sábado, 24 de diciembre de 2022

Más aristas

 


Vamos con más aristas. Empezamos en Nueva York, en concreto en Brooklyn (es la foto que abre la entrada), donde OMA ha construido este anguloso complejo de viviendas de nombre Eagle and West que se compone de dos torres mellizas, como las define el estudio, que justifican su extrema angulosidad en la necesidad de no bloquear las vistas sobre Manhattan al otro lado del East River. Lo definen como "un zigurat y su contrario unidos por el vacío entre ellas", que viene a ser justo lo contrario de lo que hicieron en De Rotterdam, una pared brutal e implacable. Es lo que más nos gusta de Rem, cómo se contradice a sí mismo sin el más mínimo empacho. Para mí que en Róterdam el estudio pasa de complicarse la vida, algo así viene a decir Reineer de Graaf, socio del estudio, en un video presente en la exposición Amaneceres domésticos en el ICO al hilo de otro proyecto de OMA en la ciudad del Mosa (el Timmerhuis): Róterdam tiene ya tal profusión de arquitecturas contemporáneas ("cada cinco años hay una Róterdam distinta") que para el anodino bloque buscaron un perfil bajo: "un edificio que gustara al contratista" y poco más. A la vista está. Pero regresemos si no te importa a Nueva York; tiene su aquél que Rem construya en la Gran Manzana, no en vano el autor de Delirious New York (1978) ha encontrado frecuente inspiración arquitectónica en la ciudad de los rascacielos, donde curiosamente hasta hace poco (2019) no había construido nada. De ese año es la torre de East Street 122, ya en pleno Manhattan, también facetada en una de sus esquinas, acaso en lo formal la Eagle and West sea su continuación (de todas formas para aristas potentes me quedo con las del edificio de Coll y Barreu en Bilbao). Te enlazo a un breve video sobre la torre de East Street en el que el holandés hace estelar aparición comentando su primer proyecto manhattánico y sus vínculos con la ciudad que nunca duerme en su inconfundible estilo. 

Tengo más aristas para ti. Estas, pequeñas y repetitivas hasta la cargazón, son de BIG, el estudio danés que se acaba de estrenar en Sudamérica, en concreto en Quito, donde ha erigido un desaforado edificio de viviendas que como todo lo que hace últimamente lleva el píxel por bandera (ver las espectaculares Torre Telus de Calgary y la Vancouver House también en Canadá). Semejante fijación parta acaso de aquel diseño para la Serpentine Pavilion londinense de 2016 donde también jugaba con una fachada pixelada que creaba curiosos efectos visuales y que Oliver Wainwright, maestro de la metáfora, calificó de pirámide para la generación Minecraft. 

Hablando de Wainwright, en uno de sus últimos artículos para The Guardian se nos muestra en modo destroyer despellejando el Orange County Museum en California, también por cierto de formas angulosas e inconexas que parecen burlarse de los sufridos usuarios, quienes a menudo se pierden es sus intrincados espacios: "en ningún lugar es más evidente el abismo antre la promesa digital y la realidad física", comenta Wainwright. Un horror que se cae a trozos apenas inaugurado (algunas partes están sujetas con cinta aislante o tenazas, que el crítico fotografía para el sangrante artículo). Es de Thom Mayne (Pritzker 2005), fundador del estudio Morphosis, quien se justifica con asombrosa desfachatez diciendo que para él no tiene interés completar sus proyectos: "Un montón de cosas simplemente se mantienen en movimiento, se niegan a tener un borde, un límite, están en un cambio continuo". La directora del museo, Heidi Zuckermann, tampoco le hace ascos:"No me molesta [este sindiós], creo que hay una belleza en la imperfección. A veces sólo puedes apreciar algo acabado al experimentarlo inacabado". Este arquitecto por cierto es el mismo que en el barrio madrileño de Carabanchel nos dejó una promoción de viviendas sociales con un rosario de desperfectos que, tras juicio, obligaron al ayuntamiento de Madrid a pagar 760.440 eurillos del incauto contribuyente a los afectados, que al parecer no entendían que los parqués abombados o las humedades a gogó tenían una razón filosófica (menos quejarse y más leer a Derrida, por favor). Y aún hay más. Thom terminó en 2021 la estación del AVE de Vigo, con unas formas sinuosas que recuerdan al museo californiano. En este video de 2019 podemos ver al arquitecto de visita en la obra con el siempre entusiasta alcalde de la ciudad, Abel Caballero (el señor de las luces), quien afirmaba que siempre quiso un Pritzker para su estación y que Mayne es un genio (toma déjà vu). La estación, inaugurada en 2021, es la más grande de Galicia y acoge un centro comercial también superlativo. Crucemos los dedos. 

Terminamos como empezamos: en Nueva York. Para calmar los ánimos te dejo con un nostálgico tema de Moby y José James ideal para estos días de pie en charco. Feliz Navidad. 

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