domingo, 10 de octubre de 2010

El instituto búnker



¿Cómo reacciona un arquitecto ante un entorno que no le gusta? Puede ignorarlo o combartirlo. Esto último es lo que ha hecho Francisco Leiva, del estudio alicantino Aranea, en su instituto para El Rafal (Alicante) rodeado de anodinos adosados y que acaba de ganar los premios FAD imponiéndose a competidores más conocidos como Andrés Jaque, Patxi Mangado o MVRDV junto a Blanca Lleó. Así expresa el propio arquitecto su objetivo: "distanciarnos por completo del contexto, cerrar el instituto sobre sí mismo y construir un entorno interior lo más apasionante posible", en un proyecto que define como "militante y combativo". El jurado de los FAD ha valorado su compromiso, señalando con lírica vehemencia que el IES es "una excepción en un territorio ultrajado por tantos excesos desarrollistas. El conjunto forma un bastión contemporáneo que se defiende de la agresión exterior y que propone intramuros un paisaje alternativo sereno pero empático, abierto y confiado, monolítico pero articulado". El resultado (en foto) es un edificio gris y quizá demasiado severo, pero habría que verlo para poder juzgar. Contrastando con el centro docente (que ha costado 6,1 millones) Leiva diseñó un centro de talasoterapia para Gijón más sensual y amable, que fue seleccionado para la exposición On Site del MoMA. Por desgracia no se llegó a realizar, siendo sustituido por un proyecto más convencional.


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