sábado, 24 de junio de 2023

Marcos (y 4)

 


Desazonados por la despedida de Sálvame, necesitamos una entrada terapéutica. Menos mal que el programa seguirá en formato similar en Netflix. A la plataforma de streaming le perdonamos todo desde que adquirió a Arquia las entrevistas a señeros arquitectos moderadas por Fernández-Galiano y, ya puestos, nos ha regalado la soberbia temporada 6 de Broken Mirror (el episodio Cocodrilo tiene de protagonista a una arquitecta muy chunga). Te prometo que hoy acabo con nuestra ya cansina serie de Marcos Comparables y es que, pardiez, la ventana fantasma de Corbu me sigue persiguiendo (hoy la foto que te subo no es de Adega Mayor para no ser, si cabe, tan repetitivos, a ver si adivinas de qué se trata, va la primera pista: esa especie de bloque marrón -es acero corten- en el suelo a la derecha es obra de Richard Serra nada menos). En un libro que compré allá por Pascua en la misma ciudad donde se encuentra dicho edificio, en acaso la librería más bella de España (La puerta de Tannhäuser, sí, es una cita de Blade Runner) me topo con esto: "La multidisciplinar caracterización del paisaje contemporáneo (...) trabaja no tanto desde la formalización y composición del jardín (...), sino como una reinterpretación escenográfica  de las condiciones originarias de los ecosistemas naturales, geológicos o biológicos de referencia. La Petite Maison de Le Corbusier en el lago Leman no es una casa, es un terreno desde el que contemplar el paisaje. En una esquina del jardín, Le Corbusier quiere explícitamente construir el paisaje y en el muro, bajo un frondoso árbol, abre una oquedad. Un tablero de hormigón hace de mesa y dos sillas completan el espacio íntimo, el lugar desde el que construir el paisaje de agua y tierra. Termino, así, con tres citas. La primera es de Giacometti: 'La realidad nunca ha sido para mí un pretexto para  crear obras de arte, sino el arte un medio para darme un poco más de cuenta de lo que veo'. Walter Benjamin, por su parte, afirmaba que seremos recordados por lo que dejemos a nuestro paso. Y Fernando Pessoa apuntaba que 'lo que vemos no es lo que vemos, sino lo que somos'" (Iñaki Bergera, Fotografía y arquitectura). Hablando de fotografía, el edificio que me tienes que adivinar expone dos fotografías que retocan digitalmente el pabellón alemán de Mies en Barcelona y son obra de Thomas Ruff, fotografías por cierto que Bergera menciona en su libro: "La fotografía, en su deriva mental, se transforma en fantasma de sí misma, un universo monocromo, virtual y onírico que en su cruzada iconoclasta rechaza lo descriptivo para reinventar nuevamente el objeto desde la memoria. No está lejos de ese empeño la serie de fotografías "L.M.V.D.R." de Thomas Ruff, realizadas por encargo sobre la obra de Mies". En el museo, al lado de las fotos, se recoge a su vez esta cita del propio Ruff: "Nuestros modelos de imagen son las imágenes que aparecen en los medios. Por esa razón mis imágenes no son representaciones de la realidad, sino que muestran una especie de segunda realidad, la imagen de la imagen". No es la única vinculación del fotógrafo germano con la arquitectura, Ruff ha trabajado con Herzog y de Meuron y de hecho su estudio en Düsseldorf, compartido con otros fotógrafos de renombre, fue rehabilitado por los suizos a partir de una estación eléctrica (¿te suena?).