miércoles, 23 de febrero de 2011
¿El Spruce democrático?
Hace unas semanas hablábamos del rascacielos residencial que Frank Gehry ultimaba en Nueva York y cuya ondulante fachada el arquitecto del efecto Bilbao emparentaba nada menos que con Bernini. Desde entonces el edificio de 76 plantas ha cambiado de nombre (de Beekman a Spruce) y ya se ha estrenado. Ouroussoff le dedicó un artículo en el New York Times en el que, en su habitual estilo poético, concluía en su frase final diciendo que era un edificio de espíritu democrático y que poco menos que suponía una proclama libertaria en Nueva York ya que por un lado emparentaba una torre residencial con los grandes edificios corporativos (no sólo los grandes directivos van a poder tener vistas de vértigo y poderío sobre la ciudad, extrapolando el concepto a Madrid la idea sería que un particular podría tener las mismas vistas que, digamos, Rato desde la Torre Caja Madrid,e incluso podría verle sudar tinta en su despacho buscando dinero para el exiguo core capital de la entidad), y por otro lado, la espectacularidad de las formas de su fachada, con esas mareantes olas metálicas, remitiría a una libertad artística contrapuesta a las estructuras rectilíneas y aburridas de buena parte de los rascacielos neoyorquinos. Qué fantástico. Con un estilo radicalmente distinto, Curbed, al que ya definimos como cruce entre el idealista y Sálvame por su interés morboso por las operaciones inmobiliarias de las estrellas de la ciudad de los rascacielos, se mete en uno de los apartamentos del Spruce y, aparte de subir un buen puñado de fotos nos cuenta con su ácido tono habitual algunas otras verdades del barquero del edificio. Así, que el precio del alquiler de un apartamento de un dormitorio sale por la democrática cifra de 3.580 dólares al mes, y el de dos, por 5.945. O que los futuros inquilinos se podrán dar el lujazo de elegir entre 200 tipologías diferentes, vamos que se pasarán eligiendo vivienda tres meses. La memoria de calidades es igualmente exorbitante, claro está. Con todos estos datos que ya intuíamos aunque desconocíamos con la fría exactitud de las cifras, decir que ya no lo vemos tan democrático. Será envidia. En fin, no es más rico el que más tiene...
jueves, 17 de febrero de 2011
Moneo taurino
Moneo de nuevo. Pero esta vez por motivos que nada tienen que ver con la arquitectura: resulta que va a ser pregonero de la feria taurina de Sevilla nada menos. El Mundo, tan taurino él, da la noticia alborozado y le pone con una flecha hacia arriba en su tradicional sección Vox Populi del diario en papel. El arquitecto de Tudela, aficionado al toro, diseñó hace dos años el cartel de los sanfermines (foto de arriba), para el que señalaba influencias de otro navarro universal, Oteiza, e incluso amplió la plaza de toros de Pamplona en los 60.
miércoles, 16 de febrero de 2011
Blackwhite (2)
Pero bueno. Hago mi visita diaria a AV y ¿qué me encuentro? Pues un enlace a una noticia sobre la estación para el AVE que Thom Mayne (Pritzker y megaestrella sideral) está diseñando para Vigo, con una foto que muestra a José Blanco in person bendiciendo la maqueta de rigor junto a una nutrida representación de políticos y el propio arquitecto norteamericano, que resulta que ayer mismo tuvo a bien hacer una presentación in situ del proyecto. 181 millones va a costar. Si no entiendes mi sopresa lee por favor la entrada anterior.
martes, 15 de febrero de 2011
Blackwhite
El término lo acuñó el gran Orwell en 1984, e implica la total y absoluta sumisión al líder de tal manera que el blanco es negro y viceversa cuando el Gran Hermano así lo decide. El proceso (que el autor llamó Doublethink) permite reescribir el pasado, y donde dije digo digo Diego. Blanco, Pepe Blanco, nuestro ministro de Fomento azote de controladores, practica el doble pensamiento y el blanconegro, quizá en honor a su apellido. No hace tanto, a poco de ocupar su cargo ministerial lanzó una carga de profundidad contra la T4 madrileña de Rogers, diciendo que a veces los arquitectos estrella, obsesionados por hacer aeropuertos "bonitos", descuidaban la seguridad, al hilo del accidente aéreo sufrido en el aeropuerto en agosto de 2009. De paso hacía política -su especialidad- criticando una obra asignada por el PP, en cuya cubierta algunos llegaron incluso a ver las formas de la gaviota pepera. El ministro lanzó igualmente la proclama “Menos puentes de Moneo y más infraestructuras” (¿¿pero ha hecho Moneo algún puente??), criticando el papanatismo marquista y el starsystem arquitectónico que Llàtzer Moix tan bien describió y que efectivamente llegó a extremos ridículos. Por ello me sorprende ahora leer en Scalae que Fomento planea un nuevo aeropuerto para A Coruña, para el que se han seleccionado de entre más de 40 propuestas siete, vamos a ver si te suenan los nombres: Rogers (anda! ¿pero este hombre no hacía aeropuertos bonitos pero inseguros?), Moneo (¿¡el de los puentes!?), MVRDV, Portela, Ito, Cruz y Ortiz y Herreros con Rubio & Alvarez-Sala. Arquitectos estrella en su mayoría. O sea, Blanco se vuelve negro y aplica el doublethink, o en castizo, la ley del embudo. Entre los 33 proyectos desechados habría sin duda trabajos modestos de arquitectos menos conocidos, pero ay cuando los presupuestos alcanzan los nueve dígitos nos ponemos nerviosos y buscamos la seguridad de la marca de prestigio. Y si el aeropuerto gallego nos sale por un pico pues que le vamos a hacer. A lo mejor es que ya hemos salido de la crisis y no nos habíamos dado cuenta.
viernes, 11 de febrero de 2011
Prodigios

Esta especie de extraño cruce arquitectónico entre Stonehenge y Star Wars, de nombre Marina Sand Bays, es un hotel en Singapur. La alargada visera que une las tres torres de 55 plantas soporta una descomunal piscina de 150 metros de largo en la que, a más de 200 metros de altura, los bañistas podrán practicar una nueva práctica natatoria que bien podríamos denominar hang-swimming. Su arquitecto, el israelita Moshe Safdie, formado en el estudio de Kahn. Su target, obviamente, viajeros de lujo. Lo cuenta Anatxu Zabalbeascoa (con más datos impactantes e impresionantes fotos) en su blog. Curioso contraste con el palo que se ha dado al proyecto de Gehry en París, otro impactante edificio promovido por el conglomerado de firmas de lujo LVMH detenido a medio hacer porque es demasiado alto (46 metros) y sobrepasa la altura de los árboles del Bois de Boulogne, la Casa de Campo parisina. No te digo.
Hay ciudades que en vez de desarrollarse de manera prodigiosa hacia arriba lo hacen hacia el subsuelo con cifras igualmente mareantes. Madrid, de la que siempre se ha dicho que es más una ciudad de ingenieros que de arquitectos, acaba hoy el tercer túnel de la risa entre Atocha y Chamartín. Con más de 7 kilómetros de longitud y un coste de 200 millones, una tuneladora alemana de 2.200 toneladas lo ha horadado bajo más de 500 edificios a un ritmo de 50 metros diarios para conseguir finalmente que la ciudad sea furiosamente penetrada día a día por los AVEs que, libres de escalas, la enfilarán a velocidad de vértigo. Prodigios.
miércoles, 9 de febrero de 2011
Ouroussoff sobre Moneo
Ya hemos hablado del zar de los archcritics Nicolai Ouroussoff en una anterior entrada. El crítico del NYT dedica su último artículo al edificio que Rafael Moneo ha construido para la Universidad de Columbia en Nueva York. En otra entrada ya habíamos comentado nosotros la sorpresa ante la modernidad del bloque de catorce plantas que se enfrenta -siempre con la contención y elegancia que caracteriza al navarro- al sobrio entorno, idea que el crítico expresa con mucho más arte:"su musculosa estructura de alumnio y acero es un vívido ejemplo de cómo encajar en un contexto histórico complejo sin doblegarse ante él", señalando su carácter de puente entre el mundo académico y la comunidad que le rodea y entre el pasado de la universidad (con edificios de los años 20) y el futuro campus de West Harlem a cargo de Piano y SOM. Apunta igualmente que Moneo es la persona adecuada para un proyecto tan ambicioso, destacando del Pritzker español sus modales modestos y reflexivos y su apariencia de sacerdote según apuntan colegas y alumnos del navarro (ahora me entero).
Ouroussoff se apasiona con la fachada de alumnio del edificio (casi tanto como con su admirado Nouvel), señalando nada menos que sus últimas plantas van recubiertas con lo que probablemente sea la piel de alumnio más elegante de América, una fachada que refleja tensión en sus nervaduras internas y sugiere la idea de una estructura en plena lucha para liberarse de las limitaciones de su emplazamiento. Siguen los piropos ("esto es arquitectura soberbia: limpia, compacta y perfectamente calibrada"), para acabar el artículo así: "En pocas palabras, este es un edificio concebido en oposición a nuestra cultura contemporánea, con su constante ruido visual y su ritmo implacable. El objetivo de Moneo es elevarnos, aunque sólo sea unos momentos, por encima de nuestras vidas cada vez más frenéticas con el fin de que reduzcamos el ritmo y miremos el mundo que nos rodea, y a los otros, más de cerca. Es un edificio grande y duro, pero tiene también un fondo tierno". Artículo completo.
martes, 8 de febrero de 2011
Tu pasajero ciego
Una foto de Madrid estos días anticiclónicos de insufrible smog? Pues no, se trata de otra instalación de Olafur Eliasson, "Your Blind Passenger": ¿Un aviso apocalípico a favor de la sostenibilidad? ¿La contaminación nos dejará ciegos como a los patéticos protagonistas de Ensayo sobre la ceguera de Saramago? Video.
martes, 1 de febrero de 2011
La montaña mágica
Otro proyecto de BIG inspirado en una montaña. Y, como si de un huevo Kinder se tratara, tiene sorpresa: esconde una central de incineración de residuos que por fuera se podrá utilizar como pista de esquí. Será en Copenhague y se estrenará en 2016 tras una elevada inversión de 460 millones. Cada vez que se incinere una determinada cantidad de residuos la chimenea superior emitirá un anillo de humo que servirá de indicación y aviso a la ciudadanía, muy en la línea de Ingels de dar un toque lúdico a temas serios. No sabemos si los esquiadores mientras se deslizan musitarán con el ceño fruncido aquello de algo huele a podrido en Dinamarca, pero la verdad es que la inventiva del danés no tiene límites. Más en AV y Designboom.
jueves, 27 de enero de 2011
Alsop, al despacho de dirección
Ya hemos hablado aquí de Will Alsop, el arquitecto más díscolo de la escena arquitectónica británica. Su último proyecto recién inaugurado es un colegio en una barriada deprimida de Elephant and Castle en Londres, una zona que algún periodista con bastante mala baba llegó a llamar "la sala de espera del infierno". Cubierta de tristes edificios de los años 60 y 70, la zona está inmersa en una importante proyecto de regeneración cuyo mascarón de proa es el OVNI que Alsop ha hecho aterrizar justo en su centro. De todas formas lo que más llama la atención de la noticia -al menos por estas latitudes- es que el primer diseño que el arquitecto presentó fue fulminantemente rechazado por la... directora del centro (Karen Fowler), quien lo tildó de "granero simplón" completamente decepcionante, para mandarle a continuación, como si de un alumno amonestado se tratara, que "volviera con algo más creativo". Los alumnos también contribuyeron al diseño. Preguntados por los arquitectos en una encuesta sobre qué es lo que más querían en su nuevo centro, respondieron "unos baños bonitos", así que estos días de estreno hay cola para entrar. En fin. Artículo aquí.
jueves, 20 de enero de 2011
Los caracoles rojizos del arquitecto poeta
Así que Rogelio Salmona quería ser poeta. Lo leo en Apuntes de Arquitectura. El arquitecto más importante de Colombia, fallecido en 2008, tiene en Madrid uno de sus últimos proyectos, un bloque de vivienda social que recuerda a sus impresionantes Torres del Parque en Bogotá (arriba): ladrillo visto, juegos de líneas curvas y rectas y diálogo entre espacio público y privado. Fotos:
miércoles, 12 de enero de 2011
Más deconstrucción

El Mundo comentaba ayer la noticia de la inauguración parcial (un 24%) de la Cidade da Cultura de Santiago con las escalofriantes cifras que ya son cantinela habitual en relación al faraónico proyecto cuyo presupuesto está fuera de control (se ha disparado un 400%), se llevan gastados 351 millones y sólo se han terminado dos de los seis edificios proyectados (la Biblioteca y el Archivo gallegos) estimándose que el coste final ascienda a 500 millones por lo bajo, pues dos de los edificios restantes son más grandes que los recién estrenados. Las cifras resultan sangrantes, aunque aún escandaliza más que el ondulado proyecto que se compara a los típicos montes gallegos de la zona o a una vieira parece tener problemas de definición funcional, vamos, que no saben qué van a hacer con tanto metro cuadrado. A falta de verlo en la realidad, las fotos no me convencen mucho (recuerdo lo impresionante que resultaba la maqueta original del proyecto, que ya tiene 12 años) y me recuerda a un amenazador tsunami de hormigón o un saurio agonizante, toda una metáfora. En fin, Galicia se lo merece (¿por qué unas autonomías van a poder tener su icono identitario y otras no?), lo que no se merece es un arquitecto (Peter Eisenman, apóstol deconstructivista según el artículo) que, según un profético miembro del jurado que lo aprobó, no supo definir claramente el proyecto poniendo las bases del desastre que posteriormente los múltiples vaivenes políticos acabarían por provocar. Uno también se pregunta: ¿Necesitaba Santiago otro icono más? ¿No podrían haber pensado los políticos de rigor, Fraga a la cabeza, en un lugar más necesitado de atención y renovación al estilo de Avilés o Bilbao? Nunca mais.
lunes, 10 de enero de 2011
El desierto de la deconstrucción
Este es el edificio que (cómo no) Frank Gehry ha propuesto para alojar la Universidad de la Tecnología en Sidney. Su vicerrector ya se ha aprestado a comparar el proyecto con la Opera House de Utzon, confiando que sea tan icónico como la compleja obra del escandinavo según podemos leer en The Guardian. La autora del artículo recuerda la famosa y atormentada gestación del teatro de la Ópera, algo que también hace por cierto (me encantan estas coincidencias) Moneo -quien trabajó para Utzon- en la última entrada del blog de Anatxu Zabalbeascoa (el Pritzker navarro propone nada menos que vaciar las conchas del edificio y casualmente habla también de Gehry y la vecindad de sus proyectos en Bilbao y Los Ángeles). Volviendo al artículo del periódico inglés, la autora (Germaine Greer) parece no estar muy conforme con el nuevo proyecto australiano del arquitecto nacido en Toronto ya que lo titula "El nuevo edificio de Gehry se parece a 5 bolsas de papel estrujadas". La verdad, no es para menos. Greer habla de auto-parodia (algo que bien podría también decirse del Instituto Lou Ruvo en Las Vegas) y lo compara también con un nido de termitas abandonado que saldrá por casi 120 millones de euros. Acabo con una cita del más filólogo de nuestros arquitectos, Luis Fernández-Galiano:
"La estupidez es una forma de sabiduría en tiempos de tribulación y desprenderse del habitual ropaje de sofisticación intelectual equivale a desnudar la arquitectura de ornamento superficial, esforzándose por alcanzar la raíz de las cosas y reclamando para los arquitectos un papel de servicio que se ha desvanecido en la liaision non sancta con la celebridad y el glamour.(...) Ese es nuestro modesto y estúpido camino hacia delante: crear islas de orden en un mar de desorden, y ofrecer cobijo ante el dolor del caos". (Crítica y crisis, AV 128. El título de esta entrada también procede de aquí).
miércoles, 5 de enero de 2011
Los sueños virtuales del arquitecto cineasta
Por el traje de luces que calzan los de la foto bien podríamos pensar que se trata de improbables toreros del futuro, pero, no lector. Es la actualización enriquecida de Tron, aquella antediluviana peli que pocos vimos y aún menos entendieron pero que fue convirtiéndose en objeto de culto para nerds gafapasta amantes de la ciencia-ficción y que contaba la historia de un hombre prisionero en un videojuego diseñado por él mismo que acaba lógicamente algo tronado. Más un tour de force visual que otra cosa según las críticas, Tron: Legacy supondrá para muchos como el que suscribe un safari sentimental, una vuelta a aquel lejano 82 en el que empezábamos la universidad y dejábamos para siempre el entorno cálido y cómodo del cole: vamos que nos hacíamos adultos sin remedio, así que tendré que verla (por ahora sólo tengo la banda sonora de Daft Punk: un mix de la BSO de Alejandro Magno de Vangelis y El Quinto Elemento de Serra). Pensarás que esta entrada deriva en caída libre a lo que los ingleses llaman Off-Topic (vamos, que está cogida por los pelos), pero lee esta cita de la magistral crítica sobre la película en El País: "Sería injusto no valorar el eficaz tuneo de la escena original del combate de gladiadores -que ahora se desarrolla en el interior de un estadio flotante, que parece el sueño húmedo de algún miembro del actual star-system arquitectónico-...", y es que resulta que su director, Joseph Kosinsky, es arquitecto. Y dónde mejor que el cine de ciencia-ficción para llevar a la práctica esos sueños arquitectónicos imposibles. Más conexiones arquitectónicas: acabo de descubrir la entrada que en el blog Arquitectura+Historia se dedica a la película: su autor, arquitecto y docente del ramo, encuentra influencias de Mies, los Eames y Starck en la casa del protagonista, léela aquí.
El "Mea Culpa" de Tusquets
Rectificar es de sabios (y de valientes). Resulta que Óscar Tusquets, arquitecto y diseñador catalán, promovió junto a otros allá en los 60 un manifiesto en contra de la terminación del templo de la Sagrada Familia que contó con ilustres apoyos, ya que al parecer se temía que las obras desdibujaran el proyecto original de Gaudí. La alternativa, que el templo quedara como una absurda e inútil ruina inacabada (por esa regla de tres no se habría construído ninguna de las grandes catedrales), no arredró a los firmantes, entre ellos nada menos que los sobrios Alvar Aalto y Le Corbusier, quienes quizá también se dejaran llevar por un cierto rechazo a las voluptuosas y recargadas formas del templo. Tusquets firma ahora un artículo de revelador título "¿Cómo pudimos equivocarnos tanto?" en el que se retracta de aquel manifiesto al constatar la marcha de las obras, y con el furor típico del converso pasa a decir que "es el mejor edificio religioso de los últimos tres siglos", qué peligro tienen los superlativos, especialmente el mejor: ¿Es mejor la Sagrada Familia que la capilla de Notre Dame du Haut en Ronchamp de Le Corbusier o la Iglesia sobre el agua de Ando? ¿Según qué criterios? ¿Se pueden comparar peras y manzanas?
Tusquets señala los retos que aún debe encarar la épica construcción, entre ellos encontrar un escultor que dé contenido religioso a la fachada principal, la de la Gloria (¿Barceló?) y como decíamos mantenerse lo más fiel posible al espíritu de Gaudí, para afirmar con certero entusiamo: "Si la arquitectura es ante todo espacio y luz, el interior de este templo es Arquitectura en mayúscula, emocionante y grandiosa Arquitectura frente a la cual las excentricidades de hoy parecen verdaderos juegos de niños". Finalmente da un dato penoso: las obras se financian con los donativos de los visitantes ya que el templo no ha recibido nunca ayuda económica de las instituciones, ahora me explico por qué la entrada para ver las obras cuesta más que la del Louvre. Artículo completo aquí.
De Tusquets conozco su anguloso hotel en Barcelona, justo al lado del edificio Fórum de Herzog y De Meuron (que los suizos están reconvirtiendo en el Museu Blau de Ciencias Naturales que se inaugurará en marzo), con dos soberbias torres de afiladas fachadas unidas por vertiginosos puentes de cristal. Aquí lo vemos en una foto de Thomas Mayer:
Mucho menos me gusta su auditorio Alfredo Kraus en Las Palmas:
En Madrid ha rehabilitado un antiguo cuartel de finales del XIX para reconvertirlo en instalación deportiva municipal. En el exterior apenas se nota su huella: unos ladrillos azulones tapiando antiguas ventanas que aportan un toque lúdico-mediterráneo al adusto edificio, una torre de ventilación con el mismo material y una terminación fabril en el tejado para crear lucernarios. El interior se articula en torno a un gran atrio en el que se han mantenido las bellas columnas de hierro originales y que sirve de distribuidor para las distintas dependencias que incluyen piscina, pistas, sauna, gimnasios y vestuarios. El proyecto forma parte de la rehabilitación aún en curso del complejo militar Daoiz y Velarde que incorpora, como único edificio de nueva planta, la Junta Municipal de Distrito de Retiro de Rafael de la Hoz, arquitecto que también está acondicionando otro de los pabellones militares para su uso como escuela de danza. Subo fotos:
sábado, 1 de enero de 2011
Amanece que no es poco
Si a veces la mejor música es el silencio, a veces también la mejor arquitectura es la que no está. El arte (y la arquitectura) tienen a menudo difícil superar a la naturaleza, aunque habrá quienes antepongan al sol real los soles huecos del canónico Kahn, el sol dubaití y galáctico de Rem o el sol postergado de Mansilla y Tuñón en Madrid (un sol imperial que si sale ya nunca se pondrá). Hoy te regalo este primer amanecer del año, un año en que aún pintarán bastos, pero no olvides que el sol sale para todos. Que 2011 nos sorprenda con proyectos útiles y racionales pero también audaces y emocionantes. En la arquitectura y en la vida.
miércoles, 22 de diciembre de 2010
Arquitectura de luces
Traemos al blog las luces navideñas sobre la calle de Serrano en Madrid diseñadas por la arquitecta Teresa Sapey, conocida por idear el original interiorismo de sendos aparcamientos madrileños: el de Vázquez de Mella en el barrio de Chueca, donde pueden leerse citas de la Divina Comedia de Dante en espectaculares neones rojos y el del hotel Puerta América (ése que tras una colorida fachada de Nouvel se esconden 13 plantas diseñadas cada una por prestigiosos arquitectos y diseñadores como Isozaki, Foster, Hadid, Arad, Mariscal o Chipperfield), en el que la arquitecta iltaliana afincada en España ha introducido vistosos colores y enormes iconos para indicar las salidas (indicativos que en los párkings normales hay que buscar con telescopio) conformados a partir de fragmentos de un poema de Paul Éluard. Viva el color.
sábado, 18 de diciembre de 2010
La acrópolis madrileña
Subo fotos del Museo de Colecciones Reales que Mansilla y Tuñón construyen en Madrid, y que he ido a visitar hoy espoleado por un artículo que aparecía ayer en El País anunciando una alarmante desviación del presupuesto inicial de 60 a 171 millones. El monto final previsto supondrá casi el doble que la ampliación del Reina Sofía acometida por Jean Nouvel y 20 millones más que la compleja ampliación de El Prado a cargo de Moneo. El museo albergará tapices, carrozas y objetos suntuarios reales. Unos pensarán que para ese viaje no necesitábamos tan abultadas alforjas, y que los caducos abalorios de una institución no menos caduca no merecen un contenedor tan caro. Los otros aducirán que las posesiones reales son también patrimonio y parte de nuestra cultura e historia, y su disfrute por parte del público es muestra de la democratización de la monarquía. Los primeros replicarán que corren malos tiempos para la exhibición obscena de lujos y fastos, y que puede darse la ironía de que el museo real gane adeptos a la causa republicana, señalando que ni en el país donde la monarquía es sacrosanta, la Gran Bretaña, Carlos y Camilla se han librado del meneíto que unos airados estudiantes ¿de arquitectura? propinaron a su Rolls-Royce (¿habrá sonreído maliciosamente Rogers al ver la magnífica foto de Matt Dunham?), los segundos cargarán entonces diciendo que si se hacen museos de arte moderno incluso más caros que éste -como el MAXXI- para alojar excrecencias paraartísticas, no entienden por qué no se puede hacer un buen museo para objetos históricos por muy suntuarios que sean. Y así podemos estar hasta mañana. En fin, en todo caso el nacimiento de un nuevo museo es siempre algo para celebrar, aunque los 171 millones resultan escandalosos con la que está cayendo.
Centrándonos en el edificio, decir que Mansilla y Tuñón, que trabajaron en el estudio de Moneo, está claro que aún no han podido matar al padre. Chipperfield es también referencia descarada. Una crítica importante que se hace al museo es que tapa la Catedral de la Almudena, de hecho la zona (un cerrillo sobre el que se asientan la catedral y el Palacio de Oriente) tenía máxima protección urbanística pero el "excepcional interés público" (?) del proyecto allanó toda dificultad. Yo no veo el problema, de hecho, me habría encantado que hubiera tapado la catedral del todo (en mi modesta opinión la Almudena es un pastiche infumable), es ella y no el nuevo museo la que sobra en esta suerte de acrópolis castiza. Partenón miesiano, relectura minimalista de las formas rectangulares del Palacio de Oriente que remata el otro extremo de la Cornisa, el edificio de Mansilla y Tuñón quiere ser un antiicono que esté sin estar.
lunes, 13 de diciembre de 2010
Niemeyer, Avilés y Einstein
El 15 se inaugura el Centro Niemeyer en Avilés, coincidiendo con el 103 cumpleaños del arquitecto. Subo una cita del brasileño encontrada en la exposición que sobre Brasilia se ha organizado en las Arquerías de Nuevos Ministerios (Madrid):
"No es el ángulo recto lo que me atrae. Ni la línea recta, dura, inflexible, creada por el hombre.Lo que me atrae es la curva libre y sensual. La curva que se encuentra en las montañas de mi país, en el curso sinuoso de sus ríos, en las nubes del cielo, el el cuerpo de la mujer preferida. De curvas está hecho el universo. El universo curvo de Einstein".
Más sobre el proyecto asturiano.
viernes, 10 de diciembre de 2010
Contradicciones donostiarras

En San Sebastián unos vienen y otros se van. En enero cierra sus puertas Chillida-Leku, el museo dedicado a las obras del escultor donostiarra y pocos meses después las abrirá el Museo San Telmo, renovado y ampliado por Nieto y Sobejano (en las fotos), con una sobria fachada metálica perforada al estilo Herzog & De Meuron. Aunque la coincidencia es sólo a medias (corresponden a momentos distintos, el nuevo museo fue proyectado en época de vacas gordas, el cierre responde a otra de vacas famélicas), no deja de chirriarme. Según leo en la prensa, la rehabilitación y ampliación del museo etnográfico ha costado 23 millones, una cifra muy aceptable. El Chillida-Leku cierra por un ERE ante la imposibilidad de que sus dueños (la familia Chillida) hagan frente a su deuda acumulada que asciende a medio millón, una cantidad ridícula. Aunque Ayuntamiento, Diputación y Gobierno vasco han aportado dinero, la familia Chillida se ha quejado a menudo de la cicatería de las instituciones con el museo, que quizá tampoco haya tenido la mejor de las gestiones posibles habida cuenta del amateurismo de sus dueños. Sorprende tanta inversión para un museo de nula proyección exterior y tan poca para otro de una figura de la importancia de Chillida. Quizá es que precisamente los ayuntamientos estén para eso, para proteger lo estríctamente local y autóctono, que lo más universal ya se cuidará solo (o lo hará papá Estado: pues mucho me temo que Astuto Felino y compañía andan para pocos trotes con los affaires que se les acumulan: Controla como puedas, WikiSálvame, los excitantes vaivenes del índice de riesgo-país...). Sorprende más aún que el ayuntamiento tuviera otros proyectos culturales de gran calado en cartera como el centro Tabakalera, una inmensa fábrica que se pretendía reconvertir en espacio expositivo (el alcalde, el sempiterno Odón Elorza, acaba de echar el freno) para llenar no se sabe muy bien con qué. Ahora (a buenas horas) se habla como salida a la situación crítica del Chillida-Leku de la construcción de un pabellón anexo para exposiciones temporales, que al final es lo que aporta vida y dinero a los museos. Foster sin ir más lejos (un fan del escultor, fue a su funeral y se inspiró en él para diseñar la planta a su cargo del hotel Puerta América en Madrid) habría estado encantado de hacerlo. Sorprende finalmente que Oteiza, otro escultor vasco de renombre (pero probablemente más autóctono y menos universal que Chillida) tenga en Alzuza, su localidad natal en Navarra, una casa museo con un interesante anexo de (no podía ser de otro modo) Sáenz de Oiza gestionada en parte por el gobierno navarro.
viernes, 3 de diciembre de 2010
"El socialista, el arquitecto y la torre girada"
No, no es el título de una nueva novela de Le Carré, sino un documental recién estrenado en Chile, ahora que acaba su Bienal de Arquitectura. El póster no tiene desperdicio. Vemos en él al socialista en cuestión, Johnny Örbäck, director de una cooperativa sueca de viviendas sociales y promotor de la famosa Turning Torso de Calatrava en Malmö llevándose las manos a la cabeza imaginamos ante la ligera desviación de 85 millones de euros en el presupuesto inicial, vemos también al arquitecto guardando un inhabitual low-profile con actitud preocupada y casco, no vaya a ser que reciba un ladrillazo fortuito (o no) dada la polémica que se generó ante la paradoja de que una cooperativa social construyera viviendas de lujo a precio estratosférico y finalmente una foto del edificio de apartamentos, quizá uno de los más bellos del mundo. Me ha gustado tanto el título que voy a pensar otro en el mismo estilo para, por ejemplo, la adecuación del Palacio de Cibeles (ex-palacio de Telecomunicaciones y ex-sede de Correos) como ayuntamiento de Madrid: "El alcalde funambulista, los 510 milloncejos (*) de nada que lleva tragados, el cierre del patio interior copia descarada del Great Court del British de Foster, el nuevo impuesto revolucionario de basuras que el ayuntamiento se inventó el año pasado para pagar éste y otros dispendios -y la deuda de 7.000 millones que arrastramos-, en fin, el "obrón" como su compañera de partido, y por tanto enemiga y presidenta autonómica gusta de llamar a la nueva sede municipal". Vaya, me ha quedado un pelín largo.
[(*) El País de hoy 10 de Diciembre habla de un coste de las obras de 125 millones. La cifra de 510 la da el grupo socialista en el consistorio madrileño. Tú mismo]
martes, 30 de noviembre de 2010
Foster en Abu Dhabi
Hace tan solo unos días aparecían por la red las primeras fotos del campus universitario del Instituto Masdar, de Foster+Partners en la ciudad del mismo nombre en Abu Dhabi y ahora lo han hecho los rénders del Museo Nacional Zayed en el mismo emirato y diseñado por el mismo estudio. Sorprenden en el proyecto las cinco estructuras en forma de hoja o ala que surgen de un montículo artificial que aloja las salas. Las torres actúan como chimeneas termales permitiendo la circulación de aire fresco en el interior del edificio sin recurrir a aparatos de aire acondicionado y son también un homenaje al fundador de los Emiratos Árabes Unidos, el jeque Zayed bin Sultan Al Nahyan, un enamorado de la cetrería. Más.
viernes, 26 de noviembre de 2010
Arquitectura de género
¿Tiene género la arquitectura? A veces parecería que sí. La primera foto, del Guardian, nos muestra la evolución de The Shard, el soberbio rascacielos en construcción de Renzo Piano que en días superará a la torre más alta de Londres y Gran Bretaña (la One Canada Square en Canary Wharf de 235 m.) para continuar su ascensión hasta los 310 metros, convirténdose para entonces en la torre más alta de Europa exceptuando Rusia. Voluntad de perpetuación, ansia de potencia vertical, deseo de devenir en icono identitario, fijación por alcanzar el firmamento (y más allá). Sorprende en otro orden de cosas cómo Londres, que tiene unos cuantos rascacielos en construcción, hace oídos sordos al fulgurante Recorte Inglés de Camerón de la isla, y es que las entidades financieras anglosajonas ya andan preparando la siguiente crisis, a ver si de una vez por todas descabalgan a los PIGS, que la arquitectura del euro es cosa de WASPs y no de wimps. Y a los miembros blandos de la Unión Europea (periféricos es el nombre técnico) que les den dos duros, nunca mejor dicho.
La segunda foto responde al reciente ganador de uno de los cinco premios Aga Kahn de arquitectura de este año, el museo Madinat Al Zahara en Córdoba de Nieto y Sobejano (con jota, por favor) que se encarga de la conservación y difusión de los restos de la antigua ciudad mandada construir por Abderramán III en el siglo X: arquitectura enraizada en la tierra, casi soterrada (me recuerda a las casas que decaArchitecture ha hecho en la isla griega de Antiparos), sobria en sus planteamientos pero con vocación de crear comunidad, tan fácil de allanar y violentar pero tan resistente a la vez.
sábado, 20 de noviembre de 2010
miércoles, 17 de noviembre de 2010
El acelerador de obsesiones


Volvemos a traer otro curioso experimento de arquitectura dentro de la arquitectura. Esta vez el autor es Jiménez Lai del estudio Bureau Spectacular (otro modesto como BIG), y el proyecto se llama Briefcase House, o sea, la casa maletín. En la foto queda chulo, pero ojo, está en un loft de 140 metros cuadrados diáfanos. La casa maletín encierra una habitación con armario y vestidor más una librería por fuera, y es ideal como zulo aislante para cuando no quieres saber nada del mundo y te apetece leer a Poe y sus historias de muertos que reviven en sus ataúdes. Jiménez Lai propone un cómic explicativo de su proyecto-instalación en el que un urbanita en crisis existencial decide hacer un experimento a base de recluirse como un anacoreta (o su version última, un hikikomori) durante un año en su casa viviendo a caballo entre ambos espacios. El zulo se convierte en un maletín extragrande en el que coloca las cosas que realmente necesita, eliminando todo lo superfluo. Cuando vuelve explica su experiencia (la llama el acelerador de obsesiones, y es que metido ahí las neuras deben multiplicarse de manera exponencial) a su novia, que ha recibido sus extrañas cartas y anda algo confusa (finalmente le da boleto, claro). Deprimente, pero me gusta. Léelo tú mismo aquí.
jueves, 11 de noviembre de 2010
Carvajal vs Ingels
Estos días pasados han estado trufados de impactantes contrastes por aquí. El último fin de semana coincidían en nuestro país Lady Gaga y el Papa, obviamente no en el mismo acto (habría sido un puntazo, por cierto), sino que una venía a los conciertos de la MTV en Madrid que reunieron a lo más granado del pop internacional y el otro a una visita pastoral que recaló en Santiago y Barcelona. Cada visita tuvo su realce arquitectónico en sendos edificios que al igual que sus protagonistas tenían poco que ver: las estrellas del pop se reunían en la Caja Mágica de Perrault, ese enorme rectángulo metálico, mecánico y gris de apariencia fría y distante, y el líder de la Iglesia católica elegía como uno de sus escenarios mediáticos la iglesia eternamente inacabada de la Sagrada Familia (125 años y lo que le queda) de Gaudí, una sensual explosión de formas curvilíneas y decoración exuberante.
Al día siguiente El País nos ofrecía el inaudito regalo de ¡dos! artículos directamente relacionados con arquitectos. Pero una vez más, qué contraste más brutal entre ellos. Por un lado, Bjarke Ingels, el imparable danés que con solo 38 años ya prácticamente se le puede considerar arquiestrella gracias a sus proyectos de soberbio diseño que no olvidan la sostenibilidad como mandan los tiempos, y que al mismo tiempo parece jugar a convertirse en gurú metaarquitectónico al estilo de Koolhaas por su interés en acuñar nuevos conceptos como ecolomía (economía+ecología) o su lema "Yes is More" jugando con el ya manido "Less is More" de Mies. Todo ello aderezado con un aspecto moderno, desenfadado y hedonista: su melena cuidadosamente despeinada (el llamado look out of bed), sus informales y amenas presentaciones de proyectos, su continuo buen rollito sideral, vamos, que Bjarke es un tío supercool de la muerte. Él es grande y lo sabe: llama a su estudio BIG (Bjarke Ingels Group). Pues a lo que íbamos, dabas la vuelta a la hoja del periódico y te cruzabas con otro artículo dedicado a la Torre de Valencia en Madrid y su arquitecto, Javier Carvajal, del que no tenía ni la menor idea. Para los no oriundos, la torre en cuestión (en la foto), de nada menos 27 plantas y acabada en 1973, es un extraño icono de la ciudad. Extraño porque es una torre de una modernidad tan radical que, a pesar de sus 37 años de vida, no ha logrado integrarse en su burgués entorno del barrio de Salamanca quizá porque nunca lo intentó. Diríamos que parece más perdida que un pulpo en un garaje, pero como este es un blog con pretensiones diremos más bien que se trata de un artefacto autista que se niega a dialogar con su entorno y se enclaustra en una verticalidad totémica y ensimismada. Recuerdo de pequeño las críticas de mis padres ya que estropeaba la vista de la Puerta de Alcalá desde Cibeles (como si la tal puerta fuera la octava maravilla del mundo), de hecho el artículo hace también referencia a la enorme polémica que se creó. Al parecer dicha polémica, pero sobre todo la aceptación de cargos políticos en los últimos años del régimen franquista, le granjearon a su autor una absoluta impopularidad que llegó casi a suponer su final como arquitecto. Carvajal, docente universitario como Ingels, apestado y paria para los restos, se refugió en la enseñanza, pero lejos de convertir su probable frustración en cinismo y amargura y arrojarla a la cara de sus inocentes alumnos, algo no infrecuente en esta profesión, supo dar un gran ejemplo de profesionalidad a sus estudiantes (algunos grandes arquitectos ya como Campo Baeza) que ahora le rinden homenaje a sus 84 años con el libro La huella del maestro. Acabamos con una cita al respecto del propio Carvajal (la que realmente ha motivado este entrada, todo lo demás hasta aquí es sólo un poco de relleno):
"[la enseñanza] Es una de las actividades más gratificantes que existen por el premio que supone el descubrimiento, en cualquier alumno, de ese brillo en la mirada que se enciende porque hemos conseguido decir algo que dejará huella a lo largo de toda una vida, o porque lo dicho por nosotros resuena en ellos y les abre puertas que les servirán para siempre; ese momento de alegría resarce de todos los esfuerzos, de todos los desánimos (que también existen)".
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