura": Yo creo que aquí en el fondo está hablando también de sí mismo, se ve como una especie de héroe innovador. Quizá hasta sea cierto, pero a lo mejor en el proceso se ha pasado de rosca.
Nos pierden los iconos, a mí el primero (y no digamos a los políticos), y a veces pueden ser muy útiles como tales, pero por favor que sean menos tóxicos. Y en estos tiempos de arquitectura povera (según ahora Zabalbeascoa), en Europa al menos, convendría recordar que no hace falta grandeur para crear un icono. El 2CV, básicamente una bañera con ruedas, devino icono automovilístico e incluso sociológico al mismo nivel que el mítico DS Tiburón y mucho más que, siguiendo en la misma marca, el fastuoso y bello SM que Citroën desarrolló junto a Maserati. Y fíjate en el pedazo atrio que Wang Shu, alabado por tantos como el arquitecto artesano, ecológico y anti-high tech, ha realizado para el museo Ningbo: que no me vengan con historias, es icónico y punto, en el buen sentido al menos: hay un deseo de trascender, de emocionar, de hacer una arquitectura memorable aunque sea con materiales pobres, y es que como dice M.Fuksas "La arquitectura es algo que tiene que crear emociones. Es fácil construir edificios, hay tantos, cualquiera puede levantar un edificio por su cuenta, pero a nosotros los arquitectos se nos pide, se nos exige ofrecer emociones".
En fin, seguiremos con la alucinante lectura de este monumental libro a mayor gloria del presunto genio. Ya sólo me quedan 1.128 páginas. Te pongo la última ocurrencia lisérgica que acabo de leer :"Si hay una conspiración, en cualquier colegio, es el eterno intento de cada generación -simple imperativo darwiniano, quizá- de incapacitar a la siguiente bajo el disfraz del proceso educativo". Manda huevos.
viernes, 4 de enero de 2013
La vida es un maelstrom
"DISOLVERSE
Ser moderno...es experimentar la vida personal y social como un maelstrom, encontrarte tu mundo y a ti mismo en una perpetua desintegración y renovación, problema y angustia, ambigüedad y contradicción: ser parte de un universo en el que todo lo sólido se disuelve en aire. Ser moderno es conseguir de algún modo sentirte como en casa en el maelstrom y convertir sus ritmos en los tuyos, moviéndote entre sus corrientes en busca de las formas de la realidad, de la belleza, de la libertad, de la justicia, que su ferviente y peligroso flujo permite". (Entrada del surrealista glosario de Rem Koolhaas y Bruce Mau en S,M,L,XL. Fotografía: Museo de la Evolución Humana de Juan Navarro Baldeweg en la exposición ArtQuitecturas).
lunes, 31 de diciembre de 2012
Christmas arquitectónicos
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