martes, 15 de julio de 2014

Una acrópolis de piedra

Casa Malaparte 2.0

Así define Alberto Campo Baeza ("una acrópolis de piedra") esta impresionante casa que ha diseñado en Cádiz utilizando travertino en honor al asentamiento romano que albergó esta zona de la costa gaditana. También la llama la casa del infinito por razones obvias, y afirma que es la casa más radical que ha levantado hasta el momento. En fin, no es ni ecológica ni social pero al menos sí que es de una belleza apabullante. Parece arquitectura para ser fotografiada..., lo cual puede que no sea ningún cumplido. Porque, pensemos un rato, en plena canícula que no se te olviden las chanclas para ir a la pisicina o te dejas las plantas de los pies en el travertino (que por cierto, ¿aislará bien el calor? porque si no la planta justo debajo será un horno). Una vulgar tejabana sobre la terraza habría roto el ethos, pero seguramente habría sido bastante más práctica. Y espero que los dueños no tengan niños, porque la ausencia de barandillas en los bordes da miedo.

En fin, tienes más fotos e información en Dezeen.

viernes, 11 de julio de 2014

Arquitectura pop


Hace unos días estuve en Holanda así que iré subiendo al blog postales arquitectónicas. Hoy empezamos con un curioso hallazgo en La Haya: unos extraños cubos con un toque retrofuturista y algo pop. Se trata del New Hague Passage, un hotel y centro comercial en forma de galería cubierta, modelo que se prodigó en Europa allá por el final del siglo XIX (en La Haya hay precisamente un bello ejemplo, el Passage, del que esta reinterpretación toma el nombre). El autor es Bernard Tschumi, el arquitecto suizo que diseñó el museo de la Acrópolis en Atenas. Aún no está terminado, ahí van algunas fotos:




¿Tokio? No, La Haya









Los azulejos que cubren el edificio en tonos azulados, también con un aire pop, son un guiño a los típicos azulejos de Delft (el Delft Blue). Más sobre el proyecto aquí.

martes, 8 de julio de 2014

En el riesgo está el placer

Volare...
Pues no, no se trata de otra de esas esculturas suicidas de Gormley de las que te hablaba en la penúltima entrega (por cierto, la que te comentaba entonces estaba en el Kunsthal de Koolhaas en Rotterdam), aquí estamos ante una persona de carne y hueso que, un punto chulesco, desafía a la gravedad en plan en el riesgo está el placer, frase fetiche de ese gran filósofo de lo british que es Bond, James Bond. Tampoco se trata (como en un primer momento pensé) de Antón García Abril, el señor de las vigas, en plena construcción de su espectacular villa Hemeroscopium. Según descubro en el siempre interesante blog Múltiples estrategias de arquitectura el intrépido caballero es un tal Fernando Higueras, en plena construcción de la casa de Lucio Muñoz (a este sí lo conocía), el artista madrileño autor del mural de Nuestra Señora de Aránzazu. Higueras resulta que es el arquitecto de la famosa Corona de Espinas, el edificio más extraterrestre de Madrid, o del polémico ayuntamiento de Ciudad Real. Partiendo de la foto, como es habitual en su blog, Santiago Molina (arquitecto y profesor) nos da una pequeña y jugosa lección sobre arquitectura y riesgo: "En ese trampolín provisional en el que posaba Fernando Higueras cuando construía la casa del artista Lucio Muñoz, manos en los bolsillos, y sin llegar a asomarte al precipicio, está en juego otra cosa. Es el retrato de quien posa ante algo conquistado: entre la bravuconada, la inocencia y el ansia de posteridad, pero por encima de todo en esa imagen el riesgo y el símbolo están concentrados en otro lugar: en esas dos vigas en paralelo de la obra que todo sostienen. El riesgo de la arquitectura no es otra cosa que buscar lo adecuado más allá de las propias capacidades. El riesgo para un arquitecto está en trabajar ligeramente fuera de su zona de confort antes que en la de los demás".  Nosotros queremos también aportar algo al tema, y como tenemos espíritu crossover aquí te planto el poema "Arriesgarse" del poeta norteamericano William Arthur Ward:

“Reír es arriesgarse a parecer tonto.
Llorar es arriesgarse a parecer sentimental.
Intentar llegar a los demás
es arriesgarse a implicarse.
Mostrar tus sentimientos es arriesgarse a mostrar tu verdadero yo.
Exponer tus ideas o tus sueños ante la multitud, es arriesgarte a perderlos.
Amar es arriesgarse a no ser correspondido.
Vivir es arriesgarse a morir.
Tener esperanzas es arriesgarse a perderlas.
Intentar algo es arriesgarse a fallar.
Pero debemos asumir riesgos, porque el peligro mas grande en la vida es no arriesgar nada.
Si no arriesgas nada, no haces nada, no tienes nada y nada eres.
Puedes evitar sufrimientos y dolor, pero no vas a aprender, a sentir, a cambiar, a crecer, ni a vivir.
Encadenado a esa servidumbre, serás un esclavo que renuncia a toda libertad.
Sólo arriesgando eres libre.

El pesimista se queja del viento.
El optimista espera que cambie.  
Y el realista ajusta las velas".

(original en inglés).

En un video que Fernando Colomo realizó en 2007, un año antes de la muerte de Higueras, donde el arquitecto explica La corona de espinas, aún podemos observar cómo, genio y figura, sigue manteniendo una divertida chulería entre madrileña y bilbaína. Si es cierto que sólo arriesgando se es libre, Higueras fue probablemente el arquitecto más libre de su época. 

viernes, 4 de julio de 2014

Entrevista ficción


Recientemente se ha presentado una nueva colección de DVDs (arquia/maestros) editada por Arquia, la Caja de Arquitectos que goza de una buena salud financiera gracias precisamente a no invertir en lo suyo (el ladrillo). Como primera entrega se han lanzado tres DVDs dedicados a Navarro Baldeweg, Oriol Bohigas y Moneo, todos ellos entrevistados por Fernández-Galiano. AÚ quiere celebrar dicha presentación con una de nuestras ficciones, esta vez en forma de entrevista.Y nos hemos preguntado ¿qué pasaría si sentáramos juntos a Juhani Pallasmaa, arquitecto finlandés y autor de, entre otros libros, Una arquitectura de la humildad, con nuestro mediático Joaquín Torres, arquitecto de los famosos y asiduo del magazine televisivo Sálvame? Imagínalos, como en los DVDs de Arquia, cómodamente apolotronados en sendas Eames lounge chairs (en piel blanca) dispuestos a una instructiva interacción. Esto es lo que nos ha salido...

Joaquín Torres: Buenas tardes, encantado de conocerte. Vamos al grano. Tengo aquí una cita de tu libro La mano que piensa que dice: "Ya añoramos una arquitectura que nos devuelva a las realidades concretas de nuestro mundo físico y material. No se trata de la añoranza sentimental por un mundo perdido, sino por un mundo que vuelve a vitalizarse y a erotizarse, por una arquitectura que nos haga experimentar el mundo en lugar de sí misma". ¿Me la explicas?
Juhani Pallasmaa: Claro que sí, Joaquín, con mucho gusto. Soy de la opinión de que la arquitectura hoy en día está desnortada, por un lado el excesivo uso del ordenador para diseñarla nos ha hecho perder la dimensión más puramente táctil y corpórea del proceso arquitectónico en pos de un mundo virtual, ficticio y alienante. Por otra parte, hemos de volver a una arquitectura esencial y necesaria tras la profusión de la arquitectura espectáculo, una práctica vacía que tantos han ejercido con el único objetivo de ganar dinero a expuertas y hacerse un nombre. Volvamos a una conexión íntima y táctil con la arquitectura, como la del artesano con su obra, hagamos una arquitectura corpocéntrica.
JT: Qué bonito, me encanta. Hablamos por tanto del retorno de la arquitectura a una especie de mundo bucólico pastoril. Algo como lo que podríamos denominar una Arquitectura Heidi. Oye, ahora que lo pienso tú mismo te pareces bastante a su abuelo.Ya sabes, el de [canta] abuelito dime tú...
JP [Desconcertado]: Prefiero el mundo de Heidi al de la cultura del pelotazo, algo de lo que aquí sabéis mucho. ¿Sigues haciendo las mansiones a 10 millones de euros la pieza como la que hiciste a Cristiano Ronaldo?
JT [Divertido]: Por supuesto. ¿Y tú sigues haciendo esa especie de choza para perdedores flower-power?
JP [Mosqueado]: Mis casas Moduli mantienen un criterio de calidad sensorial, experiencial y existencial que nunca tendrán tus bodrios kitsch. Mis casas ayudan a deliberar sobre la esencia misma de la vida. La casa es un estado del alma, como dijo Bachelard. ¿Qué estado del alma representan las tuyas?
JT: Si todos los arquitectos siguieran tus principios aún estaríamos viviendo en cabañas o en cavernas. Estamos en el siglo XXI, Juani.
JP: Juhani, mi nombre es Juhani.
JT: Uy, es que hace poco he vuelto a ver Yo soy la Juani, una película que te recomiendo encarecidamente. Versa sobre las andanzas de una choni poligonera (la Juani), que si lo pensamos bien es una anti-Heidi, o mejor aún una Heidi devenida en choni por obra y gracia del polígono. Hay toda una fenomenología del polígono, te encantaría experimentarla. Así, si por un suponer intentaras levantarle una chorba a un cani, el chaval te iba a meter una yoya que te ibas a quedar mirando a Cuenca. Si eso no es una experiencia háptica que venga Kahn y lo vea. ¿Me sigues?
JP [El finlandés se encuentra completamente lost in translation, su pinganillo echa humo, al traductor los ojos deben estar haciéndole más cabriolas que a Marujita Díaz]: ¿¿Cómo?? [Coge de pronto un volumen de La imagen corpórea, su último libro, y declama con fruición]: Escucha bien: "Cuando nuestros entornos se están transformando en fachadas inventadas y tematizadas de una cultura ficticia -simulacros, por hacer uso de un concepto frecuentemente empleado por Umberto Eco y otros filósofos de la posmodernidad-, el deber de una arquitectura responsable es defender la autenticidad y la autonomía de la experiencia humana. En un mundo de simulacros, simulaciones y virtualidad, la tarea ética de los arquitectos consiste en proporcionar una piedra de toque de la realidad". Tu arquitectura es un simulacro. ¡Tú mismo eres un simulacro!
JT [Cogiendo el libro sin inmutarse]: La imagen corpórea. Espera, que te voy a enseñar una imagen corpórea que te vas a enterar de cuando en Sálvame enseñé el six pack. [Coge su tablet y busca en YouTube sin éxito]. ¡Pues no te digo que nadie ha subido el vídeo aún! [Busca otro fragmento del programa] No te imaginas la labor pedagógica que hago en este programa, mira aquí.
JP: [Escandalizado] ¡Pero si es televisión basura! ¿Tan bajo has caído?
JT [Asertivo]: Mira, Jumanji, a ver si te enteras: Ambiciones y reflexiones, el libro de una colega de dicho programa (Belén Esteban, aka princesa del pueblo), es el más vendido de España. Por muchos libros sesudos que tú escribas nunca le llegarás a la suela de los zapatos en impacto mediático. Una sola frase de la Esteban ("Yo por mi hija mato") ha devenido icono intergeneracional, interclasista e internacionalista. Hasta su entonación es ya icónica ("ma-to").
JP: ¿Y tú entras en ese juego?
JT: Ojo, que a mi el IVAM me dedicó una exposición.
JP: Valencia tenía que ser, la tierra de Calatrava y los iconos falleros y fallidos.
JT: El discurso de los excesos de los arquitectos estrella aburre ya hasta a las ovejas. Gracias a los iconos arquitectónicos este país se ha modernizado, se le ha puesto en el mapa y ha dejado de una vez el olor a rancio y la imagen de cutre. La Marca España es hoy básicamente fútbol y arquitectura. Así que no me seas plasta.
JP: [Alterado] Pallasmaa, mi apellido es Pallasmaa. Mira, yo aspiro a ser respetado en mi profesión, tú no eres más que un payaso que ha vendido su alma.
JT: [Sonriendo]: A mí no me respetarán, pero soy inmensamente más popular de lo que tú serás nunca, aquí y en Finlandia. La gente como tú es respetada, pero nunca querida. No eres cool, como yo. No conectas con la gente, eres un mustio.
[El finlandés no acierta a responder, está tocado. Cierra los ojos y se reclina en el sillón de los Eames. La entrevista toca prematuramente a su fin]
JT: Anda, Juhani, vente a tomar una caña. Hay por aquí cerca un polígono que te va a gustar y te cuento el pedazo casoplón que hice a Madonna en Dubai ... [Juhani le acompaña cabizbajo y abatido. El estudio queda vacío con la única presencia de los sillones, testigos mudos del singular encuentro entre el poeta y el showman].

viernes, 27 de junio de 2014

Atención pregunta


Lo que son las cosas. En la última entrada hablábamos de Antony Gormley y su instalación de maniquíes neoyorquinos y va y me topo con uno de ellos en lo alto de este edificio. Tú que eres tan cooltureta seguro que sabes de qué edificio se trata. ¿Que te dé una pista? Pero si te la acabo de dar...

domingo, 15 de junio de 2014

Arquitectura necesaria



¿Será esto lo que Eduardo Madina llama el shock de la modernidad? En fin, esta especie de cruce entre transformer y figura de Lego colocado como añadido en este adusto edificio (un hotel de lujo en Londres) es una escultura habitable de Antony Gormley que incluye en su interior una clautrofóbica habitación de 4 metros cuadrados (eso sí con una altura de 10 metros) en la que podrás pasar una bizarra noche si dispones (el precio es una estimación) de 3.100 eurillos. Nada como una cifra de escándalo para crear ruido mediático, y nosotros como ves cayendo en la trampa. El señor Gormley es famoso (en su país) por la escultura de El Ángel del Norte, una figura mitad humana mitad aviónica de 20 metros de alto y 54 de envergadura (lleva ingeniería de Ove Arup), y por una instalación macabra consistente en colocar maniquíes en lo alto de edificios en Nueva York que crearon no poco revuelo ya que muchos viandantes las confundieron con personas reales a punto de suicidarse (idea que quizá haya influido en esta última creación). Pues como te digo el artista ha vuelto a montarla en la capital del Támesis asegurando que la habitación en cuestión (Room es su lacónico nombre) está diseñada para provocar una experiencia metáfísica que haga preguntarse al filthy rich que se la pueda permitir lo típico de quién soy, de dónde vengo, adónde voy y tal. Pues seguro que tú, querido lector, o yo por algo menos de esa cantidad podríamos responderle a esas preguntas, aunque me temo que no le iban a gustar nada nuestras respuestas. Lo que daría por saber la opinión de Francis Kéré o Anupama Kundoo sobre esta última gracia del británico.

A unos dos mil kilómetros al sur, en Pamplona, pero a años luz en planteamiento, acaba de terminar un congreso de nombre Arquitectura Necesaria, el tercero de una serie anual organizada por la fundación Arquitectura y Sociedad (aquí hemos dedicado unas cuantas entradas a las dos anteriores ediciones) con el objetivo de llamar la atención no sólo sobre la arquitectura que ahora realmente necesitamos (lejos ya la época de vacas gordas, y es que "nada hay más interesante que la realidad", como ha señalado en su ponencia Patxi Mangado) sino también sobre la necesidad de volver a valorar una disciplina denostada por muchos como culpable de agravar nuestra crisis económica (cuando han sido en realidad los políticos y no los arquitectos sus principales responsables). Arquitectos sociales como la mencionada Kundoo (presente también en la exposición The architect is present) junto a figuras más conocidas como Dominique Perrault, el de la Caja Mágica madrileña, han debatido estos temas durante tres días como años anteriores en el sobrio edificio Baluarte de la capital navarra. 

Y a otros dos mil kilómetros, hacia el este esta vez, nos topamos con la Bienal de Arquitectura de Venecia, los juegos olímpicos de la arquitectura según la metáfora de Jonathan Glancey. Y mira tú por donde está dirigida este año por Rem Koolhaas, experto global en shocks de la modernidad, quien en lugar de presentar la típica colección de trabajos de arquitectos de renombre ha querido rendir homenaje a lo esencial en la arquitectura, lo más básico, lo más necesario, quizá haciendo un guiño al congreso pamplonica (como sucedió en la pasada bienal dirigida por Chipperfield). El planteamiento ha sentado mal entre los popes de la profesión (Perrault, precisamente desde Pamplona, soltó que el holandés era nada menos que "el nuevo anticristo"). Pues eso, que Koolhaas nos sorprende presentando en las exposiciones lo que no suele verse de los edificios, sacando sus tripas al descubierto: conductos de aire acondicionado, escaleras (se presenta el trabajo de Freidrich Mielke que ha escrito 31 libros dedicados a las escaleras y sus tipologías), ventanas, puertas, inodoros (con el trabajo casi obsesivo de Alexander Kira, experto en la ergonomía de esta necesidad tan básica), y otros elementos mecánicos, tecnología de la que también nos previene: "Los romanos podían construir cinco pisos. Con el ascensor podemos subir a  edificios de un kilómetro de altura, y en un futuro mucho más. Al mismo tiempo nos movemos más allá de lo puramente mecánico hacia un dominio de controles digitales, de moquetas que pueden leer las pisadas, de temperaturas de habitación reguladas desde el móvil. Hay un mundo de datos constantes fusionándose con la arquitectura. Un día tu propia casa podría traicionarte". Hay también cierto desencanto en el arquitecto: "La arquitectura es hoy poco más que cartón, nuestra influencia se ha reducido a un territorio que tiene un espesor de 2 centímetros". Todo ese mundo detrás de las paredes en realidad pertenece a otras profesiones, se ha convertido en "un dominio sobre el que los arquitectos han perdido todo el control". Si te interesa tienes un catálogo de la exposición en 15 volúmenes y 2.000 páginas (como no podía ser de otra manera), si no dispones de tanto tiempo echa un vistazo a este video de 4 minutos en el que Koolhaas in person te muestra la exposición y comenta algunos de estos temas.

sábado, 7 de junio de 2014

Atención pregunta



Hoy te traigo una prueba de agudeza visual. Fíjate bien, ¿qué puede ser esto?


Como te veo muy perdido te voy a ayudar con varias opciones. ¿Cuál es la correcta?

a) Una escultura de Cristina Iglesias en colaboración con el estudio Vaumm. Con el título La  otra rendición de Breda la artista quiere reflejar la rendición de Europa ante los nuevos nacionalismos basados en el lema la pela es la pela (pronúnciese con acento catalán). Cuando la Unión Europea repartía dinero a expuertas aquí todos contentos, pero en el momento que llegó la crisis y el cancerbero alemán, cansado de la sangría, nos llamó a capítulo se acabó el buen rollito. Ahora toca volver a los cuarteles de invierno y cada mochuelo a su olivo. Las escaleras que se entreveran por entre las lanzas (trasunto del cuadro de Velázquez y de las nuevas amenazas ultranacionalistas) conducen a un balconcillo unipersonal y por tanto fascistoide y están diseñadas para que los nuevos líderes eurófobos se encaramen y larguen su discurso antieuropeísta. Se ha invitado en concreto a Farage, el líder del UKIP, ese curioso partido que tiene como cutrón logo el símbolo de la libra esterlina, los ingleses ya se sabe, lo mío para mí y lo tuyo también, a la señora Le Pen, líder del frente Nacional Francés e hija de un individuo que dijo que el Ébola sería una solución perfecta para acabar con la inmigración y a Wilders, ese holandés de pelo rubio exacerbado, como queriendo llevar su condición aria al paroxismo. Lo más curioso de la escultura es que una vez encaramado el político oportunista, ultraderechista y populista de rigor sobre el balconcillo, transcurridos 15 segundos de discurso el suelo del mismo cede y el orador se escoña sin remedio.

b) Una instalación de Olafur Eliasson en colaboración con el estudio Snøhetta de nombre El aula sin muros, tú sí que sabes, Marshall en honor a Marshall MacLuhan. Como todo el mundo sabe el ideólogo canadiense señalaba de que el proceso de aprendizaje acabaría saliendo de las aulas y se produciría de manera espontánea por doquier. Por lo tanto diseñemos colegios sin muros, propone el artista escandinavo, imagina lo que nos vamos a ahorrar. ¿Tiene cabida en esta nueva escuela extraescolar el profesor? Pues claro, para él colocamos el balconcillo ya comentado en la opción a). De tal manera sobreelevado, el docente puede impartir clases a un número ingente de alumnos (más ahorro), que pulularán en manadas como vacas sin cencerro mientras el maestro se desgañita desde las alturas. Además no habrá libros de texto (aún más ahorro), no tienen ya sentido, aunque eso sí, los alumnos dispondrán de smartphones de última generación con los que podrán aprender a su ritmo al mismo tiempo que se ciberacosan vía WhatsApp. El docente podrá también lucir una de esas típicas camisetas reivindicativas verdes haciendo juego con el bucólico prado circundante. Finalmente no hará falta el mecanismo que vimos en la opción a) porque el profe se lanzará al vacío voluntariamente.

c) Una instalación de OMA diseñada junto a Marina Abramovic (Dios los cría...) para una performance de la serbia titulada El estili(s)ta con la que se quiere llamar la atención sobre el drama de la inmigración y la alienación del hombre ultraposmodenno. La performance se inspira en Simeón el estilita, que vivió 37 años sobre una columna de 17 metros en el desierto para alejarse del mundanal ruido, y consiste en colocar a un hombre blanco vestido de business casual encaramado sobre lo más alto de la estructura en incómodo equilibrio, como si de un inmigrante tratando de saltar la valla de Ceuta se tratara. El hecho de que sea un ejecutivo vestido a la última acentúa el impacto visual. En el balconcillo se sitúa Abramovic, enfundada en un largo vestido rojo vivo, quien le canta (en playback) el tema The way it used to be de los Pet Shop Boys en modo repetición non-stop a todo volumen. La performance acaba cuando, tras horas e incluso días, uno de los dos, ya sea por inanición, agotamiento o daño cerebral, se desplome. Igual piensas que la performance banaliza un problema social de primer orden, pero eso es porque tú no entiendes de arte.

d) Una parada de autobús de Sou Fujimoto.



domingo, 1 de junio de 2014

sábado, 24 de mayo de 2014

Edificio China (2)

Así que al final van a poner un foster en mi vida...


Pues no era un cuento chino. Foster junto con el estudio Lamela (responsable de las torres de Colón y de su posterior reconversión en horterada como art-decó versión Miami Vice) va a remodelar el edificio España, ese cruce no menos peculiar de estilos neoherreriano y neoyorquino de los hermanos donostiarras Otamendi que, como ya hemos repetido aquí varias veces, Fernández-Galiano tachó en impactante oxímoron de rascacielos manchego. Suma a toda esa bizarra amalgama de estilos el high-tech del lord arquitecto y estarás conmigo que la cosa va a tener bemoles. De todas formas las modificaciones aún están pendientes de pasar por Patrimonio, que lo va a tener crudo para empastar el regionalismo localista de los Otamendi con la arquitectura global y tecnológica de Foster: ¿Qué dialogo puede resultar de tendencias tan heteróclitas? Uno de besugos, mayormente. No hace mucho, en un relato extremo de f(r)icción arquitectónica que aquí narrábamos (Como una ola), imaginábamos un Madrid en el que los emblemáticos edificios de la  plaza de España eran demolidos y mira tú por dónde un chino (Ma Yansong) levantaba en su lugar las torres Mississauga. Aunque a veces pensamos que una intervención tan radical sería lo mejor para acabar con semejante desgracia de edificio, no es menos cierto que sería un brutal despilfarro que no parece que nadie se pueda ahora permitir. En fin, consolémonos pensando que siempre será mejor un monstruo devuelto a la vida por un hábil Frankenstein que un inútil zombie.

domingo, 18 de mayo de 2014

Edificio China

Vuelve Godzilla


Entrada de urgencia tras descubrir un tweet de AV.com citando a El Confidencial según el cual el Edificio España en Madrid, que el Banco de Santander recientemente ha vendido por un precio de saldo a una firma china, va a ser remodelado (con derribo de laterales y fachada posterior) por Norman Foster. Si esto es así nuestro lord favorito debe estar partiéndose la mandíbula. Tras denegarle Patrimonio una pequeña remodelación en el palacio de Monte Esquinza (que encima es de su propiedad) con el fin de habilitarlo como sede para su fundación como ya comentábamos aquí con pesar, ahora van y le encargan cepillarse el mastodonte de la Plaza de España, un edificio también protegido, aunque sólo la fachada principal (qué lástima, ya puestos...). No caerá esa breva.

viernes, 9 de mayo de 2014

Y todo a media luz

Tanta luz no puede ser bueno


"La hipervisibilidad va unida con el desmontaje de umbrales y límites. Es la meta de la sociedad de la transparencia. El espacio se hace transparente cuando es alisado y allanado. Umbrales y pasadizos son zonas llenas de misterios y enigmas donde comeinza el otro atópico. Junto con los límites y los umbrales desaparecen también las fantasías relativas al otro. Sin la negatividad de los umbrales, sin su experiencia, se atrofia la fantasía. La crisis actual del arte, y también de la literatura, puede atribuirse a la crisis de la fantasía, a la desaparición del otro, es decir, la agonía del Eros". (Byung-Chul Han, La agonía del Eros).

viernes, 2 de mayo de 2014

A vueltas con la ciudad



Siguiendo con el tema de la ciudad, mencionamos en la entrada anterior la pesadilla urbana que fue la ciudad de Kowloon en Hong-Kong. Acabo de encontrar esta completa presentación multimedia del Wall Street Journal sobre la ciudad que merece un vistazo.

sábado, 26 de abril de 2014

"Me alquilo para soñar" (García Márquez)


Los días 7, 8 y 9 de abril asistí en el Caixafórum de Madrid a un ciclo de conferencias que con el título Arquitectura y ciudad en las sociedades del tercer milenio impartió Luis Fernández-Galiano, catedrático de proyectos en la ETSAM, director de Arquitectura Viva, académico de Bellas Artes de San Fernando y en suma el number one de la crítica arquitectónica de nuestro país. Don Luis, que no hay sarao arquitectónico al que falte, desgranó, con su habitual estilo cercano, una serie de ideas sobre la ciudad a partir de un gran número de fotos proyectadas para la audiencia en grandes dimensiones y sin leer un solo papel, dando a sus conferencias el dinamismo y la energía también habitual en sus presentaciones. Sin el apoyo de todas esas fotos el resumen que hagamos de dichas conferencias quedará cojo, pero por nosotros que no quede.

Día 1. "La arquitectura se ha salido de sus goznes".

Caja Vital ¿antes o después de la explosión?
  Para explicar cómo se ha producido esta situación de saturación de iconos arquitectónicos que tantos quebraderos de cabeza nos ha dado (y está dando), Fernández-Galiano (en adelante LFG) se retrotrae hasta Le Corbusier (al que pronto el Caixafórum madrileño dedicará una exposición). Todos tenemos la imagen de su arquitectura pura, ordenada y exacta en las formas pero esa obsesión suya por la perfección quedaría trastocada tras la experiencia de la Segunda Guerra Mundial. Como sucedió con el resto de las artes, se busca reflejar el horror del momento histórico con formas aleatorias y alabeadas que acaban adoptando la forma de extraños bultos a menudo amenazadores (aquí ilustró la idea con el póster de la película The Blob, no te pierdas su añejo trailer) que nos siguen inundando hoy gracias a Hadid, Yansong y compañía. Pues fíjate que fue Le Corbusier el primero que inicia con Ronchamp y su tejado curvo ese terremoto en el panorama arquitectónico de la época. Y aunque por supuesto las formas curvas no fueran exclusivas de él, el impacto de la capilla fue tal que su influencia resultó decisiva. Y en esas estamos ¿Debe el arquitecto ser una suerte de sismógrafo, notario de nuestro convulso Zeitgeist (como se planteó en una Bienal de Venecia) o debe ser el médico que ponga orden en las ciudades? Y aquí LFG nos puso fotos de un típico edificio de Libeskind que asemejó a un choque de trenes y del edificio de la Caja Vital en Vitoria, que ves más arriba, que sufrió un atentado con bomba de ETA en 2008. El pie de foto (la instantánea era de un periódico) señalaba los enormes destrozos del edificio, pero lo cierto es que ya era así cuando fue terminado un año antes, y los daños afectaron sólo a los cristales... LFG no se anda con florituras, habla directamente de un momento enfermo de la arquitectura y remite a una escena de una película de Buster Keaton con una casa imposible, caricatura perfecta de estos tiempos que nos ha tocado vivir. La arquitectura, aquejada de un salvaje exhibicionismo, busca tan solo seducir y se convierte en una fábrica de sueños (muchos de ellos a tamaño XL, Koolhaas es mencionado a menudo). Y es aquí cuando LFG trae a cuento, muy oportunamente, el libro Me alquilo para soñar de Gabriel García Márquez. El arquitecto se alquila para soñar, pero para soñar su propio sueño, no el sueño del colectivo para el que ha de trabajar. La conferencia acaba con una frase contundente: Lo más importante en arquitectura no es crear edificios sino hacer territorio.

Día 2. "El cemento es más ecológico que el césped".

Benidorm, nuestro pequeño Hong Kong, no es tan terrible.

Con su conocido discurso crítico ante la ciudad dispersa (la Babilonia horizontal), don Luis defiende hoy la ciudad densa y compacta, que es mucho más ecológica en su ahorro de infraestructuras y recursos que el sprawl (desparrame en Hispanoamérica), esas interminables barriadas de chalets adosados del extrarradio de las ciudades. Benidorm, tan denigrado, es recuperado como ejemplo de cómo evitar la destrucción de (aún más) litoral mediterráneo. Si somos capaces de controlar los tres tradicionales problemas de las ciudades (tráfico, salubridad y seguridad), la ciudad es extraordinaria en palabras de LFG, eso sí, como se nos vayan de las manos, acabaremos con monstruos urbanos como la antigua ciudad amurallada de Kowloon en Hong Kong, ya felizmente demolida, una ciudad sin ley con la mayor densidad de población del mundo (equivalente a 1,9 millones de habitantes por km2). Pero es que incluso las barriadas de favelas, a menudo asociadas con pobreza y delincuencia, resultan para LFG "lugares de esperanza" que ofrecen muchas más oportunidades a sus habitantes que cualquier bucólica aldea aislada. Y si hay que admitir que el sueño arquitectónico del ser humano suele ser la casa aislada en entornos de gran belleza natural (aunque el mío es un ático en Manhattan, el de Patty Hewes de la serie Damages me vale), lo cierto es que si multiplicamos dicho sueño por los miles de millones que somos en la tierra el sueño deviene pesadilla, como decía Le Corbusier. LFG compara las urbanizaciones de extrarradio (entornos sin riesgos pero también sin atractivo según él) con una rosa sin espinas, indolora pero artificial. En esta entusiasta defensa de la ciudad, don Luis concluye que Manhattan con su malla urbanística regular y densa es la ciudad más ecológica del mundo.
Y ¿cómo construir las nuevas ciudades y barrios? La densidad es en este sentido clave. Si como veíamos en Kowloon una densidad excesiva conlleva toda clase de problemas de criminalidad e higiene, resulta que una densidad demasiado baja en una ciudad de torres exentas con grandes espacios vacíos entre sí acaba también siendo una ciudad fría y robótica que aliena a sus habitantes. LFG ofrece como modelos a seguir por un lado un diseño urbanístico reciente, pero que en realidad sigue la tradición vernácula de la zona (el Masdar de Foster) y por otro dos que datan de 1860 nada menos pero siguen siendo perfectamente válidos: el plan Cerdá de Barcelona y el plan Castro de Madrid. Finaliza LFG la conferencia señalando que la ciudad es el mejor marco para desarrollar nuestras vidas, es un recurso contra la crisis y un motor de innovación. En el coloquio posterior, al hilo de estos temas, don Luis comentó que el dinero que a través de, por ejemplo, microcréditos, se otorga a personas necesitadas debe darse siempre a la mujer, nunca al hombre, porque el hombre lo malgasta en sí mismo, mientras que la mujer revierte ese dinero en la familia que a su vez crea territorio. Dijo literalmente que el hombre destruye, no construye (LFG no se corta un pelo, como seguirás viendo). Mi contraria ya es fan incondicional de don Luis.

 Día 3. "La arquitectura hace visible lo invisible".


Realismo ¿mágico?
La última sesión se dedicó a dar una visión de las nuevas arquitecturas surgidas de la crisis y de la percepción al fin generalizada de que nuestros recursos son limitados. Siempre partiendo de la importancia de la arquitectura como disciplina (que últimamente, esto lo digo yo, algunos intentan descafeinar convirtiéndola en una disciplina subordinada al arte, el diseño o incluso la artesanía), como marco que hace percibir la realidad de otra manera e incluso nos hace ver lo invisible (don Luis y sus oxímoron), el director de Arquitectura Viva hace hace mención a arquitectos que en el pasado o en la actualidad viven su tarea con una actitud completamente diferente al starchitect de rigor. Hace ya tiempo que LFG viene defendiendo esa nueva arquitectura social, austera y ética a través de congresos con la fundación Arquitectura y Sociedad (Más por Menos, Lo Común), exposiciones (sobre Prouvé y Fuller, comisariadas ambas junto a Foster; Spain Mon Amour y una que aún se puede ver, The Architect is Present) o números monográficos dedicados al tema en su revista, todos ellos repasados someramente en la conferencia de hoy. Y acaba con un ejemplo extremo de esta nueva tendencia arquitectónica que es la plaza de Léon Aucoc en Burdeos que puedes ver en la foto. Designados los arquitectos franceses Lacaton y Vassal (uno de los estudios que en plena efervescencia de la arquitectura espectáculo ya defendían a capa y espada la austeridad y el componente social de la disciplina) para remodelar dicha plaza, decidieron que no necesitaba ninguna intervención "porque poseía la belleza de lo que es obvio, necesario y correcto" dicen en su web. Y lo que es más, amenazaron con demandar al ayuntamiento si decidía dar la remodelación a otro estudio porque ese proyecto era suyo. LFG aplaudió calurosamente el gesto en la conferencia, yo también en ese momento, pero ahora que lo pienso (y veo más fotos) tengo mis dudas y voy a atreverme a contradecir a don Luis. Antes que nada, querido lector, echa por favor un vistazo a otras fotos de la plaza aquí. ¿De verdad crees que a esta plaza no le hace falta nada? ¿Ese horror de farola pega ahí? ¿Esos cuatro tristes bancos es lo único que los usuarios realmente necesitan? ¿Aquí nadie tiene niños? ¿Queda bien -y es seguro- que los coches puedan aparcar sobre la zona peatonal porque no hay división entre ella y la calle? Mira, en mi opinión de aficionado dominguero, esta plaza (si no lo digo reviento) es una merde. Creo que Lacaton y Vassal, pensando más en making a statement que en los vecinos, han querido hacer un brindis al sol de cara a la galería (una boutade por decirlo en su idioma), han enterrado sus talentos y al no intervenir han dejado la plaza invisible. Afortunadamente otros arquitectos no han hecho lo mismo en el resto de la ciudad (Burdeos ha sido sometida en los últimos años a un impresionante lavado de cara), porque si no aún sería la  urbe horrenda y abandonada que era en los 90. Sin necesidad de colocar ningún Guggenheim, simplemente poniendo en valor los bellos edificios que la ciudad ya tenía, peatonalizando, mejorando sus plazas (una de ellas remozada por Patxi Mangado) e introduciendo el tranvía la ciudad es hoy un ejemplo de ciudad cuidada, vivible y realmente bella. La arquitectura haciendo visible lo invisible.

LFG acaba la conferencia con la impactante foto que ya utilizó en una presentación para el congreso Arquitectura: Lo común y el mismo mensaje (que aquí recogimos). En el coloquio, obligamos a don Luis a mojarse (se lanzó a la piscina sin miramientos) con tres temas de actualidad: la supuesta necesidad de manifestódromos (los veía innecesarios), la polémica con la fundación de Foster (esta pregunta se la hizo un servidor, defendió que un arquitecto que es capaz de remodelar el British Museum podría igualmente hacer una intervención respetuosa con el palacete de Saldaña. Me atreví a invitarle a que intercediera para que no renunciara a hacer la fundación dada su amistad con el lord arquitecto, a lo que contestó que su renuncia parecía irreversible) y la otra polémica arquitectónica del momento, la probable demolición de la fábrica Clesa de Alejandro de la Sota en Madrid a lo que contestó que Clesa no era Tarragona o el gimnasio Maravillas y que no le parecía tan dramático. Sin morderse la lengua en ningún momento, habló en ambos casos de talibanismo tanto por parte de Patrimonio en el caso de Foster como en el de los defensores a ultranza de Clesa.

Y esto fue todo en este lujazo de conferencias de la Cátedra La Caixa (gratuitas, y encima te dan un diploma al final). Estuve a punto de hacer un ruego a LFG: que escribiera más libros, pero ya no me atreví a tanto. Desde El fuego y la memoria (su tesis doctoral) ya ha llovido y es que además, aparte de ser una autoridad en la materia, escribe de vicio. Para más inri, últimamente parece que está dejando un poco de lado la arquitectura y se nos está convirtiendo en una suerte de global thinker que tan pronto habla de geopolítica como de sociología o economía (en sus ocasionales artículos de opinión para El País, como el de hoy mismo, ya no habla de su especialidad ni de refilón). ¿Estará ya todo dicho en arquitectura?

domingo, 20 de abril de 2014

Criaturas bárbaras (3)


Pero vamos a ver, ¿no habíamos quedado en que los arquitectos habían vuelto a poner los pies en el suelo, lejos ya de la arquitectura ficticia, espectacular y egocéntrica de la década prodigiosa en pos de un realismo nada mágico pero muy necesario? Pues fíjate en este cuerpo extraño emergiendo brutalmente cual alien, octavo pasajero, de las entrañas de la centenaria Tabakalera donostiarra, en plena reconversión de severo complejo fabril en centro cultural dedicado a las artes visuales según el proyecto de Jon Montero Madariaga y Naiara Montero Viar. El inmenso tocado, panóptica txapela, ha sido bautizado por los arquitectos como Kristaldun Prisma (Prisma acristalado) y albergará una cafetería que promete vistas impagables sobre la ciudad a la vez que se iluminará cual faro en la noche. Sorprende semejante atrevimiento hi-tech (no en vano Naiara Montero trabajó con Grimshaw) en una ciudad tan conservadora en lo arquitectónico, aunque el hecho de tener al lado a la torre de Atotxa, eyesore local que suele estar en el top ten de los edificios más feos de España y con el que el prisma parece querer dialogar (¿qué se dirán?), habrá ayudado a los sufridos vecinos del barrio de Egía a digerir el cristalino artefacto.

La torre de Atotxa ya nunca estará sola
El proyecto se llama "Tres en raya" haciendo alusión a la vertebración en diagonal que el edificio permitirá del parque de Cristina Enea con el centro de la ciudad, y la verdad es que podría haberse también llamado "Tres en uno", porque por el mismo precio los arquitectos mantienen la adusta fábrica abriéndola al público (¿serán capaces los gestores de llenar semejante mastodonte con propuestas artísticas interesantes?), le dan un aire modenno con el prisma (¿convierte el forzado postizo al proyecto en una triste caricatura de lo que (no) debería ser la restauración de un edificio centenario?) y dejan a San Sebastián lista como capital cultural de Europa en 2016 (¿es esta la cultura que queremos?). Tienes un video time-lapse de la restauración aquí.

En fin, podría haber sido peor. Uno de los participantes en el concurso propone, también sobre el tejado, una torre en forma de periscopio. El segundo premio, del estudio local Vaumm, también sugiere una torre de cristal, en este caso mejor resuelta ya que está en un lateral con lo que no rompe la silueta del edificio y se plantea como una calle vertical (el proyecto se llama Tabakalea, juego de palabras entre Tabakalera y kalea, calle en euskera) con una forma que remite directamente a la torre Atotxa. Sorprende en la lista de participantes en el concurso internacional la ausencia de estudios conocidos, salvo Vaumm, Peña Ganchegui, Izaskun Chinchilla, Iñaki Bergera o Andrés Jaque no conozco a nadie: me hubiera gustado ver las propuestas de Lejarraga, Selgas Cano o Nieto Sobejano, y, ya puestos, la de los galácticos Herzog y de Meuron, Foster o Moneo. Sorprenden también los nombres de los proyectos, ofreciendo juegos de palabras a vueltas con el tabaco o relatos a cuál más interesante: los hay divertidos (Ramas entre bambalinas en el sambódromo donostiarra, Kadukados, Karmen la cigarrera, estos son sevillanos), poéticos (No me pidas que te mire porque miraré, Entre azules), cinematográficos (Scarface, North Northwest, Inside Out, Smoke)... echa un vistazo a la lista completa aquí. El arquitecto como cuentacuentos para adultos.

Fumando esperamos que el injerto curse sin rechazo y, al contrario que en Alien, criatura y huésped sean felices y coman perdices.

El graffiti también es arte ¿no?

sábado, 12 de abril de 2014

El arquitecto está presente (y ausente)


Esta silla vacía nos da una oximorónica bienvenida a la exposición The Architect is Present que puede verse estos días en el Museo ICO y cuyo título hace alusión a una performance (The Artist is Present) de Marina Abramovic. Y es que los arquitectos en los que se fija la exposición (Diébédo Francis Kéré, TYIN Tegnestue Architects, Anupama Kundoo, Solano Benítez y Anna Heringer) han aprendido a estar a la vez presentes y ausentes en sus propuestas arquitectónicas. Presentes al promover su proyecto, ausentes al dar un paso atrás y dejar que sean las comunidades (generalmente pobres) a las que van dirigidas sus obras las que tomen las decisiones más importantes en relación al mismo. Estos arquitectos, que han hecho de la austeridad su referente ético y estético (como señala Luis Fernández-Galiano, comisario de la muestra), están sin estar. Frente al arquitecto estrella mesiánico e iluminado, paternalista y autoritario, ellos ayudan, sugieren, coordinan, negocian, facilitan, empatizan con las comunidades en las que trabajan, se envainan sus egos (si es que alguna vez los tuvieron) y están dispuestos a escuchar y aprender de personas que carecen de su formación pero aportan la sabiduría de la tradición. Aquí están algunos de sus lemas presentes en la exposición:
-"A veces un exceso de dinero separa al arquitecto de la arquitectura".
-"Debería ser posible reinterpretar lo que necesitamos para para vivir, y desarrollar estrategias para poder vivir con mucho menos y tener una mejor calidad de vida".
-"Esperamos poder seguir abiertos a nuevas ideas, y ser siempre conscientes de que igual estamos trabajando en el sentido equivocado o no hemos escogido el enfoque adecuado".
-"Al trabajar fuera de nuestra zona de confort, evitamos que la tentadora comodidad de nuestra vida cotidiana debilite nuestras decisionesy destrezas".
-"Las elecciones que hacemos pocas veces tienen un orden y estructura lógicos y explicables y surgen casi siempre de circunstancias aleatorias". 

Pocas veces he visto una exposición de arquitectura tan pedagógica y al mismo tiempo amena. A ello ayuda no poco, como es habitual en el ICO, los mediadores que nos reciben al inicio y ofrecen sin avasallar su ayuda siempre adaptada a tus intereses y conocimientos en la materia. Otra original peculiaridad es que se trata de una exposición viva, que se va nutriendo con los pequeños proyectos que los arquitectos a los que está dedicada van paulatinamente realizando junto a estudiantes de arquitectura en talleres montados en la misma exposición. Así que de verdad, en carne y hueso, el arquitecto está presente.


miércoles, 9 de abril de 2014

No te vayas todavía, Norman


¡Una pasarela! Vade retro

Hoy entrada de urgencia ante la noticia de que Norman Foster va a renunciar a alojar su fundación (que incluiría una exposición permanente de sus proyectos y obras, librería, archivo, cafetería, etc) en el palacete de la madrileña calle de Monte Esquinza que compró recientemente. La operación no iba a costar ni un duro al ayuntamiento, que se mostraba interesado en el proyecto. ¿Cuál ha sido el problema? Pues la negativa de Patrimonio a que Foster hiciera algunas modificaciones en el edificio (de cierta relevancia arquitectónica, aunque en los 70 estuvieron a punto de demolerlo), por ejemplo colocar una pasarela para unir dos alas del palacio. O sea que los madrileños no van a poder disfrutar de este edificio, que quizá acabe convertido en otro zombie arquitectónico (como el palacete, curiosamente del mismo arquitecto, Joaquín Saldaña, que duerme el sueño de los justos en la calle Ortega y Gasset esquina con Castelló). Y es que las pasarelas como todo el mundo sabe son un invento diabólico de Steven Holl, ese arquitecto tan adicto a los fenómenos extraños. A mí mismo, cuando paso al lado de esta pasarela que ves en la foto, que une dos edificios de Renfe cerca de Atocha recientemente restaurados (no entiendo cómo no han eliminado en dicha restauración la maligna excrecencia), se me erizan los cabellos de puro pánico. Y hablando de experiencias paranormales el otro día pasaba por delante del palacete de Monte Esquinza y me pareció incluso oir una psicofonía como la que decían flotaba en el Palacio de Linares (aquella de Raimunda, ¿la quieres escuchar?). Decía lastimeramente: "Please Norman, don´t go, don´t go away. Madrid needs you. Forget about those ass.... [esta palabra no la entendí bien] and think over your decision, please, please....".

viernes, 4 de abril de 2014

37



"Hay algo que puede parecer cruel decir ahora a los jóvenes, pero no es así, y es la cantidad de trabajo que podemos o debemos abarcar: un arquitecto que merezca la pena no puede construir mil edificios. Te cuento una anécdota: con ocasión de la inauguración del edificio de Zamora, que es el último grande que he terminado, me montan una comida los delegados con un compañero mío de curso, simpático, buena gente y buen arquitecto, y me dice que ha hecho dos mil obras. Cuando volví a Madrid ni siquiera fui a casa, pasé por el estudio, cogí una de mis monografías y conté cuántas obras tengo hechas. No proyectos, sino construidas. Son treinta y siete. Me dije: «Alberto, eres un desastre, solo treinta y siete obras no puede ser». Volví a casa un poco desanimado, pero antes de dormir siempre suelo leer un ratito, y ese día tenía una biografía de Shakespeare escrita por Bill Bryson, que es un gamberro. Y en una página, casualmente, dice que Shakespeare solo escribió treinta y siete obras de teatro. Dormí maravillosamente, claro". (Alberto Campo Baeza en una entrevista para Jot Down).